IoSonoValeria

Mi diario de a bordo

Galán … de tarde

Deja un comentario

¡Muy buenos días y feliz viernes!

 ¿Contentos ante la perspectiva del fin de semana?

Yo mucho, y más por la lectura poética de ayer tarde. Jorge Galán, un salvadoreño al que no se puede describir como tal (según Daniel Rodríguez Moya), sino como un poeta de una lengua común, el castellano, deleitó con su poesía a los asistentes ayer al ciclo Poesía en el Palacio. Bastaron dos poemas para que me hiciera con el libro (que ruina, que ruina…) y son los que os transcribo más abajo. Pertenecen a “El estanque colmado“, publicado hace escasamente dos semanas y que ha sido accésit en el XX Premio de Poesía “Jaime Gil de Biedma” . Galán se definió como un niño de la guerra, ya que vivió sus primeros años bajo aquella odisea. A mí me parece un poeta “del pueblo”, con una escritura estupenda, al estilo de los “viejos” poetas. Ya pueden opinar: 

INFANCIA

Esta semana hubo algunos golpeados y solo algunos

     muertos,

nada que debiera asustarnos. Esamos acostumbrados a la

    sangre.

De niños, los bosques eran demasiados oscuros para acercarse.

La plegaria en familia era solo el inicio de la noche.

Y nada era demasiado asombroso:

una ocasión alguien ahlló un amano entre la hierba

que poseía un anillo de bodas. Era de oro.

Aunque buscamos el cuerpo no pudimos hallarlo.

Fue un día de noviembre, lo sé porque la luz era más clara.

El viento era uno más de nosotros, tan joven como un lobezno que sale por primera vez de su cueva.

Todo era natural, cotidiano, incluso aquel aroma que

      entonces

confundí con el aroma del oro, metálico, poderoso, lleno

      de vida.

Habíamos hallado un tesoro. Un anillo, una mano.

Algo para guardarse en un cofre bajo la cama.

Los días de la infancia, amables a su extraña manera…

RACE HORSE

Y mira tú, muchacha, de quién vinista a enamorarte,

a quién viniste a amar para toda la vida,

a quién decidiste no ilvidar:

es un caballo de carreras, ese muchacho es un caballo de

    carreras

y corre siempre junto a la bardda colmada por espinos

y sus músculos inflamados siempre a punto de reventarse.

¿Quién lo conduce?

Sus estribos son ríos a los cuales muerde para intentar

    romper.

Sus ojos ven un horizonte de fuego al que no puede dejar

    de dirigirse.

Sus cascos son de un cristal incorruptible que aniquila a la

piedra.

Su crin es el viento azotado por el relámpago.

Una tormenta tiene donde debió tener un breve corazón,

una tormenta tiene donde debió tener un breve corazón,

una tormenta a la cual teme incluso el invierno mismo.

Su imaginación es la misma que la de la montaña

y la del grito que corta el silencio de la montaña desolada.

No es de fiar.

¿Quién confiaría su alma a una tormenta?

¿Quién brindaría su piel al cuchillo de fuego

o su voz al silencio de la flauta quebrada por el odio?

Y mira tú, muchacha dulce, te abriste como un cofre

lleno de perlas que parecían brotar de la luz misma

y él ni siquiera pudo notarlo, él es un caballo de carreras

y no le importa ni la ciudad ni el camino que lleva a la

     ciudad

ni las joyas ni un cuello lleno de joyas ni un cofre lleno de

    joyas,

solo le importa el bosque y el campo abierto y la playa

   interminable

pero sobre todo la pista, esa pista de grama, arena y piedra,

y mira tú de quién viniste a enamorarte

a quién quisiste guardar en ti como un corazón nuevo

a quién quisiste abrazar hasta perder los brazos

a quién quisiste mirar hasta cerrar tanto los ojos

que no consigues ya mirar la dicha.

Mira tú, muchacha linda, a quién quisiste amar,

a un obstinado caballo de carreras cuya pista es el mundo.

****

Hoy voy con prisas que el trabajo se acumula. El lunes os comentaré la agenda semanal, pero no quiero irme sin informaros que el viernes 26 de noviembre presentará su libro de relatos “Elefantiasis” el escritor Raúl Ariza. Os dejo la invitación (preciosa) y os animo a guardar el huequito en la agenda. (Por cierto, Raúl, creo que lo tengo arreglado, jejeje):

   (Pinchando en la imagen se amplía)

****

Me despido con un texto de David Desolado, publicado en Periódico Irreverentes:

EL DIA QUE NO CONOCÍ JOAQUÍN SABINA  por David Desolado

El otro día, sin más. Entró en mi bar acompañado de un chico joven y con
dos cascos de moto. Pocas cosas tan ridículas como imaginar a Joaquín
Sabina encima de una moto y de paquete. Tan envejecido como uno se imagina, tan acabado como le exige el público.

El poeta, el vividor, el Sabina. Le pregunté qué quería tomar y pude
escuchar su voz de serrucho, la de las canciones, la de las cintas de
casete que mi hermano le pasaba a mi padre cuando íbamos en el coche…

Podéis seguir leyendo enhttp://www.periodicoirreverentes.com/2010/11/el-dia-que-no-conoci-joaquin-sabina.html

****

Ahhhh! Si gustaís, pasaros por el blog de En Sentido Figurado (http://revistaensentidofigurado.blogspot.com/ ), donde me hago eco de la próxima salida a la venta del último (por ahora) libro de relatos de Óscar Esquivias, “Pampanitos Verdes“.

Sed felices. Emocionaros, disfrutad, amad.

Miles de besos,

Valeria.

Anuncios

Autor: valeriatittarelli

Redactora freelance, community manager y bloguera. Investigación y generación de contenidos para redes sociales y blogs. Artículos, notas, reportajes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s