a voz de lanzarote, 7 de mayo de 2008
“Yo pensaba que plagio era copiarla y lo que yo hice fue mejorarla”
Francisco Javier Álvaro recibió el primer premio de “Los Novios del Mojón”, pero después se lo retiraron porque la carta resultó ser un plagio de un texto publicado en internet por un catedrático
En cuestión de horas Francisco Javier Álvaro Ocariz pasó del reconocimiento al abucheo. De ser el ganador del Certamen Internacional de Cartas de Amor y Desamor, Los Novios del Mojón, a ser el plagiador. Administrativo de 43 años, nacido en San Sebastián, aunque asegura que suele presentarse a menudo a certámenes literarios, perjura que no sabía que tomar la idea original de un texto y reproducir “algunos párrafos” era “un plagio”. Dice que actuó de “buena fe” porque sólo pretendió “mejorar” la carta, que tenía “algunos fallos de redacción”. Pero ahora ha escarmentado y promete que no volverá a hacer algo así. Ya adelanta que el próximo año va a volver a participar en el concurso de Teguise, aunque no sabe si le van a dejar. Eso sí, presentará una epístola de su cosecha.
¿Cómo reaccionó cuando recibió la llamada del Ayuntamiento de Teguise para decirle que le retiraban el primer premio porque había plagiado?
Yo vi esa carta hace tiempo. Me gustó la idea y lo que intenté fue mejorar la carta porque vi que tenía algunos fallos de redacción y lo que hice también fue ampliarla. Hay algunos párrafos que son parecidos pero también hay cosas que he puesto yo y que no venían en la otra carta.
¿Entonces no tuvo intención de engañar y colar una carta que no era suya?
No. Yo la encontré por casualidad. Y lo que hice fue mejorar, a mi juicio, para dejarla perfecta. Yo no pensaba que eso era un plagio.
¿Le sorprendió por tanto que le acusaran de plagio?
Sí, claro me sorprendió un poco, porque no pensaba que fuese así. Porque plagio, plagio es copiarla entera, ¿no? Algunos párrafos son parecidos pero tampoco son iguales. Es un poco dudoso para mí, pero bueno, han optado por tomar esa determinación (retirarle el premio) y no tengo nada que reprochar.
Pero no cambió ni el título
Por eso no lo cambié. Porque para mí lo más cómodo habría sido cambiarlo, si lo hubiera hecho, igual no habría pasado nada. No creía que estaba cometiendo un delito. Pero la carta estaba ahí, no estaba premiada ni publicada, ni nada. Es como si yo escribo cualquier cosa y la dejo ahí. También es un poco tentador. Si yo veo una carta que está premiada o publicada no se me ocurre copiar nada.
Pero la idea también es propiedad de su autor
Ya, bueno. Otra vez no se me va a ocurrir. Yo lo hice de buena fe. Pues igual pequé de inocencia o de ingenuidad. A partir de ahora no lo volveré a hacer.
¿Se había presentado anteriormente con textos de otros autores?
Me presento a bastantes concursos y nunca he copiado nada de otras cartas. De hecho al concurso de Cartas de Amor, mandé otras cartas inéditas mías. He ganado por ejemplo un concurso en Sevilla de relato corto, totalmente inédito. “Sabores agridulces”. También sé de gente que con la misma carta ha ganado en varios sitios, y a mí eso sí que me parece grave. Más que lo que he hecho yo. Moralmente, éticamente no me parece normal, yo no lo he hecho nunca. Me parece un cachondeo.
¿Cree ahora que no confiarán en la originalidad de sus textos?
Hombre, pues igual sí. No sé qué repercusión tendrá esto porque he visto mi nombre en Internet en páginas de concursos y no sé qué puede pasar. La gente igual se olvida. Como mi nombre es bastante corriente.
¿Y volverá a presentarse a Los Novios del Mojón?
Pues seguramente me presentaré aunque si sale premiada supongo que no me darán ningún premio. Yo voy a mandar por si acaso. Pero aunque quede entre las tres primeras no sé cómo actuarán. Tengo mis dudas.