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Mi diario de a bordo

Buon compleanno!

6 comentarios

   Muy buenos días, amigos.

Hoy celebran su cumpleaños un montón de gente, claro, pero yo quiero felicitar especialmente a mi hermana Anna (augurissimi, cara), a Antonio H. y a Daniel Cundari, que cada uno en su década (:)) cumplen añitos. Espero que paseís un día especialmente feliz!!!

También voy a felicitar a mi Atlético por campeón, que ayer triunfó en un campo múuuu dificil. ¡Aupa Atlético!

En otro orden de cosas, vamos a por la semana, ¿no? Es lo que toca every lunes. Comenzamos por el enlace que me han hecho llegar a una revista literaria, bastante curiosa debido a su multiculturalidad. Se trata de “El horizonte literario contemporáneo” o “Contemporary Literary Horizon” que queda más … inglés, jajaja. Bien, participan escritores y traductores de Kenia, Brasil, España, Italia, EEUU, Bangladesh, México…

Echadle un vistacillo: http://contemporaryhorizon.blogspot.com/

Más tarde, a eso de las 21.30h, lectura de poemas de Javier Bozalongo que presentará su “Primeros Auxilios“. Organizado por la Asociación del Diente de Oro, será en el Lola Bar de la C/Molinos y el maestro de ceremonias lamentablemente no será nuestro querido Andrea Percacciante como estaba previsto porque le es imposible asistir, pero alguien leerá las palabras que Andrea ha preparado para la ocasión :)-

Entre una cosa y otra, podeís leer este texto de Tino Pertierra, sobre comenzar “De cero“:

“Ya sé que es difícil. Muy difícil. Casi imposible. Pero vale la pena intentarlo. Por si acaso sale. Por si acaso funciona. Nunca se sabe. Lo increíble es a veces inevitable. Eso sí: hay que poner todo el empeño, todas las fuerzas, sin dejar ni un solo as en la manga, a tumba abierta o nada. Ése es el trato. Un canje que podría ser justo si lo consigues hacer necesario. Se trata de que mañana (hoy ya no da tiempo, no conviene precipitarse al vacío) empieces de cero. No, no me refiero a que dejes tu trabajo, rompas con tu pareja, cortes relaciones con amigos y parientes. No, eso no es empezar de cero sino reducir tu vida a nada. Y no es eso, no es eso. Empezar de cero significa aprovechar todas y cada una de las experiencias acumuladas, todos y cada uno de los errores metidos en el frigorífico, todas y cada una de las lecciones que hemos aprendido de la vida y sus circunstancias, sean adversas o favorables, porque no olvidemos que muchas veces lo que más daño nos puede hacer es una victoria a destiempo, o, peor aún, una victoria con la que no sabemos qué hacer. Empezar de cero es pararse en mitad de la carrera, dejar que los demás se alejen en busca de ellos sabrán qué medalla y preguntarse si queremos realmente estar en esa pista y con ese dorsal, persiguiendo metas que no deseamos cruzar. Empezar de cero es mirar a nuestro alrededor y auscultar el estado de nuestros sentimientos para saber si hay cura o es mejor amputar. Empezar de cero es asumir nuestros fallos y dejar de mortificarnos por ellos: somos seres humanos, maldita sea, y si hemos hecho daño pidamos perdón y sigamos adelante lo obtengamos o no, porque quien no perdona se envenena a la larga con su rencor; y si necesitamos perdonar a alguien verdaderamente arrepentido, hagámoslo sin complacencia, y si no lo está borrémoslo de nuestra lista de rencores, que desaparezca. Empezar de cero es iniciar la suma y enterrar los restos. Para siempre».

O estas “Historias con nombre de mujer” (Lola), también de Tino:

«Era imposible. Era inevitable. La mujer felizmente casada no podía liarse con el senegalés del tercero. Poeta, decían, pero se ganaba la vida como mensajero de moto contorsionista. Bueno, quizá no eran ocupaciones tan distintas. Las palabras eligen a veces extraños caminos para dar a conocer la verdad. Tortuosos senderos. Todo el mundo me decía lo mismo: se te nota la felicidad en la cara.  Claro, cinco años de matrimonio y aún me preocupaba por fingir lo mejor posible. Nadie tenía por qué saber que mi marido no se parecía en nada al hombre que conocí. En nada. No es que hubiera cambiado, simplemente había dejado de disimular. Fuera difraces: la alianza se encarga de borrarlos cuando algo se da por seguro. Y mi marido me daba por conquistada y encarcelada. Era el trofeo que necesitaba para tener una vitrina perfecta. Vistosa y bien vestida. Bueno, faltaban los hijos, pero él ya había programado tener tres en los próximos seis años.  Lo que no contaba es que una mañana el ascensor se estropeara y que el vecino del tercero se ofreciera a subirme las tres bolsas de la compra repletas de botellas de vino para la cena con el viscoso jefe de mi bizco marido. Le invité  a entrar y nos tomamos entre los dos un Rioja excelente mientras Charles Aznavour cantaba en pésimo inglés baladas de nostalgia. Ibrahima me quitó la copa cuando cambié el CD por otro de Ives Montand y me besó sin mediar palabra. No respondí. No cerré los ojos. Miré los suyos y me sentí tranquila, extrañamente confiada. Por qué, me pregunté, y él pensó que debía responder por mí. Un prisionero reconoce a otro en cuanto lo ve, dijo, y supongo que me cazó al vuelo porque fui yo la que tomó la iniciativa. Aquella noche, mientras mi marido veía por decimocuarta vez La roca y jaleaba a Nicolas Cage cargándose estereotipos, le dije que iba a una reunión de la comunidad de vecinos y huí al tercero. Ibrahima me había preparado un baño que olía a nube».

(Ayyyy, qué peligro darlo todo por sentado, ¿eh?) 

O leer la reseña sobre el nuevo libro de José María Merino, “Las antiparras del poeta burlón“, escrita por Carolina Molina en El Heraldo del Henares: http://www.elheraldodelhenares.es/pag/noticia.php?cual=7007

O darle al coco  con el nuevo micro que Jesús Esnaola ha publicado en su blog (¿esperar o no esperar una señal? Y si llega, ¿hacerle caso?): http://frankensteinsupongo.blogspot.com/

O haceros con una distancia mínima de Víctor Lorenzo Cinca: http://realidadesparalelos.blogspot.com/

O saber por qué arde La Nave de los Locos últimamente… : http://nalocos.blogspot.com/

Por alternativas no será, jajaja.

En fin, os dejo ya, queridos. Sed felices.

Miles de beoss, Valeria.

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Autor: valeriatittarelli

Redactora freelance, community manager y bloguera. Investigación y generación de contenidos para redes sociales y blogs. Artículos, notas, reportajes.

6 pensamientos en “Buon compleanno!

  1. Oye, y el Madrid 5-1… y me niego a decir nada sobre el 0-8 del Barça.
    Nos vemos esta noche, está claro. Somos humanos, maldita sea.

    Calma y serenidad.

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  2. Querida Valeria, soy de la Real así que haré como que no he leído tu comentario del Atletic jejeje! Venga, va, enhorabuena, vamos a ser deportivos.
    Besos.

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  3. Jijiji, queridos Carmen y Jesús… de tó tiene que haber en la viña del señor, jajaja.
    (Mis risas son deportivas)

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  4. Querido Jesús, lo de ser de la Real forma parte de la etapa reptiliana y prehistórica de nuestra infancia, de los que creíamos que Arconada era un extraterrestre y un enviado de Dios con sus guantes de cuero y sus jerseis bicolores y su mentón norteño: todos éramos de la Real hasta que el amigo Luismi dejó pasar aquella falta lanzada por Platini en la final de la Eurocopa de 1984 contra Francia, que perdimos in extremis. Jesús, tú, como eres bueno, ecuménico y sentimental, no dejaste atrás tu filia blanquiazul y seguiste mirando al norte como quien mira un cometa que alguna noche iluminó su dormitorio. Abrazos mil a todos.

    PD: terminado ya casi el periplo de idas y venidas a la City, me quedó con mi Madrid.

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  5. Querido Zar, mira que me hace ilusión lo que cuentas de la Real de aquellos tiempos antediluvianos, me has sacado una sonrisa de oreja a oreja. Claro que lo mío con la Real tiene un componente genético ya que, pese a que ahora vivo en Barcelona, nací en Donosti y allí viví durante treinta y cinco años, que son muchos. Ahora suelo decir que, pese a que me acuesto a veces con el Barça, mi amor es para la Real.

    Abrazos grandes

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  6. De acuerdo, Jesús, ahora ya está cuadrada la ecuación. Nacer en Donosti y poder ver la Concha todos los días debe hacerlo a uno más cercano todavía a las cosas imperecederas: la Real, los pintxos, la lluvia. Qué suerte, amigo Esnaola, qué belleza de ciudad (tampoco yo me quejo de la mía). Y enhorabuena por tus magníficos textos. Un abrazo.

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