IoSonoValeria

enero 20, 2011

TG7

¡Muy buenos días!

Ya tenemos el enlace para que podáis descargaros el reportaje que TG7 nos hizo la semana pasada y que se emitió el martes por la noche. Todos los integrantes del Club de Lectura Pasapágina, especialmente Carmen Córdoba y yo, damos las gracias a la cadena por la emisión, a Daniel Rodríguez Moya por la entrevista y a Manuel M. Mateo por la grabación del programa en dvd y regalármelo. Sin ellos, no habría sido posible: http://www.youtube.com/watch?v=gDncdl5pdDw

****

Más cositas. Nuestro ángel gaditano (querida, mil abrazos), me ha hecho llegar una serie de microrrelatos que han sido publicados en una agenda del Ministerio de Medio Ambiente. Nombres muy conocidos los publicados allí. Os los dejo para que los disfrutéis:

ESPEJISMO de Ángel Olgoso

El sol dora delicadamente olivos y cedros, acebuches y alfóncigos, pinos negrales y carrascos, enebros y espinosas, la brisa marina se cuela gozosa entre frutos silvestres, bajo plantas aromáticas y medicinales, las chicharras cantan a la sombra, ajenos todos por completo a la ausencia inequívoca de vegetación, de brisa, de sombra, de agua, en este desierto calcinado y pavoroso.

PARAD(H)OJAS de Juan Jacinto Muñoz Rengel

 Cuando un árbol cae en el bosque y no hay nadie alrededor, no sólo suena, sino que libera una complejísima fórmula de crujientes códigos acústicos, espirales de músicas refractantes y atronadores secretos cifrados, que ningún hombre de este mundo podrá oír jamás. O eso dicen.

 AVE ROC de Angeles Prieto Barba

Aunque aseguren los científicos que se extinguió hace un millón de años, el Ave Roc que descubrió Simbad aún pervive, antiguo y mágico. Cada año lo contemplo cuando emigra fascinado, buscando calor y belleza, desde la Serranía de Ronda hasta las estepas siberianas, siguiendo el rastro fabuloso de los hermosos pinsapos azulados, supervivientes como él del Terciario. 

TRABAJOS Y DÍAS de Antonio Serrano Cueto

 Principiaba junio en los bosques cuando llegaron al alba con palos largos, hachas y perros catadores. Se aplicaron a la faena bajo el estridor ardiente de las chicharras. Cumplida la jornada, abrieron los zurrones y repartieron pan y queso. Con el sol poniente regando las altas copas, esperaron a que los alcornoques descorchados destilaran el rojo vino.

 ****

Os recuerdo que hoy tenemos cita con la poesía en el Hotel Hospes Palacio de los Patos. Leerá sus poemas Eduardo García y presentará nuestra amiga Silvia Gallego. A las 20.30h, ¡no faltéis!

 ****

Desde la revista Culturamas, nos informan de un taller de novela impartida por el escritor Carlos Salem. Por si os pica el gusanillo de escribir, nada mejor que seguir los consejos de alguien que ya ha sabido publicar: http://www.culturamas.es/blog/2011/01/19/taller-de-novela-de-carlos-salem/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+Culturamas+%28Culturamas%29

****

      Ya podeís leer el cuento de la semana en El Heraldo del Henares. En esta ocasión toca la escritora Elena Casero y su relato “Y dieron las diez” y que comienza así:

“Y dieron las diez, y las once, las doce la una las dos y las tres y Víktor no apareció.
    
    Irena desconocía la letra de esta canción pero, de haberla conocido, no la hubiera cantado. Desde las once, sentada cerca del reloj, miraba y contaba los minutos que pasaban lentamente sin tener noticia alguna de su marido. La mesa estaba puesta y la cena enfriándose en el plato. En su mano el móvil y el corazón en ese mismo puño. Su intuición le decía que a Víktor le había ocurrido algo malo.”

(para seguir leyendo, para saber si a Víktor le había ocurrido algo o no, sólo hay que hacer click aquí: http://www.elheraldodelhenares.es/pag/noticia.php?cual=7583 )

 ****

¿Influye el nombre en la personalidad de un individuo? Puede que sí, puede que no … pero el protagonista de “Mariposas en el registro“ de Víctor Lorenzo Cinca, parece tener cierta preocupación al respecto: http://realidadesparalelos.blogspot.com/ .

****
3 versiones, 3, sobre un Buscador de perlas de Gemma Pellicer, basado en una preciosa obra de Lola Valls. A un click, éste: http://megasoyyo.blogspot.com/2011/01/el-buscador-de-perlas.html

****

Hace unos días, Norberto Luis Romero publicó nuevo relato en su bitácora Hansel en Baviera: “Devoción por el mercurio” y comienza así:

“De niño tenía debilidad por quebrar los termómetros buscado esa lágrima de plata esquiva, que se escurre entre los dedos, se fragmen­ta en numerosas y minúsculas esferas igualmente inasibles, y vuelven a fusionarse con un espasmo. Lentamente, con el paso de los días, la lágrima va desgastándose, haciéndose cada vez más exigua hasta desaparecer. ” (la continuación, aquí: http://wwwnorbertoluisromero.blogspot.com/2011/01/devocion-por-el-mercurio.html )

****

Me despido con dos cosillas, bueno tres:

-Una nueva obra del premiado David Vela> “Mujer: nubosidad variable” (Ramón)

-Última actualización de La Biblioteca Imaginaria (http://www.labibliotecaimaginaria.es/ )

  El silencio del bosque, de Tara French,  reseña escrita por Sergio Torrijos Martínez.
  Y las siguientes reseñas escritas por Cristina Monteoliva:
           – Jesús me quiere, de David Safier
           – Los caminantes. Necrópolis, de Carlos Sisi
           – Cuento, pinto y empiezo otra vez / Cuenta y pinta con Mickey.

-Una cancioncilla (porque tengo sueñoooo) y mis miles de besos para todos. Que tengáis un buen día. Que no os olvideís de sonreír. Que disfrutéis de este tremendo regalo que es la vida.  http://www.youtube.com/watch?v=HcNKi4GBOC0

diciembre 23, 2010

¡¡ FELIZ NAVIDAD !!

Archivado en: Actividades de nuestros amigos,Buenos días,Canciones para el recuerdo — valeriatittarelli @ 11:08 am

       Queridos, queridas…

El Club de lectura Pasapágina, la revista En Sentido Figurado  y yo misma os deseamos unas estupendas Navidades. Que la magia de estas fechas nos envuelva; que podamos regresar a la ilusión de la infancia, que lo regular se vuelva bueno y lo bueno aún mejor.

   

¿Y qué es una Navidad sin esta cancioncilla? http://www.youtube.com/watch?v=F1zWafQF1hc

¿Y cómo sería posible una Navidad sin su cuento correspondiente?

CUENTO DE NAVIDAD (Vladimir Nabokov)

 Se hizo el silencio. La luz de la lámpara iluminaba despiadadamente el rostro mofletudo del joven Anton Golïy, vestido con la tradicional blusa rusa campesina abotonada a un lado bajo su chaqueta negra, quien, nervioso y sin mirar a nadie, se disponía a recoger del suelo las páginas de su manuscrito que había desperdigado aquí y allá mientras leía. Su mentor, el crítico de Realidad Roja, miraba el suelo mientras se palpaba los bolsillos buscando una cerilla. También el escritor Novodvortsev guardaba silencio, pero el suyo era un silencio distinto, venerable. Con sus quevedos prominentes, su frente excepcionalmente grande y dos mechones ralos colocados de través sobre la calva tratando de ocultarla, estaba sentado con los ojos cerrados como si todavía siguiera escuchando, con las piernas cruzadas sobre una mano embutida entre la rodilla y una de las lorzas de su muslo. No era la primera vez que se veía sometido a este tipo de sesiones con sedicentes novelistas rústicos, ansiosos y tristes. Y tampoco era la primera vez que había detectado en sus inmaduras narrativas, ecos -que habían pasado inadvertidos para los críticos- de sus veinticinco años de escritura, porque la historia de Golïy era un torpe refrito de uno de sus propios temas, el de El Filo, una novela corta que había compuesto lleno de esperanza y de entusiasmo, y cuya publicación el pasado año no había logrado en absoluto acrecentar su segura aunque pálida reputación. 

El crítico encendió un cigarrillo. Golïy, sin alzar la vista, guardó el manuscrito en su cartera. Pero su anfitrión se mantenía en silencio, no porque no supiera cómo enjuiciar el relato, sino porque esperaba, dócil y también aburrido, que el crítico finalmente se decidiera a pronunciar las frases que él, Novodvortsev, no se atrevía ni siquiera a insinuar: que el argumento era un tema de Novodvortsev, que también procedía de Novodvortsev la imagen aquella del personaje principal, un tipo taciturno, dedicado en cuerpo y alma a su padre, un hombre trabajador, que logra una victoria psicológica sobre su adversario, el despreciable intelectual, no tanto en razón de su educación, sino gracias a una especie de serena fuerza interior. Pero el crítico encorvado en el sillón de cuero como un gran pájaro melancólico se empecinaba desesperadamente en su silencio.

 Cuando Novodvortsev se dio cuenta de que una vez más no iba a oír las palabras esperadas, mientras trataba de concentrar su pensamiento en el hecho de que, después de todo, el aspirante a escritor había ido hasta él, y no hasta Neverov, para solicitar su opinión, cambió de postura, volvió a cruzar las piernas metiendo la mano entre las mismas, y dijo con toda seriedad: “Veamos”, pero al observar la vena que se hinchaba en la frente de Golïy, cambió de tono y siguió hablando con voz tranquila y controlada. Dijo que la historia estaba sólidamente construida, que el poder de lo colectivo se advertía en el episodio en el que los campesinos empiezan a construir una escuela con sus propios medios; que, en la descripción del amor que Pyotr siente por Anyuta, había ciertas imperfecciones de estilo que no lograban acallar sin embargo el reclamo poderoso de la primavera y la urgencia del deseo y, mientras hablaba, no dejaba de recordar por alguna razón que había escrito a aquel crítico recientemente, para recordarle que su vigésimo quinto aniversario como escritor era en enero, pero que le rogaba categóricamente que no se organizara ninguna conmemoración, teniendo en cuenta que sus años de dedicación al sindicato todavía no habían acabado…

El crítico seguía sin decir nada. Era un hombre pelirrojo, enjuto y decrépito, del que se decía que estaba tuberculoso, pero que probablemente era más fuerte que un toro. Le había contestado, también por carta, que aprobaba la decisión de Novodvortsev, y allí se había acabado el asunto. Debía de haber traído a Golïy como compensación secreta… Novodvortsev se sintió de improviso tan triste -no herido, sólo triste- que dejó de hablar de pronto y empezó a limpiar las gafas con el pañuelo, dejando al descubierto unos ojos muy bondadosos.

El crítico se puso en pie.

- ¿Adónde vas? Todavía es temprano -dijo Novodvorstsev, levantándose a su vez. Anton Goïly se aclaró la garganta y apretó su cartera contra el costado.

- Será un escritor, no hay duda alguna -dijo el crítico con indiferencia, vagando por el cuarto y apuñalando el aire con su cigarrillo ya acabado. Canturreaba entre dientes, con cierto tono de asperidad, se inclinó sobre la mesa de trabajo y luego se quedó un rato mirando una estantería donde una edición respetable de Das Kapital ocupaba su lugar entre un volumen gastado de Leonid Andreyev y un tomo anónimo sin encuadernar; finalmente, con el mismo paso cansino, se acercó a la ventana y abrió la cortina azul.

- Venga a verme alguna vez -decía mientras tanto Novodvortsev a Anton Golïy, que primero se inclinó a saludarle con torpeza para después erguirse como con altanería-. Cuando escriba algo nuevo, tráigamelo.

- Una buena nevada -dijo el crítico, dejando caer la cortina-. Por cierto, hoy es Nochebuena.

Y se puso a buscar distraído su sombrero y su abrigo.

- En los viejos tiempos, al llegar estas fechas tú y tus colegas hubierais estado produciendo a marchas forzadas manuscritos navideños…

- Yo no -dijo Novodvortsev.

El crítico se rió entre dientes.

- Es una lástima. Deberías escribir un cuento de Navidad. En el nuevo estilo.

Anton Golïy tosió en su pañuelo.

- En otro tiempo lo hicimos… -empezó con voz ronca, gutural, pero luego carraspeó.

- Lo digo en serio -siguió el crítico, embutiéndose en el abrigo-. Se puede inventar algo inteligente… Gracias, pero ya son…

- En otro tiempo -dijo Anton Golïy-. Lo hicimos. Un maestro. Un maestro que… Se le metió en la cabeza hacer un árbol de Navidad para los niños. En la cima. Colocó una estrella roja.

- No, eso no sirve -dijo el crítico-. Es más bien severo para un cuento. Tienes que darle un perfil más sutil. La lucha entre dos mundos diferentes. Todo ello contra un fondo nevado.

- Hay que tener cuidado con los símbolos, en términos generales -dijo sombrío Novodvortsev-. Tengo un vecino, un hombre muy recto, miembro del partido, militante activo, y sin embargo utiliza expresiones como “el Gólgota del Proletariado”…

Cuando sus huéspedes se hubieron ido se sentó en su mesa y apoyó la cabeza en su gran mano blanca. Junto al tintero había algo que parecía un vaso sencillo y cuadrado con tres plumas hincadas en una especie de caviar de bolas azules. El objeto tenía unos diez o quince años: había sobrevivido todos los tumultos, mundos enteros habían caído despedazados en torno de él, pero ni una de aquellas bolas de cristal se había roto. Eligió una pluma, dispuso una hoja de papel convenientemente, metió unas cuantas hojas más debajo de la primera para escribir sobre una superficie más blanda…

- ¿Pero sobre qué? -dijo Novodvortsev en voz alta, y a continuación con el muslo hizo a un lado la silla y se puso a caminar por la habitación. En su oído izquierdo sentía un zumbido insoportable.

El canalla aquel lo dijo con toda la intención, pensó, y como si quisiera seguir los pasos del crítico fue hasta la ventana.

Tiene la pretensión de aconsejarme y de avisarme… Y ese tono de mofa… Probablemente piensa que ya he perdido toda originalidad… Pues haré un cuento de Navidad… Y entonces, él escribirá: “Estaba yo en su casa una noche y, entre una cosa y otra, se me ocurrió sugerirle: Dmitri Dmitrievich, deberías describir la lucha entre el viejo y el nuevo orden en el entorno de un nevado cuento de Navidad. Podrías llevar hasta sus últimas consecuencias el tema que apuntabas de forma tan extraordinaria en El Filo, ¿recuerdas el sueño de Tumanov? Ese es el tema al que me refiero … Y precisamente aquella noche nació la obra que …”

La ventana daba a un patio. No se veía la luna… No, pensándolo bien, sí que hay una especie de brillo que sale de detrás de aquella chimenea. La leña estaba apilada en el patio, cubierta con una alfombra reluciente de nieve. En una ventana resplandecía la cúpula verde de una lámpara, alguien trabajaba en su mesa, y el ábaco relucía como si sus cuentas estuvieran hechas de cristal de colores. De repente, en el más absoluto silencio, unos copos de nieve cayeron del alero del tejado. Luego, de nuevo, un torpor absoluto.

Sintió el cosquilleo de vacío que siempre presagiaba el deseo y la urgencia de escribir. En este vacío algo estaba adquiriendo forma, algo crecía. Una especie de nuevo cuento de Navidad… La misma nieve de siempre, un conflicto totalmente nuevo…

Oyó unos pasos cautelosos al otro lado de la pared. Era su vecino que volvía a casa, un tipo discreto y educado, comunista hasta la médula. En una suerte de arrebato más o menos abstracto, con una deliciosa sensación de confianza, Novodvortsev se volvió a sentar a la mesa. El tono, la coloratura de la obra ya empezaban a tomar cuerpo. Sólo tenía que crear el esqueleto, el tema. Un árbol de Navidad: ése era el comienzo. Se imaginó ciertas familias, gente que en los viejos tiempos había sido importante, gente que estaba aterrorizada, de mal humor, condenada (se los imaginaba con tanta nitidez …), gente que con toda seguridad estaba ahora mismo colocando adornos de papel en un abeto que habían cortado a hurtadillas en el bosque. En estos tiempos ya no había dónde comprar aquellos adornos y oropeles, ya no se apilaban los abetos a la sombra de San Isaac…

Alguien llamó a la puerta, un golpe amortiguado, como si se hubiera cubierto los nudillos con un trozo de tela. La puerta se abrió unos centímetros. Delicadamente, sin apenas meter la cabeza, el vecino le dijo: “¿Le importaría prestarme una pluma? Si tiene alguna con la punta un poco roma, se lo agradeceré”.

Novodvortsev se la dio.

- Muchísimas gracias -dijo el vecino, cerrando la puerta silenciosamente.

Aquella interrupción insignificante rompió en cierta manera la imagen que estaba madurando en su mente. Se acordó que en El Filo Tumanov sentía cierta nostalgia por la pompa de las antiguas fiestas. Pero no buscaba ni quería una mera repetición. Y en aquel momento pasó por su mente otro recuerdo inoportuno. Recientemente, en una fiesta, había oído cómo una joven le decía a su marido: “Te pareces mucho a Tumanov en varios aspectos”. Durante unos días se sintió feliz. Pero luego conoció personalmente a la citada señora y el tal Tumanov resultó ser el novio de su hermana. Y tampoco ésa había sido su primera desilusión. Un crítico le había dicho que iba a escribir un artículo sobre tumanovismo. Había algo que le adulaba infinitamente en ese ismo y también en la t con la que la palabra comenzaba en ruso. El crítico, sin embargo, se había ido al Cáucaso a estudiar a los poetas georgianos. Y, a pesar de todo, no podía negar que Tumanov le había proporcionado ciertos momentos agradables. Por ejemplo, una lista como la siguiente: “Gorky, Novodvortserv, Chirikov…”

En una autobiografía que acompañaba sus obras completas (seis volúmenes con retrato del autor incluido) había contado cómo él, hijo de padres humildes, se había abierto camino en el mundo. Su juventud, en realidad, había sido feliz. Un vigor saludable, fe, éxito. Habían transcurrido veinticinco años desde que una aburrida revista literaria publicara su primer relato.

A Korolenko le había gustado su obra. Había sido arrestado un par de veces. Habían cerrado un periódico por su culpa. Ahora sus aspiraciones cívicas se habían visto cumplidas. Se sentía libre y cómodo entre los escritores jóvenes que empezaban. Su nueva vida le satisfacía al máximo. Seis volúmenes. Su nombre era conocido. Y sin embargo su fama era pálida, pálida…

Saltó de nuevo mentalmente hasta la imagen del árbol de Navidad y, bruscamente y sin aparente razón, se acordó del cuarto de estar de la casa de unos comerciantes, de un gran volumen de artículos y poemas con páginas de cantos dorados (una edición benéfica para los pobres) que de alguna forma estaba relacionado con aquella casa, recordó también el árbol de Navidad del cuarto de estar, la mujer que él amaba en aquel tiempo, y las luces del árbol reflejándose como un temblor de cristal en sus ojos abiertos al coger una mandarina de una de las ramas más altas. Habían transcurrido veinte años o quizá más, cómo se fijaban en la memoria algunos detalles…

Disgustado, abandonó este recuerdo y se imaginó una vez más esos viejos abetos más bien ralos que, en ese mismo momento, con toda seguridad, se veían engalanados y decorados con adornos… Pero ahí no había ningún relato, aunque siempre se le podía dar un ángulo sutil… Exiliados que lloran en torno de un árbol de Navidad, engalanados con sus uniformes impregnados de polilla, mirando al árbol sin dejar de llorar. En algún lugar de París. Un viejo general rememora al recortar un ángel de cartón dorado cómo solía abofetear a sus soldados… Pensó entonces en un general que había conocido personalmente y que ahora estaba en el extranjero, y no había forma de imaginárselo llorando arrodillado ante un árbol de Navidad…

“Pero, con todo, ahora voy por buen camino.” Dijo Novodvortsev en voz alta, persiguiendo impaciente un pensamiento que se le había escapado. Y entonces algo nuevo e inesperado empezó a tomar forma en su imaginación -una ciudad europea, un pueblo bien alimentado, cubierto de pieles. Un escaparate completamente iluminado. Tras él, un enorme árbol de Navidad de cuyas ramas cuelgan frutas carísimas y en cuya base se amontonan muchos jamones. Símbolo de bienestar. Y delante del escaparate, en la acera helada…

Todo nervioso, pero nervioso con la excitación del triunfo, sintiendo que había encontrado la clave única y necesaria, que iba a componer algo exquisito, que iba a describir como nadie lo había hecho antes la colisión de dos clases, de dos mundos, empezó a escribir. Escribió acerca del árbol opulento en el escaparate descaradamente iluminado y del trabajador hambriento, víctima del paro, mirando aquel árbol con mirada severa y sombría.

“El insolente árbol de Navidad -escribió Novodyortsev- ardía con todos y cada uno de los colores del arco iris.”

****

Sed felices. Miles de besos, Valeria.

diciembre 14, 2010

¡Arriba!

Muy buenos días :) .

Raro comenzar este post con una sonrisa, cuando ayer se nos fue un grande, el poeta del flamenco. Una gran pérdida para Granada, para su gente, para el arte en general. Pero hay que seguir sonriendo, porque cuando lo haces, el universo te la devuelve con creces. Hoy, en el periódico Ideal, publican un soneto que Sabina le dedicó a Enrique Morente hace unos años.

A Enrique Morente (Joaquín Sabina)

Esa voz que se juega la vida
esos ojos llenando el vacío
esos dedos hurgando en la herida
esa liturgia del escalofrío

Ese orgullo que pide disculpas
ese sentarse para estar erguido
ese añejo sabor de la pulpa
visceral del limón del olvido

Esa revolución de la amargura
ese inventario de la mala suerte
ese tratado de la desmesura

Ese como, ese que, ese hasta cuando
ese pulso ganado a la muerte
ese Enrique Morente cantando

En el blog de Jorge Fernández Bustos, “Volandovengo“, hay otro homenaje, profundo, sincero, sentío… no dejéis de leerlo: http://volandovengo.blogia.com/2010/121301-enrique-morente.php

Descanse en paz.

****

Hay otras formas de morir. Menos dramáticas en la forma, aunque puede que más honda o más duradera  en las consecuencias de quien la padece.

Palabras de Carmen Amoraga en “El tiempo mientras tanto“, página 179:

“Nadie se dio cuenta de que se había muerto un poco, que es como se muere cuando se muere por dentro y por fuera se sigue viviendo como si no hubiera ocurrido nada”.

                                               

De este libro hablaremos mañana en nuestra cita quincenal del Club de Lectura Pasapágina. Ya sabeís, a las 20.00h., todos en Valtí Viajes (C/Ángel nº 4, tlf 958993770).

****

Más palabras subrayadas. Éstas de Andrés Barba en “La recta intención” (página 63):

“Se alejaba. Se alejaba ahora de la estupidez momentánea de aquel hombre viejo como de su propio dolor, lo miraba con el desagrado comprensible del erotismo o la debilidad ajena, y al mismo tiempo sentía la posibilidad de perdonarle como una grandeza no correspondida que alguien le estaba poniendo en bandeja”.

****

Otras frases, éstas publicadas en Culturamas. Se trata del relato de “El castigo” de Marina Carretero y comienza así:

“Lo peor no es el castigo ni el dolor ni la muerte siquiera. Lo peor es la espera. Pasan las horas, pasan los días y las noches se mecen en la espera infinita de un castigo que ha de llegar, pero no llega. Y la culpa se hace cada vez más espesa, más áspera, más pesada, creciendo dentro, en el lugar donde el niño ya no lo hará.
Pero un día sucede, y el corazón siente miedo antes que alivio, pena antes que resignación, ganas, sólo ganas, de que la espera llegue a su fin.”

Aquí podeís leer el relato completo: http://www.culturamas.es/blog/2010/12/14/el-castigo-marina-carretero/ .

****

     Norberto Luis Romero parece estar de acuerdo conmigo en algo: “no hay más ciego que el que no quiere ver”. Pero el post habla también de que nunca es tarde si la dicha es buena. Enhorabuena, Norberto, ¡te lo mereces!: http://wwwnorbertoluisromero.blogspot.com/

Y la que está de acuerdo con alguien ahora soy yo. Con las palabras de Menéndez Salmón, más concretamente:

“Poderes de la ficción” ha sido el título de una charla en la que el también licenciado en Filosofía por la Universidad de Oviedo ha elogiado la literatura en unos tiempos en los que en su opinión “no ocupa el papel tan preponderante que en otros tiempos históricos jugó“.

El artículo completo, aquí mismo: http://es.noticias.yahoo.com/9/20101213/ten-menendez-salmon-lamenta-que-el-intel-bbad18b.html

****

MEMORIA HISTÓRICA

Llega la Navidad y te embarga irremediablemente la nostalgia. Quizá por eso ayer me di una vuelta por IoSonoValeria. Regresé a un diciembre, al del año 2007 y allí me encontré con:

- Miguel Ángel Zapata en “Más allá del colchón“: http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/29/perlas-literarias-32-miguel-angel-zapata/

- Ángel Olgoso y “Todas hieren“: http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/26/perlas-literarias-31-angel-olgoso/

-Beatriz Pérez Moreno y “Toda una vida“: http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/23/perlas-literarias-30-beatriz-perez-moreno/

-Carmen Córdoba y “Dime que me quieres” (qué bueno, hija…): http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/16/perlas-literarias-28-carmen-cordoba/

-Miguel Ángel Cáliz y “Aquel tipo” (!): http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/14/perlas-literarias-26-miguel-angel-caliz/

-José Bru y su “Escena conyugal” (sonrío): http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/13/perlas-literarias-24-jose-bru/

-El amigo Pep y su “Te quiero“: http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/13/un-post-muy-muy-especial/

-Cristina Monteoliva y la “Mala suerte“: http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/12/perlas-literarias-23-cristina-monteoliva/

-José Cruz Cabrerizo y “Bares, qué lugares“: http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/11/perlas-literarias-23-jose-cruz-cabrerizo/

-Cristina García Morales y sus “Dilemas urbanos“: http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/08/perlas-literarias-22-cristina-garcia-morales/

-Nina Melero pensando en “Más fácil de lo que pensaba“: http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/07/perlas-literarias-21-nina-melero/

-Víctor García Antón y “Amor del bueno” (que gran libro…): http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/02/perlas-literarias-20-victor-garcia-anton/ .

En ese agradable y meláncolico recorrido me reencontré también con muchassss fotos;  bellos encuentros y montones de canciones. Qué romántica andaba yo, ¿no?. Menudo historial:  Bon Jovi, Dire Straits, pasando por Jennifer López, Vanessa Paradis, Hombres G, Maná… qué batiburrillo (como yo, anda que no, jajaja)

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/01/%c2%a1%c2%a1muy-buenos-dias/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/02/buenos-dias-y-feliz-domingo/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/08/y-otra-mas/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/07/buenos-dias-6/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/06/buenos-dias-5/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/11/buenos-dias-8/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/10/quedan-14-dias/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/09/buenos-dias-y-%c2%a1fin-del-puente/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/08/buenos-dias-7/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/13/buenos-dias-si-si-ya-es-jueves/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/12/buenos-dias-9/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/17/buenos-dias-lunes-de-cielos-despejados-aqui-por-el-sur/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/15/buenos-dias-feliz-sabado/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/14/buenos-dias%c2%a1viernes/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/20/buenos-dias-ya-es-jueves/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/20/besos/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/19/buenos-dias-10/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/18/%c2%a1muy-buenos-dias/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/24/buenos-dias-un-lunes-especial/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/23/buenos-dias-y-feliz-domingo-2/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/22/muy-buenos-dias/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/21/%c2%a1%c2%a1-buenos-dias-ya-llego-el-viernes/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/31/ultimo-buenos-dias-del-ano/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/30/muy-buenos-dias-2/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/28/buenos-dias-ya-llego-el-viernes/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/27/%c2%a1%c2%a1-muy-buenos-dias/

http://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/26/buenos-dias-buongiorno-good-morning-bonjour/

****

En fin, chic@s, que el tiempo pasa y seguimos adelante. Sonriendo, siempre.

Que tengáis un buen día. Sed felices.

Miles de besos, Valeria.

PD: ¡Lavín que post más largo!

octubre 20, 2010

Evidentemente…

Archivado en: Buenos días,Canciones para amar,Canciones para el recuerdo — valeriatittarelli @ 10:56 am

    hoy no puedo escribiros. Trabajo, trabajillo, trabajete (yuppi).

Os dejo eso sí, mis miles de besos y una dedicatoria musical. Pixies, para los que gusten. http://www.youtube.com/watch?v=cN4V5XjyR6s

octubre 19, 2010

Menú de martes

      ¡Muy buenos días!

¿Qué nos deparará este martes fresquito?

A mí se me ocurre, así como para comenzar el día calentando motores, sugeriros como entremés un relato de Ignacio Cid, publicado en Literarte (en la antología del certamen Karma Sensual) y ganador del relato del mes de abril en la web Ociocero. (Nadie dijo que los aperitivos deben ser insulsos, ¿no? :) ).

REGISTRO DE HABITACIONES

 El enfado de Bertrand no estaba exento de razón, pero aún así, como casi siempre, resultaba excesivo y enfermizo, como si nadie en este mundo tuviera derecho a hacer las cosas mal o a equivocarse. Sophie prácticamente se veía arrastrada por el ímpetu de su marido, que avanzaba a grandes zancadas hacia la puerta del hotel. La llevaba agarrada por el codo y Sophie, que no se atrevía a decirle nada en tales circunstancias, intuía que más tarde encontraría un feo moretón en su brazo. Sea como fuere, Sophie se sujetó el sombrerito de plumas y se dejó llevar por aquel hombre demasiado enredado en sus asuntos de persona importante como para prestar atención a una joven y hermosa mujer como ella. Cuando entraron en la recepción, precediendo a un par de botones que cargaban con las maletas, el vocerío de Bertrand provocó que las pocas miradas que allí quedaban se levantaran a su encuentro, con rostros que iban desde la sorpresa hasta la simple curiosidad. No obstante, a excepción del recepcionista que descansaba tras el mostrador, sólo había dos hombres más sentados en los sillones violáceos. Eran más de las doce de la noche, y aquella era una ciudad que se levantaba temprano.

— ¡Es inadmisible!, ¡una tropelía contra mi persona!, ¡esos desgraciados de la compañía Ferroviaria se van a enterar de quién soy yo!, ¡rodarán cabezas, Sophie, rodarán cabezas! — gritaba aquel hombre de facciones angulosas sin dirigirse a nadie en realidad. Acto seguido, el hombre que hasta entonces había permanecido recostado en una silla contra la pared de detrás del mostrador, volvió a su posición normal y se aclaró la garganta antes de dirigirse con todo el cuidado que fue capaz hacia el señor Bertrand.

— Buenas noches, señor Russel, es un orgullo para el ‘Hotel Leconte’ tenerle aquí esta noche con nosotros — dijo el recepcionista, adulador, con una falsa sonrisa columpiándose de sus labios.

— ¿¡Qué buenas noches ni qué niño muerto!? esos cabrones ya me han quitado las ganas de dormir esta noche, ahora tendré que llamarles a sus oficinas y esperar que haya alguien despierto a estas horas…

       Acto seguido, el honorable Bertrand Russel, director de la Compañía Aseguradora Nuevo Siglo, se dirigió hacia el mostrador sin molestarse en bajar el tono de su voz. Acalorado por su enfado, intentó explicarle atropelladamente al recepcionista que los de la Compañía Ferroviaria le habían perdido una maleta y le habían rajado otra en su trayecto desde Wisconsin. Mientras tanto, Sophie pudo zafarse de su férrea sujeción y se dejó caer cuan larga era sobre uno de los sillones forrados de aquel chabacano terciopelo de color violeta, que formaban un círculo en torno a una mesita de cristal que hacía las veces de salita de espera. En ese momento, uno de los dos hombres que estaban allí se levantó de su asiento, inclinó el ala de su sombrero al pasar por delante de Sophie y después entregó un papel al recepcionista y se marchó escaleras arriba. El otro hombre, sentado justo en el sofá de enfrente, levantó la mirada de la papeleta del registro que estaba rellenando y permaneció un instante observando a Sophie. La dulce Sophie, con sus piernas de alabastro y esos ojos verdes ocultos tras las enredaderas de sus pestañas. Con esos labios ahogados en carmín rojo y ese lunar apurando la comisura de su boca. Ella le dirigió una mirada astuta e insinuante, y después hizo desaparecer sus ojos tras el ala de su sombrero. El hombre carraspeó, nervioso ante la subyugante presencia de aquella mujer, y después continuó escribiendo. En ese momento, Bertrand se acercó a la mesa y, hablando todavía con el recepcionista por encima del hombro, le entregó una papeleta y una pluma de empuñadura de marfil a su mujer. Después le dio un leve puntapié a la maleta rajada que había dejado el botones en mitad del pasillo y se dirigió hacia el teléfono que le tendían servicialmente desde el mostrador. Sophie cogió la tosca y pesada pluma y se la llevó a la boca mientras su marido se alejaba. La deslizó por debajo de su labio inferior hasta rodear con ella su lunar, volviendo a dirigir una mirada de curiosidad hacia aquel interesante hombre de mediana edad y pelo canoso que vestía un elegante traje gris. Este volvió a toparse con los ojos color océano de Sophie y pareció titubear un instante en su ejercicio de escritura. Sophie, sintiéndose juguetona — o quizás un tanto despechada — deslizó una de sus largas manos coronadas por bellas uñas esmaltadas en rojo hasta alcanzar el volante de la falda de su vestido. Después, sin desviar los ojos de su compañero de mesa, fue levantando la vaporosa tela mientras separaba sus finas rodillas de manera casi imperceptible. Cuando llegó a un punto, aún sin apartar su mirada de los ojos también grises de aquel hombre, dejó volver a caer la tela de su vestido, ocultando su mano en el interior. Unos segundos después, mientras se mordía levemente el labio y el hombre dejaba caer su pluma sobre la mesa, Sophie se sacaba las braguitas sin apenas disimulo. Mostrando su encaje durante un instante, pasó a ocultarlas después en el interior de su pequeño bolsito de mano. Negándole tregua para digerir ese extraño y erótico comportamiento, Sophie, consciente del poder de su cuerpo y su mirada, introdujo lentamente la basta pluma por debajo de su vestido. Avanzaba despacio pero decidida, escondiendo todo su brazo hasta el codo por debajo de la tela con estampado veraniego de flores. En ese momento, el hombre del traje y los ojos grises levantó, nervioso, la cabeza, buscando al marido de aquella bella ninfa. Comprobó que este seguía hablando y gesticulando, pegado al teléfono, por lo que se tranquilizó un poco y retornó su mirada al regazo de la mujer, que movía su mano a través del vestido en ligeros movimientos acompasados, con los ojos cerrados y la boca entreabierta, dejando escapar un suspiro de desahogo. Acto seguido, Sophie volvió a sacar la pluma del interior de su falda y la sostuvo ante sus ojos antes de comenzar a escribir su nombre en el registro de la habitación. Desde su posición, el hombre podía ver los húmedos destellos que la lámpara del techo le arrancaba al capuchón del útil de escritura. Fue entonces cuando Bertrand regresó malhumorado y casi le arrancó la pluma a Sophie de las manos, se agachó sobre la mesa y comenzó a garabatear su nombre en una de esas papeletas. Cuando acabó, el hombre del traje gris, con voz profunda y masculina, dijo:

— Disculpe, ¿le importaría prestarme su pluma?… la mía ha dejado de escribir.

      Bertrand, agachado como estaba, le miró un instante con el ceño fruncido, y después le contestó:

— Sí… claro… ¿cómo no?

      Y le tendió distraídamente la pluma, que aún conservaba aquella excitante humedad en su superficie. El hombre volvió a mirar a Sophie, que sonreía libidinosamente. Bertrand retomó sus amargas quejas justo cuando el hombre del traje gris se agachaba sobre su papel y comenzaba a escribir, chupando distraídamente el capuchón de la pluma de marfil.

(Ignacio Cid, Junio de 2009)

****

Segundo aperitivo, más suave, bajando líbido que no son horas. Un paseo por “Previsiones meteorólogicas de un cangrejo” (de verdad, qué creatividad a la hora de nombrar blogs). Allí os encontraréis con la semblanza de Víctor Lorenzo Cinca (le hemos publicado en En Sentido Figurado, aquí mismo y tiene su propia bitácora Realidades para Lelos , -inciso memoratum-) y un micro estupendo de este autor, “Mimo“. 

****

Plato principal: un señor que en lugar de jubilarse decide quitarse el estrés acumulado en sus años de publicista escribiendo una novela  policíaca. En su primera incursión literaria, va y vende 90.000 ejemplares. Aquí le publica Roca Editorial. Allá ha firmado con Random House una trilogía de la que ya ha entregado manuscrito (¿porqué la moda de las trilogías? ¿no podrían ser duologías? ¿cuatrologías?…).

Hablo de John Verdon y su “Sé lo que estás pensando“, un thriller psicológico  que, según el autor, ha tenido tanto éxito por que cree que los lectores han simpatizado con los personajes y he intentado que éstos sean interesantes, reales y complejos. En este género abundan las novelas con personajes planos que no consiguen enganchar al espectador, he intentado hacer todo lo contrario.

Artículo completo, aquí mismo: http://www.ideal.es/granada/v/20101019/cultura/john-verdon-metido-nuevo-20101019.html

****

Como postre, dos eventos que tendrán hoy lugar en Granada -la Garnata de Hadim, uno de los protagonistas de “La luna sobre la Sabika“, nueva novela de Carolina Molina-.

A eso de las 19:00 horas, en el Museo Casa de los Tiros y en el ciclo ”Los Martes de la Cuadra Dorada”, se presentará el libro: “Peces en la tierra. Antología de mujeres poetas en torno a la generación del 27”.  La autora es Pepa Merlo (antologada últimamente en Pequeñas Resistencias 5) y el libro está editado por la Fundación Lara. El acto está organizado por el Centro Andaluz de las Letras.

A paso rápido, para que las calorías no se nos agreguen al cuerpo, habrá que trasladarse a la Facultad de Interpretación:

El poeta, novelista y crítico literario Manuel Rico participa en el ciclo ‘Presencias literarias’ que organiza la Cátedra ‘Federico García Lorca’ del Secretariado de Extensión Universitaria de la UGR.

El acto tendrá lugar en el Salón de Grados de la Facultad de Interpretación y Documentación (C/ Buen Suceso, 11), el martes, 19 de octubre de 2010, a las 20 horas.

Manuel Rico (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Es poeta, narrador y crítico literario. Ha colaborado en diversos diarios y revistas y en la actualidad ejerce la crítica de poesía en el suplemento Babelia, del diario El País. Es autor, entre otras obras, de los libros de poemas Papeles inciertos (1991), El muro transparente (1992) y La densidad de los espejos (Premio Juan Ramón Jiménez 1997), y de las novelas El lento adiós de los tranvías (1992), Una mirada oblicua (1995) y La mujer muerta (2000). Como ensayista, ha publicado un estudio sobre la poesía de Manuel Vázquez Montalbán titulado La memoria, el deseo y la compasión (2001).

****

Creo que ha llegado el momento de hacer la digestión. ¿Qué tal bailando? http://www.youtube.com/watch?v=FoyUYfJUyR8&feature=related

Que tengáis un buen día, queridos. Miles de besos, Valeria.

septiembre 27, 2010

Bonjour!

Muy buenos días, navegantes… ¿Cómo ha ido el fin de semana? Espero genial…

Hoy voy a dedicar el post a las buenas nuevas de nuestros amigos escritores, comenzando por:

a)  Un completísimo artículo de Puerto Gómez Corredero sobre la poesía de Emilia Oliva. Ha sido publicado en La Náusea e incluye una serie de poemas de Emilia que no os dejarán indiferentes: http://lanausea2000.blogspot.com/ .

…y:

b) Víctor Lorenzo Cinca ha visto como su “El Naúfrago” , un logradísimo microrrelato sobre la ironía de la integridad llevada a su extremo, ha sido elegido finalista en el VIII Certamen Internacional de Microcuento Fantástico MiNatura 2010.  En breve será publicado en el dossier especial que la revista MiNatura (http://www.servercronos.net/bloglgc/index.php/minatura/) está editando con la ganadora y los finalistas del concurso. Aquí está la obra:

     EL NÁUFRAGO (Víctor Lorenzo Cinca)

Como cada mañana, desde hace ya más de tres años, escribe un mensaje en una hoja de papel, lo enrolla con mucho cuidado y lo mete en una botella vacía. La sella con un tapón de corcho y se dirige a la playa para lanzar al mar su dosis diaria de esperanza. Ha pasado todo este tiempo solo, sin poder hablar con nadie, aislado del mundo, pero hace ya unos meses que le acompañan en la isla un par de amigos imaginarios, fruto del delirio de su soledad, con los que puede compartir sus preocupaciones. Al principio no se caían muy bien, pero poco a poco, prestándose ayuda mutua en los momentos difíciles, han ido fraguando una buena relación de amistad, se han ido haciendo inseparables.

Se acerca a la orilla con la botella en la mano y ve aproximarse una pequeña embarcación a remo, botada de un barco anclado a lo lejos, con cinco tripulantes que gritan como locos y agitan los brazos en alto. La botella le resbala de la mano y cae a sus pies. Ya en la arena, se abrazan los seis y el náufrago rompe a llorar, les da las gracias, besa sus manos, se arrodilla ante ellos y, finalmente, les advierte que no subirá a la embarcación sin sus dos compañeros de isla. La tripulación, sorprendida, emprende la búsqueda y pese a rastrear durante horas el lugar, no consigue encontrar a nadie. Aconsejan al náufrago, sospechando ya de su locura, que los acompañe al barco y se olvide de sus compañeros imaginarios pero él, con firmeza, insiste en que no son imaginarios, y que de ningún modo subirá sin ellos.

Tras una larga discusión, los cinco tripulantes suben indignados a la embarcación y se dirigen de nuevo al barco, dejando al náufrago en la orilla, orgulloso de su lealtad y su compañerismo, con una sonrisa en los labios que sólo se le borra cuando distingue, en la popa del barco que empieza ya a alejarse, a sus dos amigos imaginarios agitando unos pañuelos en señal de despedida.

(Mi más sincera enhorabuena a Víctor; os recuerdo su blog, Realidades Para Lelos, donde podréis leer más sobre su escritura: http://realidadesparalelos.blogspot.com/ ).

****

Os dejo un relato de Manuel Mejia G., leído en facebook. Menuda (estupenda) forma de comenzar un cuento:

Manuel Mejia G      JUSTICIA MATERNA  (Manuel Mejia G.)

Esta vez la bofetada fue tan espectacular que hasta la sintió el lector, unos taparon sus ojos para no saber más y otras cerraron el libro para no ver recuerdos. Fue fuerte, sí, tanto que todo el cuerpo de Diana se echó de pa´atrás, perdió el equilibrio y fue a golpearse la cabeza con la esquina de la mesa que soporta con elegancia la foto de matrimonio, ambos bellos y de blanco, inocentes, aunque mentimos al decir bofetón, ya que fue un golpe con los nudillos, hacia adentro, logrando dejar un diente bailando. Le dolió la cabeza por el golpe con la mesa, más la boca, sentía el diente suspenderse, aunque lo peor fue la quijada, el epicentro de todo. Fernando en forma inmediata fue en su ayuda, a levantarla, socorrerla, que perdóname, amor, que tu sabes que me voy, que no controlo, y en efecto se había comenzado a ir cuando vio a Diana llegar de la calle, que la cogió a gritos, que pareces una puta, una puta, una fulana de la calle, a empujarla con vehemencia, a darle irónicos golpecitos con los dedos sobre sus cachetes, puta, que eres puta, que se te ven todas las tetas, que mira como sales a la calle, provocando, ¡pero qué dirá todo el mundo!, claro, que la hueva del tercero b tienes unos cachos que le llegan hasta el cielo, que se te ven las tetas, Diana, ¿o no te das cuenta?, y solo fue que Diana dijo que mira Fernando que no es para tanto, que tengo todo cerrado y solo se ve una esquinita del sostén, que no es nada, y ahí él comenzó a calentarse y se fue de más a más y acabó como se ha relatado. Ella salió de su casa, sin mirar, tomando el primer abrigo que sus manos tocaron, como cuando uno introduce una mano en la bolsa del mago para extraer quién sabe qué. La última vez había ido al parque de enfrente, a hablar con su conciencia y con dios. Ambos habían perdonado, la conciencia porque también el tiene su puntico de razón y dios con todo ese cuento de ofrecer la mejilla, o algo así. Ahora fue donde su madre a buscar mejor consuelo. Consuelo, su madre, la recibió con un cariño inimaginable, le colocó toallitas húmedas en la quijada, que dolía, en el chichón de la cabeza, el diente ya estaba casi caído y después de media hora de remilgos y carantoñas le aconsejó volver con su marido, ¿tú qué vas a hacer a estas alturas de la vida, cariño?, y que si lo miras bien él hace todo esto porque te quiere, que te ama, que quiere que seas suya, sólo suya, mi amor, no te quiere compartir, y no estás sola en esto, ¿sabes? O, ¿tú no crees que tu padre también tuvo sus momentos?, que no todos los hombres son ángeles de dios, créeme. Diana volvió a su casa a eso de las nueve de la noche, sin un diente, y dijo decidida sin saber si la oían: Fer, tenemos que hablar. 

(Manuel tendrá muy pronto nuevo libro de relatos en las librerías: RELATOS Y DEMENCIAS, avisados estáis :) ).

****

LEÍDO AQUÍ Y ALLÁ

1.-Una reflexión para comenzar la semana. Palabras de Martin Amis en la entrevista publicada en el periódico Ideal: “El futuro pasa por que las muejres tengan más poder”.  ¿Estamos de acuerdo? Podéis leer el artículo completo aquí: http://www.ideal.es/granada/v/20100927/cultura/futuro-pasa-mujeres-tengan-20100927.html.

2.-El escritor Antonio Gómez Rufo afirma en Hay Festival Segovia: Los autores deben estar en facebook. ¿Opinamos lo mismo?

http://es.noticias.yahoo.com/9/20100924/ten-antonio-gomez-rufo-cree-que-los-escr-bbad18b.html

****

Os deseo una jornada estupenda. Hoy, con Dean Martin y su Sophia: http://www.youtube.com/watch?v=U104gqTGReA .

****

Encontrados en el baúl de los recuerdos virtuales. Mis artículos del 2007 en YoMujer.com siguen activos, jajjaa. Me gustó releer, mi “Teoría del círculo”, “Amistades rotas” y “Alguien interesante”. Qué perspectivas :)(http://www.yomujer.com/category/general/relaciones/pareja/page/2/

septiembre 24, 2010

Revolución de las letras

        ¡Muy buenos días y feliz viernes!

Ayer más o menos a esta hora, quizás un pelín más tarde, se hizo pública la lista de los libros finalistas del suculento premio Setenil

De entrada, haber llegado hasta aquí, es decir, ser elegido uno de los diez entre 82 publicaciones enviadas, es todo un logro. Pero es que además, éste año hay tanto nombre conocido, tanto buen libro, que creo que el jurado lo va a tener muy, muy difícil.  No he leído a todos los finalistas (faltan Pilar Adón, Berta Marsé y Javier Moreno) y me comprometo a hacerlo;  a ver si acierto en la quiniela que ya se está gestando por ahí.

Mando pues mi más sincera enhorabuena a todos los que han alcalzado esta primera meta, deseándoles suerte en la recta final. Mi cariño en especial a Ginés S. Cutillas, a Miguel Ángel Arcas (su editor de Castillo del Vigía) y a Patricia Esteban Erlés (que repite por segundo año como finalista en este premio), pero como antes escrito, les deseo a todos “buona fortuna“. Así mismo, me gustaría mandar un abrazo a los no seleccionados; todos sabemos el esfuerzo que supone escribir un libro; aún más conseguir que se edite y que se lea.  Lo de los concursos es otra cosa :) .

La mayoría de literatos sabéis los nombres, pero mucho de los visitantes de IoSonoValeria, no. Así que aquí están:

Los hábitos del azar
Francisco López Serrano
Renacimiento

Teoría de todo
Paula Lapido
Tropo

Un koala en el armario
Ginés S. Cutillas
Cuadernos del Vigía

Atractores extraños
Javier Moreno
InÉditor

Fantasías animadas
Berta Marsé
Anagrama

El menor espectáculo del mundo
Félix J. Palma
Páginas de Espuma

Azul ruso
Patricia Esteban Erlés
Páginas de Espuma

De mecánica y alquimia
Juan Jacinto Muñoz Rengel
Salto de Página

Bajo el influjo del cometa
Jon Bilbao
Salto de Página

El mes más cruel
Pilar Adón
Impedimenta

++++++++++

         Ayer se inauguró el nuevo curso de Poesía en el Palacio en el Hotel Palacio de los Patos de Granada.  Fue un placer escuchar de la voz del mismo Rafael Guillén el sonido de sus poemas (salvo un problema de megafonía, no imputable a los organizadores). Tras el acto, un poco de vida social con la literata Carmen Córdoba, el poeta calabrés Daniel Cundari, el editor y escritor Miguel Ángel Cáliz, el profesor latin-lover (porque enseña latín, no me seáis mal pensados…) Iñaki y … José María Pérez Zúñiga, al que no conocía personalmente, pero sí que había leído una novela suya hace unos años, “Rompecabezas“.

Bueno pues … lo admito:  intenté sobornar a José María para que me diera una beca gratis para ese estupendo Máster de Escritura Creativa, que él organiza con ESCO. No lo conseguí, claro, jajjaa, pero sí que me habló de unas facilidades de pago para todo el que esté interesado. Ya os dejé el enlace del programa, pero vuelvo a hacerlo por si os animáis. (Sigo buscando mecenas, no es necesario repetirlo, ¿cierto?) : http://campusesco-esna.es/wp-content/uploads/ESCO-ESNA-master-ESCRITURA-CREATIVA_10-1.pdf

DE LA MATERIA DE LOS TAXIS

 De nuevo te esperé en el desconsuelo

 de la esquina. Por el bullicio oscuro

 iban, venían rojos autobuses,

 acharolados taxis que, ocupados,

 se detenían un segundo antes

 del desencanto. La farola daba

 entintado de comic a la espera.

Los taxis están hechos con materia

de soledad, de presurosos besos,

de palabras sin terminar, de rápidos

adioses, de cabezas que se vuelven

como pidiendo auxilio. Cada taxi

va tejiendo y tejiendo su capullo

de seda por las calles, va encerrando

su mariposa entre los hilos tensos

de la ciudad que gime y que lo envuelve.

¿Por qué querer es esperar?. La lluvia

tenaz parpadeaba en el cambiante

neón de Piccadilly y los neumáticos

por el asfalto húmedo sonaban

como el desuello de una piel inmensa.

 Todo el desecho de la prisa iba

acumulado en los asientos turbios

de los taxis. Su tántalo destino

 era llegar para volver de nuevo.

Los taxis se alimentan de colillas,

de tersos portafolios, de monturas

de gafas, de coronas funerarias,

de perfumados guantes, de pañuelos

inmundos, de paraguas olvidados.

El horizonte de los taxis nace

a espaldas de la luz, está poblado

de sanatorios y consultas, linda

con discos y semáforos, discurre

por negocios y apremios y legajos.

 ¿A dónde va el amor cuando no acude

a nuestra cita?. Una lenta hilera

de gotas resbalaban por el borde

de la farola anochecida. Un golpe

de tos quebrada restalló muy cerca

 de mi bufanda. El viento me azuzaba

los mastines del frío. Y otros taxis

pasaban sin parar, como otras noches,

como todas las noches de mi vida.

Cuando al amanecer se quedan solos

los taxis, se acarician la gastada

tapicería, que conserva algunas

viejas huellas de semen o de lágrimas.

****

En este enlace podéis conocer algo más la obra de Don Rafael Guillén: http://www.rafael-guillen.com/ .

Y en este otro, podréis leer un interesante artículo sobre cabareteras, sufragistas y literatas de Ángeles Prieto Barba, publicado ayer en El Heraldo del Henares: http://www.elheraldodelhenares.es/pag/noticia.php?cual=6315

Creo que por ahora es todo, amigos. Os deseo un fin de semana estupendo y … ¿por qué no?, muy cañero. Para abrir boca nada como un desmelene con Black Sabbath (Paranoid):  http://www.youtube.com/watch?v=_aIhh9nFYv4&sns=em .

septiembre 16, 2010

Hoy toca …

Archivado en: Actividades de nuestros amigos,Buenos días,Canciones para el recuerdo — valeriatittarelli @ 9:25 am

     … poesía.

¡Muy buenos días! Mmmm, ya estamos a jueves, se siente cercano el fin de semana, llovizna melancólicamente el cielo nazarí … bastante inspirador, ¿no?.

Hoy tocan poemas por varios motivos. Uno de ellos, el envío de una creación que me fue sugerida por Ángeles Prieto Barba. Pero eso será después … Antes, les toca el turno a mis peques, deber de madre obliga. Ayer, así, como quien no quiere la cosa, les dije que si querían aparecer en el blog, debían escribirme algún poema. Como lo hicieron, aquí os las dejo, para que tengan su momentito de gloria. ( Que tierna estoy, jajaja. )

ROSAS DESLUMBRANTES (Valeria Ocaña Tittarelli, 9 años)

Las rosas son rojas y también deslumbrantes, pero tú eres más deslumbrante que aquel deslumbre que hay en la noche. Eres la mejor persona que conozco y como tu nombre, eres deslumbrante, bonita y preciosa como rosa en el prado.

AMOR (Lucía Ocaña Tittarelli, 6 años)

Tus ojos son bonitos, tu sonrisa más, pero tu sonrisa es más brillante que un cristal. El dinero no importa, el amor sí, no te olvidarás de nadie. La comida importa, pero el amor más.

EL MAR AZUL (Valeria)

El mar es azul, salvaje y hermoso. Jamás nada igual. Puedes disfrutar del paisaje, pintarlo en un arte, aquella maravillosa maravilla que está cada día.

DÍA AZUL (Lucía)

El día azul y soleado con pajaritos tan bonitos como la hierba al crecer con flores. Las flores son bonitas y más las margaritas, que son como el sol al brillar.

(ya podéis dejar comentarios múuuuuuu bonicos a estas dos petardillas, einn??)

****

Vámonos a autores digamos menos … jóvenes :) .

OZIMANDIAS  (Percy Bysshe SHELLEY)
Conocí a un viajero de un antiguo país
que me dijo: hay en el desierto dos grandes piernas,
sin tronco, de piedra. Cerca, medio hundido
en la arena, yace un rostro destrozado. En su ceño,
en sus labios fruncidos, en su frío gesto de dominio y desprecio,
selladas sobre estas cosas sin vida
bien leyó su escultor las pasiones que aún sobreviven
a la mano y corazón de aquel que las tallaba.
Y aparecen en el pedestal estas palabras:
“Me llamo Ozimandias, rey de reyes.
Contempla mis obras, tú, poderoso y desespera.”
Nada permanece. Alrededor de la decadencia
de esta inmensa ruina, ilimitada y desnuda
se extiende lejana la arena solitaria.

SONETO DE LA BUENA COMPAÑERA (Andrés Neuman en “Sonetos del extraño”, Ed. Cuadernos del Vigía)

Eres cómplice y gustas del capricho,

llevas la inteligencia entre los pechos.

Me enseñan los silencios de tus hechos,

me remas en el alma con lo dicho.

Demuestras que los celos son un nicho,

te gustan el aroma y los derechos.

Te niegas a alejarte de los lechos,

dices que la tristeza es un mal bicho.

No cambias la razón por una rosa

y trasnochas los lunes y los martes

y leo tu presencia en cada cosa.

Y tus ojos son dos distintas artes

y me has dado un regalo hasta la fosa

y eres mi amor entero con sus partes.

****

¿Nos vamos a otras brevedades? Casi que sí, ¿no? Vamos allá:

TRAS LA PARED (Óscar Sipán en “Velas al viento”, Ed. Cuadernos del Vigía)

Los oigo copular a todas horas, tras la pared de mi habitación. Quizás debí emparedarlos por separado.

INTRUSIÓN (Miguel Ángel Zapata, en “Perturbaciones”, Ed. Salto de Página)

De la palma de mi mano brotan arañas. Espontáneamente, casi sin previo aviso, tan sólo un cosquilleo eléctrico y ya veo salir la cabeza, el haz de patas peludas, un tarantuleo vivaz que saca pronto a la luz toda una legión de octópodos.

Olga no sabe nada. Olga cree que me complazco en mordisquear traviesa y clandestinamente su cruasán cada mañana mientras lee el periódico en la cocina, que su canario murió de frío a pesar de las caricias que yo mismo le prodigaba entre mis manos, que soy el amante más experimentado del universo cuando siente mis dedos rugosos multiplicarse sobre la aureola erecta de sus pezones, por entre las humedades oscuras de su sexo extasiado.

EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS (Víctor Lorenzo Cinca, publicado ayer en su blog Realidades para Lelos> http://realidadesparalelos.blogspot.com/ )

 Alicia encontró una botella que incitaba a beber de ella y no pudo resistirse. Al primer sorbo notó un ligero mareo, pero siguió bebiendo hasta dejarla vacía. Advirtió, para su sorpresa, que encogía a cada trago, o que todo a su alrededor aumentaba de tamaño, no pudo precisarlo. Entonces le incomodó su pequeñez y sin pensárselo dos veces comió de aquello que prometía agrandarla. Al rato se sintió colosal, enorme, capaz de acariciar las nubes. Tanto disfrutó con la experiencia que repitió los tragos y las ingestas cada fin de semana, ininterrumpidamente, durante años, hasta que hace un par de meses la expulsaron de su mundo maravilloso para ingresarla en una clínica de desintoxicación.

LA PROMESA (Gemma Pellicer, publicado hoy mismo en su bitácora Sueños en la Memoria, http://megasoyyo.blogspot.com/)

Enfurruñada, se ha encerrado en su habitación de un portazo. Afuera la lluvia cae con verdadera furia, pero ella lo tiene decidido: no volverá a salir jamás de su cuarto; lo que necesariamente implica dejar de hablar, de comer e incluso de dormir para siempre. Una cortina de agua cae inconsolable por la ventana pero, al cabo, se detiene también. Aunque solo se haya asomado un ratito de nada, le ha parecido ver pasar la vida impertérrita por delante. Le importa tres pepinos: Tampoco le hablará a la vida.

****

¿Qué tal la selección de hoy? Espero que os haya gustado. Os dejo ahora con mis besos matutinos, runruneados por la petición musical hecha ayer tarde por el zar. Eels, http://www.youtube.com/watch?v=HZACwCFsjlU.

septiembre 13, 2010

Chico busca chica

Archivado en: Actividades de nuestros amigos,Buenos días,Canciones para el recuerdo — valeriatittarelli @ 9:20 am

   ¡Muy buenos días! ¿Qué tal los ánimos este lunes? ¿Ha sido el fin de semana todo lo promotedor que esperabáis? Seguro que sí. El mío divertido, relajado, cinéfilo y  … dulce. ¿Qué más se puede pedir? Ah, sí, se pidió (y se obtuvo), una estupenda victoria futbolística. ¡Aupa Atlétic (de Madrid, jeje)!.

Cambiando de tercio … ejem ejem … mi selección del viernes en la entrada “Cosas que suceden en las camas“, tuvo bastante éxito. Ni más ni menos que 210 visitas. Creo que pronto tendremos que repetir y leer más sobre esos sucesos lechosos, que os veo pelín morbosillos :) .

Otra cosita: la canción dedicada a Iwona, de la que os preguntaba quién era. Iwona es un personaje del cuento “El regalo de cumpleaños“, de la escritora Cristina García Morales, publicado en La Merienda de las Niñas (Ed. Cuadernos del Vigía). Por cierto, Cristina se halla ya en la recta final de su novela, así que le mando un abrazo lleno de buenas vibraciones para ese último empujoncito.

Bien, el título del post viene a raíz de este escrito de Manuel Megía G., leído en su perfil de facebook http://www.facebook.com/Manuel.Mejia.G#!/Manuel.Mejia.G , y que aquí os dejo:

CHICO BUSCA CHICA (Manuel Megía G.)

 El joven luce una inquietante sonrisa, no separa los labios y sus ojos se ven tristes. Está muy peinado, tal vez demasiado, el pelo aplastado al cráneo. Está ajeno a los ruidos del espacio donde se encuentra y solo piensa en su sonrisa. Pareciera encorvar la espalda hacia adelante y su cuerpo hace equilibrio con la banqueta de tres patas sobre la cual está sentado. -No te muevas-, le ordena el fotógrafo. Luce una muy delgada corbata negra y una camisa blanca, y en su vida pensó que pudiera ser seleccionado para ser portada de la revista de solteros del mes que buscan novia. 

****

Aquí uno de amores, leído en “El tamaño sí que importa“, blog dedicado a la minificción, donde se publican los micros de los participantes al taller del escritor Carlos Salem: http://tallerdeminificcion.blogspot.com/

La autora de “Por fin yo“, se llama María Dolores Cano Menarguez:

“Era el hombre ideal. Atento, cariñoso, culto, un gran amante. Yo estaba locamente enamorada de él. Incluso respirar me costaba si no le tenía a mi lado.
Fue una suerte que a mi marido le diagnosticaran una depresión con tendencias suicidas. 
Una escueta nota a máquina, una firma bien imitada, y un bote de sus pastillas en la mesilla.
Por fin era libre para amar con intensidad.”
(Hay que tener cuidadín, einn? Jajaja)
****
Más publicaciones. En la última edición del Heraldo del Henares, podeís haceros con un cuento de Antonio Dafos, “Sobre el teatro de camaleones” , publicado en su día en el libro “Teatro de hielo” de la editorial Traspiés: http://www.elheraldodelhenares.es/pag/noticia.php?cual=6196 y una entrevista a Ángeles de Irisarri: http://www.elheraldodelhenares.es/pag/noticia.php?cual=6163 .
****
Os dejo por último un relato de Félix Morales Prado, publicado en Cuento Vivo de Andalucía:
CASAS
“La salita donde duerme el mastín da a un pasillo muy largo adornado con cacharros de alumbre. En la primera habitación de la derecha ve a su tío, fallecido en 1881, hablando con un ama. El traje de la mujer está hecho con llaves. No puede oírlos, pero sabe que hablan de él. El pariente muerto baja por unas escaleras. El ama de llaves cruza otra puerta. La sigue, la sabe recorriendo la casa interminable (un laberinto), cuarto tras cuarto, como si la viese desde arriba.
Los sueños están llenos de casas misteriosas. Morir mientras se duerme es perderse para siempre dentro de una de esas casas soñadas. Busca o rehúye (según su estado de ánimo) estas casas cuando está dormido. Si la busca, no aparecen. Si las teme, su sueño se llena de ellas. “
****
Noticia leída en Yahoo.es: 

Admiradores convierten la tumba de Bécquer en un buzón con el

más allá

Sevilla, 11 sep (EFE).- La tumba de Gustavo Adolfo Bécquer, en el Panteón de Sevillanos Ilustres, es receptora desde hace años de los mensajes escritos que dejan cientos de personas, en su mayoría adolescentes, como si el poeta fuera un santo laico o alguien que desde el más allá pueda hacer que se cumplan deseos de los mortales.
La noticia completa, aquí: http://es.noticias.yahoo.com/9/20100911/ten-admiradores-convierten-la-tumba-de-b-bbad18b.html
(¿Necesita el ser humano creer en algo/alguien a quien dirigir súplicas y deseos?)
****

Leído en facebook y que vuelco en IoSonoValeria para darle la enhorabuena a todos los escritores incluidos, con abrazo virtual a nuestros archiconocidos amigos. ¡Mi más sincera enhorabuena!

Queridos amigos, la veterana revista ÍNSULA -fundada en 1946, y en la actualidad la publicación más difundida del hispanismo literario en el mundo- ha dedicado su número de septiembre a Lo fantástico en España.

El monográfico ha sido coordinado por David Roas y Ana Casas. Un servidor se encargó de analizar el estado de la literatura fantástica actual, y de coordinar las entrevistas a los narradores. Pero como veréis el número es mucho más completo que eso, y supone una visión multidisciplinar de lo fantástico.

ÍNSULA se encuentra en casi todas las bibliotecas y librerías especializadas, pero no publica una versión online (ya veremos que podemos hacer más adelante al respecto). Por el momento, os he adjuntado el índice del número, y más abajo la Introducción de Roas y Casas.

 - ÍNSULA · número 765 · Septiembre 2010 - 

Os dejo por ahora, deseándoos un feliz inicio de semana, que los próximos días sean provechosos y cargados de experiencias positivas.

 Lo fantástico en España (1980-2010)

 ÍNDICE

 Introducción. Lo fantástico en España (1980-2010) / Ana Casas y David Roas

  • David ROAS / La narrativa fantástica en los años 80 y 90. Auge y popularización del género
  • Juan Jacinto MUÑOZ RENGEL / La narrativa fantástica en el siglo XXI
  • Ana CASAS / Transgresión lingüística y microrrelato fantástico
  • Fernando Ángel MORENO / Francotiradores de la literatura de ciencia ficción en España (1980-2010)
  • Julio Enrique CHECA / La ciencia ficción y la dramaturgia española contemporánea
  • Fernando de FELIPE e Iván GÓMEZ / Treinta años de oscuridad: viajes por el cine fantástico español
  • Josep A. ROM RODRÍGUEZ / Cómic fantástico de autor en las últimas décadas
  • Los escritores ante lo fantástico: José María MERINO, Juan Pedro APARICIO, Cristina FERNÁNDEZ CUBAS, Pilar PEDRAZA, Norberto Luis ROMERO, Elia BARCELÓ, Carlos CASTÁN, Ángel OLGOSO, Fernando IWASAKI, Pedro UGARTE, Manuel MOYANO, David ROAS, Félix J. PALMA, Care SANTOS, Miguel Ángel MUÑOZ, Ignacio FERRANDO, Óscar ESQUIVIAS, Jon BILBAO, Patricia ESTEBAN ERLÉS, Juan Jacinto MUÑOZ RENGEL y Miguel Ángel ZAPATA.

 Introducción. Lo fantástico en España (1980-2010)

 Ana Casas y David Roas

 Todavía hay quien se sorprende cuando se reivindica la existencia de una tradición fantástica española. Pero ésta, que surge en el Romanticismo y llega sin interrupción hasta nuestros días, está formada por autores tan centrales en el canon literario como Espronceda, Zorrilla, Alarcón, Bécquer, Galdós, Pardo Bazán, Pío Baroja, Valle-Inclán, Unamuno, Max Aub, Alfonso Sastre, Juan Benet, Javier Marías o José María Merino, entre otros.

Sin embargo, hasta fechas muy recientes lo fantástico no ha recibido la atención crítica que merece en la mayoría de estudios e historias literarias, gobernados por una errónea concepción que ve (o veía) en el realismo una característica esencial y definitoria de la literatura española: así, en tales trabajos o bien se elude hablar de los textos fantásticos, que quedan sepultados bajo la producción realista, o bien, cuando se les presta una mínima atención, se les reduce a expresiones marginales, espurias e incluso subliterarias.

Algo que parece estar corrigiéndose a partir de la progresiva normalización que el género experimenta durante el periodo 1980-2010. Es innegable que el cultivo de lo fantástico goza en estos años de una importante acogida, tanto por parte de los escritores como de los lectores, los críticos, el sector editorial y, finalmente, el mundo académico.

En este contexto, varios factores apoyan la oportunidad de este monográfico: por un lado, el importante número de autores que actualmente cultiva lo fantástico en nuestro país, desde los grandes maestros todavía en activo (Merino, Millás, Fernández Cubas, Marías) a una nómina cada vez más amplia de escritores, nacidos entre 1960 y 1975, que, con estilos e intereses diversos, ha optado por utilizar este género como vía de expresión privilegiada (Olgoso, Iwasaki, Moyano, Palma, Esteban, Zapata…); por otro, la aparición en fechas recientes de dos antologías: La realidad oculta. Cuentos fantásticos españoles del siglo XX (2008), elaborada por David Roas y Ana Casas, y, sobre todo, Perturbaciones. Antología del relato fantástico español actual (2009), de Juan Jacinto Muñoz Rengel, una excelente muestra de la vitalidad del género en estos últimos años.

Los artículos que aquí recogemos tienen como objetivo ofrecer al lector una visión panorámica de la importante presencia de lo fantástico en la cultura española actual, atendiendo a los distintos ámbitos en los que el género se expresa hoy tanto en la literatura como en otras formas artísticas. Desde esa perspectiva, los trabajos que componen este monográfico de ÍNSULA abordan las diversas facetas del cultivo de lo fantástico en la narrativa, el teatro, el cine y el cómic, asumiendo un punto de vista histórico y crítico, a la vez que proponen una reflexión teórica sobre los rasgos que constituyen la poética de lo fantástico contemporáneo.

Los tres primeros artículos, firmados, respectivamente, por David Roas, Juan Jacinto Muñoz Rengel y Ana Casas, examinan las características, así como las vías esenciales por las que se ha desarrollado la narrativa fantástica española desde 1980, sobre todo en el cuento y el microrrelato. A continuación, siguen dos reflexiones sobre la literatura de ciencia ficción y sus evidentes relaciones con lo fantástico, a cargo de Fernando Ángel Moreno, que propone un completo panorama de las variantes de este género en narrativa, y de Julio Checa, que estudia la presencia cada vez mayor de la ciencia ficción en el teatro actual.

El cine y el cómic españoles también están explorando las formas y temas de lo fantástico con acierto y calidad. Dos artículos se centran en tales cuestiones: por un lado, el que firman Fernando de Felipe e Iván Gómez ofrece una lúcida reflexión sobre las peculiaridades estéticas —pero también comerciales— del cine fantástico español, que todavía no alcanza a despegar a diferencia de lo que ocurre en otros países. Por su parte, Josep Rom plantea una detallada revisión de la historia reciente del cómic fantástico.

No queríamos cerrar el número sin dar voz a los verdaderos protagonistas: los escritores que, en la encuesta final, nos hablan de su particular visión de lo fantástico, su experiencia en el cultivo del género en narrativa y las influencias esenciales que aprecian en sus obras.

No hay duda de que estos son buenos tiempos para lo fantástico.

**** 

Mis miles de besos, hoy acompañados por The Wedding Present. Por cierto, les ví en directo este veranito en Martos  (Jaén) y tengo autógrafooo!!: http://www.youtube.com/watch?v=GWPk7OOcHLQ .

septiembre 9, 2010

Jugando al escondite

Archivado en: Actividades de nuestros amigos,Buenos días,Canciones para el recuerdo — valeriatittarelli @ 9:06 am

    ha estado un libro que conseguí (no revelaré cómo, ni gracias a quién), hace ya más de tres años. Anoche, al fin, regresó a mí. Nunca se había movido de su sitio, de hecho; simplemente era yo la que no lo buscaba con la mirada adecuada. 

Esto … ¿os he deseado ya buenos días? Upsss, la premura de revelaros mi hallazgo en mi minibiblioteca. Pues eso, buenos días, ya estamos a jueves (¡yuppi!), la rutina se avecina (otro saltito de alegría) y estoy contenta de la relectura de anoche. Es curioso como los libros tienen su lugar en el tiempo. Cuando lo tuve en mis manos la primera vez, me emocioné por el ofrecimiento, pero no lo leí como debí hacerlo. Durante el tiempo que ha transcurrido, los relatos allí guardados han tomado otras dimensiones;  los he disfrutado con otros ojos. Más maduros quizás. O más ávidos, no lo sé exactamente. Se trata de la antología  ”Cuento vivo de Andalucía“, cuya selección de relatos y prólogo corrió a cargo de Rául Bañuelos, José Brú y Dante Medina.

Cúantos nombres, ahora conocidos, están recogidos ahí. Y, por una vez, cúanto escritor granadino reunido. Ni más ni menos que treinta y cinco. Las otras provincias andaluzas también están representadas, aunque, en el caso de Almería, tan solo aparece  María José Clemente. Un total de 661 páginas, en las que la nómina de autores es extensa: Olgoso (por cierto … ¡Ángel Olgoso está en la Wikipedia!), José Abad, Félix J. Palma, Ándres Pérez Domínguez, Ángela Vallvey, Andrés Neuman, Juan Bonilla, José Cruz Cabrerizo, Manuel Talens, Paz Zea, Camilo de Ory, José Manuel Caballero Bonald, Cristina Gálvez, Cristina García Morales, Juan Varo Zafra, Antonio Dafos … Muchos, muchos escritores de los que iré exponiendo los relatos que por extensión tengan cabida en IoSonoValeria. Hoy, voy a seleccionar tan solo dos, por … porque sí, jajaja.  Allá van:

DR. JEKYLL Y MR. HYDE   (David Mena)

A ella nunca le importaron sus largas estancias en el laboratorio, ni comer a solas, ni ver cómo al anochecer las hienas confiándose se acercaban más a la cama. Amaba al hombre que había cruzado un Ártico inexistente para regresar siendo otra persona. Lo comprendía de alguna manera, y nunca le importó que Jekyll la olvidara sobre las cosas, ni que la abrazara como un submarinista consumido por el miedo, ni cuando la besaba y el oxido trepaba por su corazón enloquecido en las últimas semanas. Ni cuando el cielo de la habitación se desplomó mientras sus manos le rodeaban el cuello para siempre siendo Hyde también.

IGNORANCIAS DE LOS VECINOS  (Hipólito G. Navarro)

Veinticuatro gotas de sudor -ni una más ni una menos- contó Flanagán Ortega sobre la imagen de la cara que le devolvía el espejo. Apalabrado que se tenía que se cortaría el cuell de un tajo cuando la ansiedad previa diese a bien ofrecer un número de gotas superior al número que indicaba su edad, cerró con cierto alivio la navaja barbera y la guardó en el armarito junto a los bastoncillos para los oídos, las pomadas antihemorroides, el frasco de antiséptico para las encías sangrantes, los parches de las calosidades y las plantillas devorolor.

Luego se tendió en la cama, y ya antes de empezar a leer en un libro que le venía durando meses, sintió la punzada de la úlcera, ¿o eran gases? Tomó, previsor, dos cápsulas antiácido, una tableta para los gases, un par de somníferos, una tila y dos Malboros. Luego leyó hasta la página 36, donde terminaba y termina un capítulo dos de la primera parte del libro en cuestión, y se dispuso a dormir. Quiso dormir. No obstante contar tantas veces las gotas de sudor sobre su rostro, por las ovejas no le daba nunca. No pudo dormir, pese al tranxilium.

Entonces la reclamó y le propuso amoríos, sobos. Cumplió como cada equis noches, sin aspavientos. Y recubrió luego con una suave capa de crema el instrumento para soslayar las micosis.

Ido el sueño, o no llegado, viendo en diagonal sobre la cama la fría quietud de su consorte, siempre idéntica cada uvedoble noches tras el sucedáneo del placer, volvió Flanagán Ortega a tomar la forma leve y peligrosa de la navaja y ya sin proponérselo, dilucidando una vez más si el espejo idiota o la ficticia candidez de lo que un tiempo fuera alcoba, comenzó a sudar copiosamente. “Qué mal negocio éste de contar las gotas”, dijo. Nada en la casa quitó o puso comas al comentario.

****

****

      Ayer también (día productivo, por lo que se ve :) ), asistí a una presentación. Seré sincera y confieso. No había oído nada de la autora en cuestión: Anif Larom. Claro, que ya sabeís que soy curiosa y me puse a investigar un poquito. Aparte de poeta, esta chica es artista. Nacida en Sabariego, aldea de Alcaudete, en la provincia de Jaén. Quizás fue la invitación del Museo de la Casa de los Tiros, las palabras escritas en la misma, o cierto aire familiar al ver la fotografía de esta chica, la que me lanzó a acercarme hasta la puesta de largo de “Cita con los sentimientos” (Ed. Carena), primer poemario editado de Anif (por cierto, es seudónimo). La sala dorada del museo completó su aforo. Ninguna faz por mí conocida. Intuí a muchos familiares (sobre todo por el acentillo jienense) y mucho “arropamiento” en este estreno. Y, cómo no, mucho sentimiento. Anif se emocionó, no solamente por los nervios iniciales, sino al leer sus propios poemas. Poesía en la que intuyo mucha vida acontecida en primera persona.

  ¡Ah! Estuve muy bien acompañada en el acto, jajja. Previo chantaje consistente en la compra de un par de sobres de pegatinas (Hannah Montana, concretamente), mi peque Lucía, se decidió a venir.

Os dejo una pequeña muestra de lo leído y enlace a otro de sus poemas que circulan por la red: http://www.univision.com/uv/video/Carta-desde-mi-tumba—Anif-Larom/id/4188107988

ECHO DE MENOS   (Anif Larom)

Echo de menos

la luz cansada de los recuerdos.

Echo de menos tus pasos vacilantes que no llegaron

a tiempo.

Echo de menos

a nosotros, que ya no estamos.

Echo de menos

aquella ciudad de sueños imposibles

que me invitó a conocerte.

****

Y ahora para los hermanos sátrapas y los que no lo son, os sugiero la lectura del artículo que Ángeles Prieto Barba publicó ayer en el Heraldo del Henares, dedicado a Jarry, padre de la patafísica: http://www.elheraldodelhenares.es/pag/noticia.php?cual=6150 .

Por último, pero no por ello menos importante, os dejo mis buenos días musicales. Un gracias achuchao a Antonio H. y su siempre acertado repertorio musical ;)    Boo Radleys Wake Up Boo! :  http://www.youtube.com/watch?v=WumSB0vZ5l8&feature=youtube_gdata_player .

¡No olvidéis de sonreír!

Página siguiente »

Tema Rubric. Blog de WordPress.com.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.