IoSonoValeria

Diciembre 21, 2008

Feliz Domingo

Archivado en: Buenos días, Leído en... — valeriatittarelli @ 10:22 am

Muy buenos días… uyy qué poquito queda para el sorteo de Navidad! Confieso que cada año me emociono con las imágenes de los agraciados, esas botellas de cava compartidas, tantas familias que consiguen tapar agujeros… Y este año, aún más, tal y como está el panorama. Así suerte, muchísima suerte para todos nosotros, que los números nos sean favorables y podamos aparecer este año nosotros en la tele, jajaja.

Muchos os habreís desplazado a ver la familia (Anabel, Julián, zar…), cuidado, cuidadísimo en la carretera, ein??? ¡que os quiero leer por aquí a vuestro regreso!

http://www.youtube.com/watch?v=Xz-UvQYAmbg

AIN’ T NO MOUNTAIN HIGH ENOUGHT 

If you need me, call me. No matter where you are, no matter how far.
Just call my name. I’ll be there in a hurry.
On that you can depend and never worry.

(You see, my love is alive It’s like a seed that only needs the thought of you to grow.
So if you feel the need for company, please, my darling, let it be me.
I may not be able to express the depth of the love I feel for you,
but a writer put it very nicely when he was away from the one he loved.
He said down and wrote these words:)

No wind, (No wind) no rain, (no rain)
Nor winter’s cold
Can stop me, babe (oh, babe) baby (baby)
If you’re my goal

No wind, no rain,
Can stop me, babe
If you wanna go

I know, I know you must follow the sun
Wherever it leads
But remember
If you should fall short of your desires
Remember life holds for you one guarantee
You’ll always have me

And if you should miss my love
One of these old days
If you should ever miss the arms
That used to hold you so close, or the lips
That used to touch you so tenderly
Just remember what I told you
The day I set you free

Ain’t no mountain high enough
Ain’t no valley low enough (Say it again)
Ain’t no river wild enough
To keep me from you

Ain’t no mountain high enough
Ain’t no valley low enough (Say it again)
Ain’t no river wild enough
To keep me from you

Ain’t no mountain high enough
Nothing can keep me
To keep me from you

Ain’t no mountain high enough
Ain’t no valley low enough (One more time)
Ain’t no river wild enough (Say it again)
To keep me from you

Ain’t no mountain high enough
Nothing can keep me
To keep me from you

***********************

Leído en… www.premiosliterarios.com

EL PAÍS, 13 de diciembre de 2008

Premio

MANUEL RODRÍGUEZ RIVERO / Ilustración de Max

Leo con preocupación que el Premio Tusquets de Novela, que se da a conocer durante la Feria del Libro de Guadalajara, ha sido declarado desierto por segunda vez. Que entre las 427 obras seleccionadas no hubiera ninguna merecedora del galardón a juicio de un Jurado cuya solvencia está por encima de toda sospecha dice bastante acerca de la calidad de los originales en litigio. Sin duda el veredicto final es un signo de independencia y rigor crítico. Pero también podría interpretarse como una especie de seppuku que se infligen los organizadores. Elegir la novela menos insatisfactoria es, a menudo -y más allá de las vergonzosas corruptelas frecuentes en otros galardones-, una razonable solución para no torpedear al premio bajo su línea de flotación, especialmente si ésta es precaria, como le ocurre a los premios sin mucha historia. Los editores saben perfectamente que hay años de buenas cosechas y otros de malas: en unos y otros la responsabilidad del comité de selección -que es el que filtra la media docena de originales que, finalmente, lee el Jurado- es enorme. Confiemos, en todo caso, en que se cumplan los votos por la continuidad del premio formulados desde Tusquets, una de las más prestigiosas (y con motivo) editoriales literarias del mundo hispánico. En el caso del premio La Sonrisa Vertical no fue así. En cuanto a la escasa calidad de las novelas seleccionadas, pienso que quizás Tusquets pudiera conseguir algo más si suavizara o hiciera menos rígidas ciertas bases de la convocatoria, especialmente las que en la práctica excluyen la presentación de originales de autores representados por los agentes literarios, una figura a la que cada vez recurren con más frecuencia incluso los escritores aún inéditos. Y que, además, ya forma parte inevitable e imprescindible del paisaje literario: para lo bueno y para lo malo. No es una cuestión baladí, sobre todo si tenemos en cuenta que estamos hablando de un premio que levanta enormes expectativas y que está dotado (para el año que viene) con una bolsa de 40.000 euros.

Diciembre 12, 2008

Leído en …www.premiosliterarios.com (2)

Archivado en: Leído en... — valeriatittarelli @ 5:30 pm

 LA VOZ DE GALICIA, 6 de diciembre de 2008

«No quiero escribir sobre temas que funcionan, perjudica a la literatura»

La ganadora del premio Ateneo Joven de Sevilla, Rebeca Tabales (Madrid, 1981), tiene tan clara su vocación literaria que estudió Psicología porque le interesaba formarse en ese campo para ser narradora. Su primera y galardonada novela, Eres bella y brutal , es la historia de tres personajes «grises y heridos»: Una colegiala de 13 años, su profesora, la hermana Teo, y Mateo, misionero en Ruanda.

-¿Por que eligió la religión como fondo y nexo de los personajes?

-Se desarrolla en un colegio religioso porque me permitía que se hicieran preguntas que mostraran una parte de la historia que no se muestra desde un punto de vista laico. Los religiosos tienen una parte inmadura que les hace parecerse a la niña. Ninguno se ha enfrentado al mundo como lo hace la mayoría de la gente.

-¿La niña es maquiavélica, no?

-Sí, es muy inteligente pero carece de experiencia, y construye monstruos.

-¿El misionero es un contrapunto?

-Necesitaba probarme que podía escribir más que de lo que he vivido, y África es la representación de la belleza y de la brutalidad, es como el Edén bíblico.

-¿El premio es un reto para seguir?

-Voy a intentar seguir el plan que tenía antes de ganarlo, no pensar en lo que va a pasar después y tomármelo con calma. No quiero caer en escribir sobre temas que funcionan. Perjudica a la literatura y el lector lo nota.

Leído en … www.premiosliterarios.com

Archivado en: Leído en... — valeriatittarelli @ 5:25 pm

 DIARIO DEL ALTO ARAGÓN, 8 de diciembre de 2008

La literatura, icono del inconformismo y respuesta a la soledad interior

La mañana de la jornada dominical de la XIV Feria del Libro Aragonés de Monzón deparó una amena charla coloquio en la que participaron los escritores Óscar Sipán, Ángel Guinda y Miguel Ángel Yusta, moderados por el compañero de armas Ignacio Escuín.

 

MONZÓN.-La pregunta de arranque fue ¿cómo se llega a la literatura?, y las respuestas oscilaron entre el ánimo rebelde de quien escribe (porque quiere que las cosas cambien a mejor) y la necesidad de llenar vacíos interiores causados por el dolor, la soledad y, en no pocas ocasiones, la inadaptación al medio envolvente. Así, se puede afirmar que la pluma siempre la carga el inconformismo.

Yusta, que se definió como “poeta de base” y reivindicó el arte de la copla, dijo que le condujeron a la escritura “la ausencia y el dolor”, y valoró más la faceta de la “satisfacción personal” que los premios o las ventas (“en cualquier caso, bienvenidos sean”). Sipán esgrimió un aforismo para aquilatar la profesión: “La literatura sirve para no conformarse con la vida”. Y a renglón seguido ensalzó la “ambición literaria”, es decir, que el autor tenga como norte mejorar día a día y, también, abordar asuntos que interesen al potencial lector.

Guinda explicó que su padre lo matriculó en Medicina sin estar él convencido, ni mucho menos, de que fuera a llevarse bien con el bisturí. “La soledad enorme, la rebeldía y la inadaptación al mundo exterior me empujaban hacia otros caminos. Meditaba y deambulaba por los parques. Un día leí un poema de Baudelaire y lo vi claro. Es ese que concluye con el verso “al escritor, sus alas de gigante le impiden caminar”. Perfecta definición de nuestro problema: las alas grandes o pequeñas que nos molestan en tierra”.

¿Se puede vivir de la escritura? Muy pocos, sólo los elegidos por el Dios de las reediciones. Yusta apuntó que el requisito fundamental es “ser bueno”, y Guinda mencionó la suerte: “Yo viví dos o tres años de los ingresos de unos poemas a los que pusieron música Rosa León y Amaya. Al margen de esto, redondean los ingresos las conferencias. En fin, el resumen es que no vivimos de la poesía, sino para la poesía”. Sipán sentenció que una vez tomada la decisión de ser escritor, la clave radica en encontrar el equilibrio entre la letra que uno venera y el dinero necesario para vivir.

En relación con las nuevas hornadas de escritores, Yusta apuntó que “hay gente joven con demasiada prisa por publicar”, y Sipán recomendó la autocrítica. Guinda, con humor, aceptó que hay más poetas que lectores de poesía, y todos coincidieron en que es una barbaridad que lleguen 500 novedades cada año a las librerías. “Se están perdiendo libros en el limbo por la propia avalancha de títulos, y no hay reediciones”, subrayaron.

¿Cuál es el reto del prosista o el poeta? Guinda no dudó en la respuesta: “Hay que llegar a los suficientes lectores. El poema tiene que ser útil, servir para algo. Ya alertó de ello Antonio Machado. Si no provocamos la meditación o avivamos algún sentimiento, no hemos conseguido nada”. Yusta aportó el apunte de que “el texto ha de ser inteligible, huir de lo críptico”. Y Sipán remató con otro aforismo: “La poesía es un árbol sin hojas que da sombra”.

Diciembre 9, 2008

Leído en… Yahoo Noticias Literarias

Archivado en: Leído en... — valeriatittarelli @ 12:58 pm

 Le Clézio dedica su Nobel a una contadora de cuentos panameña

Estocolmo, 7 dic (EFE).- El bosque de paradojas pero también el real fueron hoy objeto de un sentido elogio por parte del premio Nobel de Literatura 2008, el francés Jean-Marie Gustave Le Clézio, quien destacó el tiempo que pasó en Darién (Panamá) y dedicó su galardón a Elvira, una joven lugareña que contaba cuentos

En una ceremoniosa conferencia celebrada en la Gran Sala de la Academia Sueca, Le Clézio citó las obras que marcaron su carrera literaria, entre las que destacó “Don Quijote”, “La vida de Lazarillo de Tormes”, “Los viajes de Gulliver” o “El hombre que ríe”.

Y los escritores que le han influido, desde Cicerón a William Faulkner, pasando por Jean-Jacques Rousseau, Euclides da Cunha, James Joyce o Stieg Dagerman. Además dedicó el premio, que recibirá el próximo miércoles, a Elvira, que en un bosque alejado de la sofisticación de la literatura era ejemplo de un arte que “se expresaba con la mayor fuerza y autenticidad”.  Una joven que viajaba por el bosque de Darién, un lugar en el que Le Clézio pasó, en diferentes momentos, unos tres años de su vida y en el que habitan los emberas y los waunanas. Un lugar y unos habitantes hostiles que terminaron por aceptar al escritor, que aprendió allí a vivir bajo un ritmo totalmente diferente a todo lo que había conocido hasta entonces. Y que le hizo darse cuenta de “que la literatura podía existir a pesar de toda la usura de las convenciones y de los compromisos y a pesar de la incapacidad de los escritores de cambiar el mundo”. Pero le Clézio también dedicó el Nobel a una interminable lista de escritores de todos los rincones del mundo, entre los que había bastantes nombres de América Latina. Juan Rulfo, con su “Pedro Páramo” y “El llano en llamas”, por las fotos “simples y trágicas” del campo mexicano; a Jean Meyer por haber aportado la palabra de Aurelio Acevedo y de los insurgentes cristeros de México central; a Luis González, autor de “Pueblo en vilo”; a José María Arguedas; a Octavio Paz; a Miguel Angel Asturias y al poeta Homero Aridjis. Y a otros tantos autores africanos, europeos, asiáticos, de las primeras naciones de América. Pero sobre todo, Le Clézio habló hoy del bosque de las paradojas, definido por Dagerman, en el que viven los escritores y del que no pueden escapar, sino dejarse llevar y “explorar cada sendero” dentro del privilegio que supone la libertad de movimientos y de vivir donde se elija. Porque para Le Clézio, “la prohibición de vivir en el lugar de elección es tan inaceptable como la privación de la libertad”. Algo que ha reflejado en sus obras, comprometidas hasta la última coma con el mundo en el que vive y los países y continentes recorridos por este escritor, nacido en Niza en 1940 pero que se considera “mauriciano” (de dónde procedía su padre). Los escritores viven entre un enorme número de paradojas. La de no poder expresarse siempre en la lengua que hablan, la de la revolución -que Le Clézio ejemplificó en el caballero de la triste figura-, la de la soledad o la de ser testigo de algo que no han visto. Lo que no impide a la literatura seguir existiendo a pesar de las nuevas artes, como el cine. “La literatura es una vía compleja, difícil, pero que yo creo aún más necesaria hoy que en los tiempos de Byron o Víctor Hugo”. Y que seguirá existiendo a pesar de las dificultades y de que en algunos países el libro sigue siendo un lujo lejos del alcance de los más pobres. Justamente esa es la “paradoja fundamental del escritor”, la de no “poderse dirigir a aquellos que tienen hambre -de comida y de saber-, dijo Le Clézio, quien expresó su deseo de que en este tercer milenio “ningún niño, sea cual sea su sexo, su lengua o su religión, sea abandonado al hambre o a la ignorancia, dejado de lado del festín”.

Alicia García de Francisco

Diciembre 7, 2008

Leído en www.premiosliterarios.com

Archivado en: Leído en... — valeriatittarelli @ 1:13 pm

 

EL COMERCIO, 28 de noviembre de 2008

FÉLIX J. PALMA GANADOR DEL ATENEO DE SEVILLA

«En España hay prejuicios contra el

 

género fantástico»

 

Presenta ‘El mapa del tiempo’, una novela que «está entre Dan Brown y Javier Marías»

M. FRECHILLA | OVIEDO

Félix J. Palma ganó el XL Premio de Novela ‘Ateneo de Sevilla’ con ‘El mapa del tiempo’, que tiene como protagonista al escritor británico H. G. Wells y, por tanto, homenajea al género de la ciencia ficción sin pertenecer a él. El libro, que acaba de salir al mercado, garantiza ritmo trepidante, aventuras, amor y calidad literaria a partes iguales con la época victoriana como marco de la historia.

 

-Algún crítico dice que es el Mejor Ateneo de Sevilla en sus 40 años, cuando lo han ganado el nuevo premio Cervantes, Juan Marsé, o Jesús Torbado.

 

-La historia que te interesa como escritor piensas que le puede interesar al lector. Pero yo tenía miedo a que el público, que no lee literatura de género, rechazara esta historia de ciencia ficción, que además habla de viajes en el tiempo. Tenía que intentar que los personajes se sobrepusieran a la temática, para que los prejuicios contra lo fantástico, que en España los hay, de alguna manera fueran vencidos por la calidad literaria de la obra. Y me estoy encontrando con una buena respuesta por parte del público.

 

-Además, es la primera vez que este galardón distingue una novela de género fantástico.

-Que esta novela haya sido premiada con el Ateneo de Sevilla me hace albergar esperanzas de que mi apuesta, conseguir que una novela fantástica llegue a todo tipo de público, es la correcta.

 

-La ciencia ficción no es un género en boga comparado con otras épocas, cuando triunfaban Julio Verne, el propio Wells o Asimov.

-Esta novela rinde un homenaje a la ciencia ficción porque el protagonista es H. G.Wells, el padre del género. Pero yo no la encuadraría dentro del mismo. Es una novela de amor, romántica, de aventuras, detectivesca… Todo esto forma una amalgama que si se encuadrase dentro de un género, sería el de la literatura popular, la novela de aventura de antes que nos hizo soñar de niños, un género que en este momento se hace muy poco porque se tiende a la novela psicológica.

-La novela tiene todos los ingredientes de un ‘best-seller’: más de 600 páginas, es entretenida y no se detiene en descripciones. ¿Se puede considerar como tal?

-No lo escribí con vocación de ‘best-seller’; si no, hubiera cogido como tema una sociedad secreta masónica o algo parecido. Yo no la veía como algo comercial, pero luego me he encontrado con que funciona. Quizá se acerca al tipo de trama del ‘best-seller’. Está entre Dan Brown y Javier Marías, entre lo comercial y la calidad literaria.

Noviembre 28, 2008

¡Feliz viernes!

Archivado en: Buenos días, Leído en... — valeriatittarelli @ 10:14 am

Mirad qué contenta estoy ce matin:

 

 porfinesviernes

Es lo que tienen los viernes … que suponen el preámbulo de días de asueto, tertulia, fiestecilla, amistades renovadas y por hacer… ¡Benditos venerdì!

Además, este fin de semana es también fin de mes, así que ¡yuppi! nómina al canto …

Hablando de otra cosa. Mensaje de la Librería 3 Rosas Amarillas:

La Editorial Salto de Página y la Librería tres rosas amarillas tienen el placer de invitaros a la lectura de relatos y firma de ejemplares con Jon Bilbao, autor de “Como una historia de terror”, obra ganadora del Premio Ojo Crítico de Narrativa 2008.

Os esperamos el martes 2 de diciembre en Tres rosas amarillas (San Vicente Ferrer, 34), de 20:00 a 22:00 horas.

Leído en www.premiosliterarios.com

DIARIO METRO, 17 de noviembre de 2008

Fernández Cubas reúne más de 25 años de escritura en “Todos los cuentos”

Carmen Sigüenza

La escritora catalana Cristina Fernández Cubas, considerada una maestra del relato, género con el que ha cautivado a una inmensa corte de lectores fieles, ha reunido más de veinticinco años de escritura en “Todos los cuentos”, un volumen con todos sus relatos además de uno inédito, “El faro”, homenaje a Alan Poe.

Fernández Cubas (Arenys de Mar, 1945) empeñada en descubrir los misterios de la vida cotidiana, las apariciones que alteran el aparente orden diario o la cara más real de los sueños, siempre ha sido una escritora independiente y la ido bien con ello, pues desde que en 1980 publicase “Mi hermana Elba” no ha parado de cosechar el éxito y el respeto de la crítica y publicó.

Así, ahora, la editorial que apostó por ella desde el principio Tusquest, ha reunido veinte relatos procedentes de cinco libros: “Mi hermana Elba”, “Los altillos de Brumal” (1983), “El ángulo del horror” (1990), “Con Agatha en Estambul” (1994) y “Parientes pobres del diablo” (2006).

“Habitar espacios a los que no se ha tenido acceso, rescatar ambientes, y, sobre todo, viajar hacia infinitos lugares, algo que sólo te permite la literatura, ha sido siempre mi intención”, explica a Efe Fernández Cubas.

Este deseo que ha alimentado tanto los relatos como las novelas de esta escritora, recorren este volumen, en el que no sólo queda patente la coherencia de una carrera literaria sino todo el recorrido sentimental de la autora, unida desde 1970 al escritor, ya fallecido, Carlos Trías, y miembro de aquella generación de escritores y editores catalanes, acuñados a orillas del mediterráneo, con ansias de libertad y de comerse el mundo conocidos como “La gauche divina”.

“Estoy muy contenta con el libro, pero tengo un sabor agridulce, porque al repasarlo también veo a las personas que han pasado por mi vida, las que están y las que no están”, precisa Fernández Cubas, que dedica el volumen a Carlos Trías, quien mandó su primer manuscrito a Beatriz de Maura, directora de Tusquets.

La cita de Pascal que abre el libro: “la suprema adquisición de la razón consiste en reconocer que hay una infinidad de cosas que la sobrepasan”, resume “a la perfección, sin más”, en opinión de la autora, todo el espíritu de su escritura, que es un canto a la imaginación, y del libro.

“Esta idea de Pascal ejemplifica la situación fronteriza en la que me encuentro, entre lo conocido y lo no conocido, y lo dice Pascal, que es un hombre de ciencia. Me gusta lo cotidiano, lo misterioso, el lugar donde no llega el ojo; el misterio de la vida”, argumenta esta autora, a la que desde niña sus hermanos mayores la cautivaban contándole cuentos de Edgar Alán Poe.

De ahí que haya querido incluir en este libro un regalo en forma de ejercicio literario consistente en dar continuidad al relato de Poe “El faro”, con el que se cierra este libro.

“En realidad -aclara-, no fue una idea mía sino de la editorial Altera que había encontrado un texto inconcluso de Poe y nos pidió a unos escritores que lo termináramos. Me fascinó la idea, aunque era un asunto tremendo, pero en Santander viendo aquel mar, de repente, lo vi claro, y lo he querido meter en esta colección.

Cristina Fernández Cubas, para quien el mundo de los sueños es una herramienta fundamental, no quieren ni oír hablar de la tan traída y llevada crisis del cuento.

“Me niego a hablar de eso. El cuento es un género en si mismo, que requiere algo más de atención por parte del lector, sugiere más que dice en muchos casos y goza de excelente salud. Hay grandes editoriales que se dedican sólo a eso y autores maravillosos a ambos lados del Atlántico”, concluye.

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Este artículo también lo he leído en www.premiosliterarios.com. Os dejo un extracto solamente, pues es bastante largo. Si alguien quiere continuar su lectura, que se pronuncie.

 

EL COMERCIO, 18 de noviembre de 2008

Charla impartida por el escritor y colaborador de EL COMERCIO> Nombrar lo innombrable

por Ricardo Menéndez Salmón

I

Así como existen muchas formas de escribir, tantas en realidad como miradas se pueden arrojar sobre la realidad, así también existen múltiples modos de referirse al hecho literario, múltiples modos de intentar comprender en qué consiste, qué subyace bajo esa intuición compartida, qué significa esa constante interpelación que definimos bajo el rótulo literatura.

Julia Kristeva definió la literatura como un movimiento aporético, como el intento por aproximarse hacia una meta que jamás se alcanza, como la aspiración hacia una finalidad constantemente defraudada.

Esta tesis académica, tan profunda como bellamente enunciada, aunque intuitivamente compleja, parece pensada más para escritores que para lectores. Kristeva presenta al autor como un Sísifo que acarrea, una y otra vez, la piedra del lenguaje a una ladera por la que indefectiblemente acabará rodando. La realidad se deja tematizar, pero no se deja esclerotizar; la realidad se deja interrogar, pero sus respuestas son siempre parciales, fallidas, truncadas. La realidad se deja cercar, pero no se deja cazar. La literatura no es una red que podamos aplicar sobre el mundo. Por muy fino y estrecho que sea el diámetro de sus losanges, siempre habrá peces que se escapan. Y como bien sabían los capolavoro renacentistas, Dios está en los pequeños detalles, así que, en ocasiones, es posible que los peces más pequeños sean también los más jugosos.

Al otro lado del espectro, Josep Pla escribe algo similar a Kristeva pero con una prosa llana, prístina, destinada a evocar en la conciencia del lector la evidencia de la dificultad ínsita al acto de escribir. Pla no parece estar escribiendo aquí para sus colegas de vocación, sino para quienes acceden acríticamente al placer y misterio de la lectura.

Noviembre 10, 2008

Leído en … www.premiosliterarios.com

Archivado en: Leído en... — valeriatittarelli @ 11:11 am

IDEAL, 1 de noviembre de 2008

Margaret Atwood, una señora joven

 

ANDRÉS NEUMAN

DEMASIADO a menudo, a los escritores que tenemos la discutible y muy efímera virtud de ser más o menos jóvenes nos preguntan cosas como: «¿Qué novedades aportan a la literatura los jóvenes escritores del presente?». La pregunta me inquieta por partida doble. No sólo porque presupone erradamente que el presente es territorio exclusivo de los jóvenes, sino porque además parece dar por sentado que las grandes novedades artísticas no pueden provenir de artistas ya maduros o incluso ancianos. Desde Goethe, Händel o Miguel Ángel hasta Borges, Picasso o Bergman, ambas ideas son por supuesto falsas.

La semana pasada una escritora moderna, joven y casi septuagenaria recibió merecidamente el Premio Príncipe de Asturias de las Letras: la canadiense Margaret Atwood. Candidata al Nobel desde hace tiempo, Atwood es autora de novelas futuristas como ‘El cuento de la criada’ (ciencia ficción, o no tanto, de género) y ‘Oryx y Crake’ (ciencia ficción, o no tanto, ecológica y sanitaria), libros de cuentos como ‘Érase una vez’ (que en realidad es una reedición española de textos de diferentes épocas) y colecciones de ensayos como ‘La maldición de Eva’ (que en realidad se titula algo así como ‘Persecuciones curiosas’ y se cuenta entre lo más lúcido que se haya escrito sobre el presente histórico de las mujeres).

Atwood ha sabido prolongar el bendito pecado original de las grandes escritoras de su estirpe, esa que va de Sor Juana Inés de la Cruz a Virginia Woolf, pasando por Jane Austen o George Sand: una potente cultura camuflada de humor ligero, una extrema agudeza en el análisis psicológico, cierta capacidad teatral para exponer sus reflexiones, el don de la ironía inteligente. Capaz de pensar a corta y larga distancia, Atwood es igual de eficaz rescatando recuerdos personales (como en el delicado, sentido cuento ‘Betty’) que radiografiando los problemas de nuestro futuro inmediato. Esta combinación de sentimientos y abstracciones, de intimidad y sociología, la convierte en una escritora completa. A ello hay que sumarle su implacable perspicacia como lectora. Sobre la literatura victoriana, en la que se especializó como crítica, Atwood observó lo siguiente: «Fue la época por excelencia en que las tramas giraron en torno al dinero y la gente estaba empantanada en explosiones de capitalismo». Nada más vigente hoy que una interpretación como esa. «A Madame Bovary», concluye, «podría haberle ido bastante bien si se hubiera mantenido dentro de su presupuesto. No fue el adulterio, sino las deudas, lo que la hundió».

El feminismo de Atwood es tan sólido como políticamente incorrecto. Lejos de limitarse a la reivindicación de los derechos de las mujeres y sus espacios propios frente al patriarcado (cosa que por supuesto nunca ha dejado de hacer), además ha escrito con sabiduría sobre las contradicciones de la lucha feminista y sobre algo de crucial importancia en la sociedad actual: el derecho fundamental de toda mujer «a ser considerada como individuo y no como ‘ejemplo de género’». Atwood pertenece a esa clase de intelectuales lúcidos que, además de luchar por romper las viejas jaulas, nos alertan del peligro de construir jaulas nuevas. La madurez ideológica de la señora Atwood, cuyos ensayos suenan más jóvenes y frescos que las opiniones de mucha gente de 20 o 30 años, resulta iluminadora: «Algunas escritoras tendían a polarizar la moralidad en géneros, es decir: las mujeres eran intrínsicamente buenas y los hombres malos ( ) Las mujeres que llevaban tacones altos y maquillaje eran inmediatamente sospechosas ( ) ¿No estaría permitido nunca más hablar de la ambición de poder de las mujeres, porque se suponía que las mujeres eran seres igualitarios? ¿No se podía describir el venenoso comportamiento practicado a menudo por unas mujeres contra otras? ( ) ¿Se iban a quedar los hombres con todos los personajes jugosos?».

Los argumentos de Atwood son una mezcla de sentido común y atrevimiento. Cuando los tópicos son fuertes, el sentido común puede ser el mayor de los atrevimientos. ‘La maldición de Eva’ contiene dos o tres textos memorables que deberían ser lectura obligatoria en todas las facultades. Uno de ellos se titula ‘Crear el personaje masculino’, clarificador ensayo acerca de la mirada narrativa masculina sobre los personajes femeninos, y viceversa. La conferencia empieza de forma provocadoramente sarcástica, como para medir la temperatura machista de su auditorio; y termina desplegando una visión autocrítica, verdaderamente igualitaria, de las teorías de género y sus consecuencias literarias: «Con demasiada frecuencia topamos con la idea de que sólo el sufrimiento del sexo femenino es sufrimiento auténtico, sólo los miedos de las mujeres son miedos de verdad. Esa idea es equiparable a la de que sólo la clase obrera es real ( ) Para las mujeres, definirse a sí mismas como indefensas y a los hombres como todopoderosos supone caer en una vieja trampa, evadir la responsabilidad ( ) Describir un mundo en el cual las mujeres ya son iguales a los hombres en poder, oportunidades y libertad de movimientos, es una abdicación similar ( ) Si eres una mujer que escribe, alguien, en algún sitio, te preguntará: «¿Se considera usted ante todo escritora, o ante todo mujer?» Cuidado. Cualquiera que haga esta pregunta odia y teme tanto a la literatura como a las mujeres». A mí me gustaría amar a Atwood y a su brillante literatura.

Noviembre 4, 2008

Leído en… www.premiosliterarios.com

Archivado en: Leído en... — valeriatittarelli @ 7:27 pm

RADIO COMPAÑÍA, 28 de octubre de 2008

Oscar Esquivias afirma sentir una emoción

enorme por ganar el prestigioso Premio

Setenil

Entrevista Radio Compañía (Molina de Segura)

El escritor burgalés Oscar Esquivias, ganador del V Premio Setenil al Mejor Libro de Relatos Publicado

en España 2008 por su libro La marca de Creta, publicado por Ediciones del Viento (de La Coruña), ha

declarado sentir una “emoción enorme” por la consecución de este premio que, a su juicio, goza de

gran prestigio tras haberlo obtenido cuentistas “maravillosos” como Cristina Férnández Cubas o el

malogrado Alberto Méndez. Esquivias admite que es el primer sorprendido de que este premio “viniera

a mis manos”.

El escritor galardonado señala, en una entrevista a Radio Compañía, que se siente “inmensamente

feliz” porque, aunque sabía que estaba entre los finalistas, creía que “ahí iba a acabar todo”. Asegura

que ya se sentía contento por figurar en el elenco de finalistas junto a escritores como Quim Monzó o

Gonzalo Calcedo. 

Aunque La Marca de Creta es el primer libro de relatos cortos publicado por Oscar Esquivias, el

escritor castellano leonés, de 36 años, explica que la obra recoge una producción “enorme” porque

lleva escribiendo cuentos desde que comenzó a producir literatura, hace unos diez años.

La cuestión estriba, según afirma, en que “sólo cuando aparece un libro que recibe un premio, uno

empieza como a existir en el panorama literario”. Por tanto, no es un cuentista de última hora, sino

que siempre ha escrito cuentos porque es un género que “me apasiona”. “Lo que ocurre es que parece

que están ocultos por la contundencia de las novelas”, apostilla.

En la misma línea argumental que otros autores que ganaron el Premio Setenil, como Sergi Pámies o

Cristina Fernández Cubas, Esquivias considera que el cuento está considerado la hermana pobre en la

literatura española, pero “no tanto desde la creatividad, sino de la visibilidad de estos libros porque

no tienen reseñas en los suplementos literarios, incluso es difícil encontrarlos en las librerías”.

Para el reciente ganador del premio que convoca el Ayuntamiento de Molina de Segura, esta clase de

premios “pone en el escaparate una parte importante de nuestra creación literaria”. Oscar Esquivias va

más allá y afirma que este premio “es como una bombona de oxígeno, uno de los pocos lugares

donde se divulga un género tan valioso de nuestra literatura”.

En relación con la obra que se ha adjudicado el V Premio Setenil, La Marca de Creta, explica que se

trata de una selección hecha por él mismo, “un resumen de los intereses literarios” que ha tenido

durante la última década. Añade que el libro es muy variado y no existe una unidad temática ni

estilística. En La Marca de Creta se pueden encontrar cuentos fantásticos, otros realistas; unos breves,

otros extensos; unos escritos en primera persona, otros en tercera persona. A su juicio, el libro se

unifica por la mirada del propio autor hacia su entorno. Habitados por personajes singulares en

entornos cotidianos, estos dieciséis cuentos demuestran la enorme variedad de intereses y registros

de Esquivias y su capacidad para sugerir en pocas páginas la inagotable riqueza de la vida.

El escritor galardonado nació en Burgos en 1972. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad

de Burgos, ha colaborado con sus poemas, artículos y relatos en revistas y antologías de España e

Hispano-américa. Conocido principalmente como novelista, ha publicado, entre otras, las novelas El

suelo bendito (Premio Ateneo Joven de Sevilla), Jerjes conquista el mar (Premio Arte Joven de la

Comunidad de Madrid), La ciudad de plata (una evocación literaria de su ciudad natal) e Inquietud en

el Paraíso (Premio de la Crítica de Castilla y León), que abre una trilogía completada con La ciudad del

Gran Rey y Viene la noche.

Esquivias ha adelantado que estará presente en el acto de entrega del V Premio Setenil que tendrá

lugar el 16 de diciembre en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Molina de Segura, con la

asistencia de los miembros del jurado y de diferentes autoridades.

Octubre 27, 2008

Uhmmm … (leído en www.premiosliterarios.com)

Archivado en: Leído en... — valeriatittarelli @ 10:51 am

 EL PERIÓDICO DE CATALUÑA, 19 de octubre de 2008

Andrew Wylie “El sector editorial en España

es bastante corrupto”

ERNEST ALÓS
FRÁNCFORT / ENVIADO ESPECIAL

‘El Chacal’ llega a España. Es el agente literario más odiado del mundo y, quizás, el más poderoso. Los editores temen las cantidades que reclama por publicar a los 680 autores a quienes representa: Jorge L. Borges, Italo Calvino, Bill Gates, Al Gore, Claudio Magris, Orhan Pamuk, Philip Roth, Salman Rushdie, Nicolas Sarkozy, Antonio Tabucchi, Andy Warhol, Evelyn Waugh… Se ha hecho con los derechos de Cabrera Infante y Roberto Bolaño. Y espera que más autores en español le sigan llamando.

–¿Cuáles son sus próximos planes en España? ¿Abrir una sede de su propia agencia, comprar una agencia literaria española, llegar a un acuerdo con una de ellas?
–No abriré mi propia agencia. No compraré la de Carmen Balcells. De vez en cuando vendré a España. Lo haré, por ejemplo, el 28 de noviembre para ver a Carolina López, viuda de Roberto Bolaño, y a partir de aquí quiero empezar a hablar internacionalmente de sus derechos. Tras esto, no voy a hacer nada. Quizá la gente me llame por su propio interés…

–¿Hay algún otro autor en lengua española al que podamos ver pronto en su catálogo?
–Ya están Guillermo Cabrera Infante, Antonio Muñoz Molina…

–¿Ampliará esta lista?
–No he venido a España para pescar autores, sino para estar en contacto con el mundo editorial español, porque ofrecemos 700 autores de nuestro catálogo y tenemos que estar al día de qué sucede con ellos. Sé que mi llegada desata el pánico general ríe, pero solo vengo a aprender.

–Así que visita España más en posición vendedora que compradora…
–Tengo a 40 personas en mi empresa, yo soy solo una, y soy el que investigo, porque encuentro información. Cuando estuve en Barcelona supe que Carolina López, la viuda de Bolaño, quería hablar conmigo y, evidentemente, dije que sí.

–Dicen que quiere causar problemas a los editores españoles…
–¿En España qué pasa? Que la amistad entre el editor y el agente es más fuerte que las obligaciones del agente con el autor. Pero el autor es el que paga al agente. Sabemos muy bien a quién debemos defender. Cuando negocio, el editor no es nadie para mí. Nadie. En algunos países, tras 20 años bebiendo juntos agentes y editores, y en España durmiendo juntos, todo el mundo se acomoda. Nosotros entramos en la habitación, abrimos todas las luces y preguntamos, ¿pero qué pasa aquí?

–¿Le sorprende también cómo los editores españoles están gestionando, o no gestionando, los derechos de los libros en una futura versión digital?
–En estos momentos hay negociaciones entre los editores y Amazon. Si el precio de venta al público es de 24 euros, obtienes el 15%. Pero Amazon puede ponerlo a la venta por 9, y si mantienes el mismo porcentaje entonces pierdes dinero. Y no queremos perder dinero. Algún día podemos encontrarnos con que la copia digital sea la única que haya de un libro. Así es cómo la industria de la música quedó destruida, en solo un año. Fue una absoluta catástrofe. No podemos obligar que un libro cueste 24 euros. Lo que debemos hacer es fijar como royalties una cantidad fija, no un porcentaje, de manera que Amazon no pueda vender demasiado barato porque perderá dinero. Si lo hacen, allá ellos, pero yo debo garantizar que mi autor gane tanto dinero si vende un ejemplar electrónico como si lo vende en papel.

–¿Se impondrá el libro electrónico?
–El libro académico y de consulta tiende a ser digital, y para los profesionales es muy útil trasladar muchos manuscritos. Pero si no protegemos el libro -lo dice golpeando la tapa del que sostiene- nos pasará lo mismo que con la música.

–¿Quiere incorporar a Gabriel García Márquez?
–A veces se dicen cosas ciertas, otras que no lo son y otras que lo son a medias. No estamos hablando con García Márquez. Hay muchos escritores a los que quiero representar y ellos saben quiénes son. Les llamo y a veces dicen: “Perfecto”. Y, a veces, dicen: “Ni hablar. Amo a mi agente”.

–¿Algún español?
–Tenemos a tres.

–¿Es proporcional al peso del mercado español?
–¿El mercado español es tan importante como para tener más de tres autores? Es broma. Risas

–Conoce a Javier Marías…
–Algunas agencias españolas tienen problemas, y eso nos dará oportunidades. Pero mi familia está en Nueva York, no hablo español y no pasaré mi vida en España. Hacer negocios en su país es más duro que en el Congo.

–¿Más?
–Hay prácticas que no quiero llamar corruptas, pero que serían poco éticas en Nueva York. Si en Nueva York dices “tenemos un acuerdo” y nos damos la mano, hay un contrato legal, y si lo rompes puedo ir a los tribunales y te hundiré en el juicio. Si en Londres decimos “tenemos un acuerdo”, no quiere decir nada, nada, nada. No puedo llevar a un colega a los tribunales si me estrecha la mano y después me dice “¿qué acuerdo dices?”. Uno lo hizo. No lo pude llevar a los tribunales, pero sí lo destruí en este negocio.

–¿Y en España?
–Te dicen sí y quiere decir no, o bueno, o vamos a ver. Y no me gusta. La eficiencia de las agencias españolas deja que desear. Nosotros trabajamos así chasquea los dedos, respondemos en 20 segundos. En el mercado español hay agencias poderosas, pero la amistad entre editor y agente es más importante que la relación con el autor. Para mí, esto es corrupto porque el agente trabaja para el cliente. El autor es mi jefe, le digo que si no está contento me despida. No redactamos contratos por escrito. Balcells sí tenía un contrato con Bolaño.

–Que se acaba el próximo 4 de noviembre…
–Recuerdo bien la fecha. Barack Obama será el nuevo presidente de EEUU, expira el contrato de Balcells con Bolaño y cumpliré años. Puede ser un gran día.

–Una de las muchas críticas que recibe es que no construye autores, sino que los roba cuando alguien los ha hecho crecer.
–Philip Roth dijo que su vida cambió cuando empecé a representarlo. Soy el sirviente perfecto. Soy muy competitivo. Mucho. Sería sorprendente que alguno de mis clientes me despidiese. Consigo los términos más favorables para ellos. Nunca traicionaré a uno de mis autores, y nunca le haré un favor a una editorial. Esta ética es bastante necesaria en este negocio. Pero el sector editorial en España es un lugar bastante corrupto. No digo que seamos más listos o más espléndidos, pero trabajamos limpio.

Octubre 10, 2008

Leído en … www.premiosliterarios.com (I)

Archivado en: Leído en... — valeriatittarelli @ 5:42 pm

 SOITU, 9 de octubre de 2008

¿Quién esperaba este premio Nobel?

Por TIPOS INFAMES* (SOITU.ES)

Por fin. Toda la mañana esperando y ya sabemos que este año el Premio Nobel de Literatura ha sido concedido a Jean-Marie Gustave Le Clézio. Un autor que aparecía en muchas de las listas pero que en ninguna era de los favoritos. Los muchos seguidores de Pynchon, De Lillo, Vargas Llosa o aquellos que reclamen otro Nobel poeta tendrán que esperar, al menos otro año. Nosotros (Tipos Infames) pensamos que este tipo de premios son mejores cuanto más desconocido el autor premiado: ahora todos tendrán (y tendremos) que ponerse a leer a Le Clézio.

Autor de amplia bibliografía, apenas conocida en España, Le Clezio es un buen ejemplo para mostrar el rumbo que la literatura francesa ha tomado en las últimas décadas, desde las posturas más comprometidas como el estructuralismo y el ‘nouveau roman’, tendencia en la que podríamos enmarcar sus primeros títulos, a las obras de muchos novelistas franceses, entre ellos el premiado, que han dado un giro hacia la llamada “ficción autobiográfica”. A pesar de ser denostada por muchos críticos que gritaban en el desierto sobre la muerte de la novela, hoy ha sido reconocida con el premio Nobel otorgado a Le Clézio.

Dedicado a hacer de su propia vida el material literario de sus libros, podemos encontrar un buen ejemplo de su obra, que también fue premiada hace años con el prestigioso Renaudot por ‘El atestado’, en la novela ‘El africano’. En sus páginas, recuerda y (re)escribe parte de su infancia en una ciudad nigeriana, marcada por el exuberante espacio geográfico y por la figura, gigantesca en la memoria, de su padre. Busca mediante su escritura lo que aún queda latente en él del tiempo perdido. Recobrarlo será imposible, pero ese es el sacrificio de los novelistas desde la inmensa obra de Proust.

Uno de los rasgos que a los Infames más nos abren el gusanillo de su escritura es, en parte, lo no escrito por él, es decir, la técnica del collage empleada en sus novelas. Le Clézio inserta en ciertas partes del texto algunos recortes periodísticos o anuncios encontrados (como las fotografías que forman parte de las novelas de Sebald o los recortes que utilizó Cortázar).

Tipos Infames teníamos otros preferidos, pero apostábamos por él porque era de los más desconocidos. Y ahora decimos: ¡Que levante la mano quien haya leído a Le Clézio! De hecho, proponemos una especie de estudio de campo: en unos días todas las librerías españolas (y de medio mundo) se llenarán con lo títulos de este novelista, pero lo interesante sería hoy mismo pasearse por cualquier librería y buscar algún libro de este autor. Creemos que encontrarlo no sería una ardua tarea, sino una misión casi imposible. Tal y como está hoy en día el negocio de las librerías, lo más normal sería que quien le atienda no sepa escribir en el ordenador el nombre del autor de ‘El africano’ o ‘El atestado’ para realizar la búsqueda.

En cuanto terminen de leer el libro que ahora tengan entre manos (así dejarán tiempo para que las librerías hagan el pedido de novelas del francés) lean algo de Le Clézio y emitan su propia opinión sobre la concesión de este último Premio Nobel.

*Alfonso Tordesillas, Gonzalo Queipo y Francisco Llorca forman el colectivo literario ‘Tipos Infames’.

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