Ayyy, pero qué envidia más sanota:
ABC, 28 de febrero de 2008
Carlos Ruiz Zafón: «Mi nueva novela es una intriga diabólica»
SERGI DORIA. BARCELONA.
«Al poco, figuras de vapor, padre e hijo se confunden entre el gentío de las Ramblas, sus pasos para siempre perdidos en la sombra del viento». La primavera de 2001, Carlos Ruiz Zafón conversaba con este periodista sobre «La sombra del viento». Siete años después, la gran novela española de la década ha vendido más de diez millones de ejemplares en todo el mundo -un tercio en el mercado hispanoamericano- y ha sido traducida en cincuenta países.
«Lo que vas a ver hoy, no se lo puedes contar a nadie», le dice su padre a David Sempere cuando se adentran en el Cementerio de los Libros Olvidados. La noticia de la semana es que Ruiz Zafón ha dado a las imprentas de Planeta el segundo título de su brumosa tetralogía barcelonesa. Sabemos que hay libro pero desconocemos el título que su editor de Planeta, Emili Rosales, y la agente literaria Antonia Kerrigan no quieren desvelar mientras se despeja la opción definitiva.
«… y hasta aquí puedo leer»
Ruiz Zafón nos dice que ha pergeñado «una novela de intriga diabólica en la Barcelona de la Exposición de 1929… y hasta aquí puedo leer». El éxito de «La sombra del viento» le tuvo atrapado un trienio en las redes del éxito editorial; entretenido en presentaciones internacionales de las múltiples ediciones, festivales y esos improbables simposios que sólo interesan a los escritores que no escriben y que a Ruiz Zafón le producen migraña. Cada vez que le tentaban a meterse en eso que llaman «vida literaria», él se ponía guantes «porque eso no tiene mucho de vida, y mucho menos de literaria».
El proyecto novelesco, perfilado tras la publicación de «La sombra del viento», nos situaba en la Barcelona donde murió Gaudí en 1926, y fue mutando. «Tenía una premisa para cada libro del ciclo, pero el enfoque de este segundo título, escrito en los últimos dos años, ha ido cambiando la idea original, hasta alcanzar la versión definitiva».
La estructura de tetralogía, añade Ruiz Zafón, «no significa que esta segunda novela sea una continuación de la primera: aparece David Sempere, su padre y el Cementerio de los Libros Olvidados, pero no se trata de un nuevo caso del protagonista, sino de una conexión temática, ambiental y de personajes». Lo que es seguro es que la trama y los ambientes son barceloneses al cien por cien: Pedralbes, Vallvidrera y el casco antiguo de la ciudad; que el nudo argumental mantiene su textura trágica; los personajes familiares al lector se conjugan con otros nuevos, como el redactor jefe de un diario barcelonés, inspirado en «La Vanguardia», que orienta a David cuando lo ve perdido en los vericuetos de una aventura tan gótica como en la primera novela, pero aliñada con la angostura de un humor diabólico, deudor, tal vez, de la afición de Ruiz Zafón por los cómics.
Se calcula que Planeta lanzará un millón de ejemplares de una tacada, con gran aparato logístico y promocional. La novela verá la luz el jueves 17 de abril, en vísperas del Día del Libro de Sant Jordi. La fecha poco importa para una obra que se vende sola, sin necesidad de otros acicates que la expectación que ha suscitado tan largo periodo de gestación.
A estas horas, confiesa Antonia Kerrigan, «tengo media Europa encima de mi cabeza. Al saber que ya existe el libro, los editores extranjeros me están presionando para conseguir derechos de traducción». En medio de tanto revuelo, Ruiz Zafón sólo busca poner un océano de por medio, en este caso el Atlántico: «Lo cierto es que he acabado el libro hace unos pocos días y estoy muy fatigado. El lunes volaré a Los Ángeles y allí permaneceré por un mes y medio». Cuando retorne, se encontrará una agenda colapsada por compromisos editoriales y medios de comunicación; pero ya sabe que el oficio de escritor, hoy, no se limita a crear la obra sino a «defenderla en la jungla». Lo que sí tiene claro es que la nueva novela de su tetralogía, esa «hermana perversa» de su título fundacional, es «justamente lo que pretendía hacer, para bien o para mal». Tras los últimos retoques, el autor barcelonés ha «soltado» finalmente el manuscrito que estuvo cincelando hasta el último detalle. El lanzamiento será sonado. Siete primaveras después de «La sombra del viento», los lectores tendrán la palabra.
