IoSonoValeria

Mi diario de a bordo


Deja un comentario

¿Y esta semana … qué?

Pues un poco de todo como siempre … comenzando por la interesante charla/píldora de conocimientos que tuvo lugar el pasado jueves en #SpiralStartsup. Recién aterrizado de Silicon Valley, Rául nos descubrió, entre otras una herramienta de internet muy, muy interesante: optimizely.es. Ya se sabe que en la red de redes no hay que dejar de probar y medir resultados; pues precisamente para llevar a cabo este experimento de pruebas, #Optimizely es ideal. Con ella podremos medir experimentos para ver qué parámetros funcionan mejor e incluso cambiar apariencia  de la web cambiando de lugar elementos de la misma o variando colores o tipo de letra. La mejor forma de conocerla? Probándola, lógicamente (eso sí … haz una cuenta de prueba hasta conocer muy bien el manejo correcto!!). Por cierto … sobre #SpiralStartsup, tenéis un interesante artículo: http://www.granadaeconomica.es/07/2013/spiral-startups-acelera-granada

Mismo día, mismo lugar, pero a distinta hora: #IniciadorGranada y el coloquio ¿Es posible emprender en música? Panorama difícil el que se presenta para los que se consideran músicos y no meros productos de mercado, pero en fin, siempre hay lugar para la esperanza. De esta charla me quedo con la información de que en la plataforma  http://www.unaplauso.com/  los grupos y artistas se pueden digamos, promocionar de algún modo. Espero que la información pueda ser de vuestro interés … 😉

Siguiendo en los medios sociales, os dejo un vídeo ideal, jajjajaa. No os lo perdáis … sobre la rutina, los cambios, la obsesión sobre el número las visitas; sobre la propia libertad :):

http://www.youtube.com/watch?v=ptee_AtH_Mc (Libertad al Pato Willix).

Y … alegrías que se lleva una para sus clientes. Un cliente satisfecho demostrando el buen quehacer de una empresa.

176993_101844613314417_877956363_o   Aquí: https://www.facebook.com/pages/Latino-Suits/374538339326751?hc_location=timeline

 

Vámonos a la cultura variada con citas para esta semana:

-Mañana martes … Cine Bajo Las Estrellas en la Plaza de las Culturas de CajaGranada, “Desafío Total“: http://www.youtube.com/watch?v=KW2AzEupvXc

Miércoles noche … clásicos del celuloide en el Parque Federico García Lorca: “Tierras Lejanas“, con un cartel plagado de artistas …

De cara al fin de semana hay más … pero seguiré mañana.

Os dejo con una coplilla para la hora de la siesta … 🙂

http://www.youtube.com/watch?v=HI9kGn1XP6Q

Sed felices, besos mil,

Valeria.


2 comentarios

Y los lunes, lunes son …

 

Días de prisas, la mayoría de las veces. Porque nos cuesta arrancar y nos damos cuenta que se nos ha ido buena parte del día y aún nos queda mucho por realizar, comunicar, crear. Los lunes, lunes son y la mejor forma de pasarlos es hacerles frente con una sonrisa (y desear que las horas transcurran muy, muy rápido).

Hoy comienzo con un relato de Raúl Ariza, incluido en su libro “Elefantiasis“. Por aquello de poner “en marcha” al lunes:

“Esa noche follaron un par de veces y lo hicieron entre los arañazos y los mordiscos con los que la joven le agasajó.
Samuel quedó satisfecho de su aguante. Se sentía agradecido y eso le provocó un repentino acercamiento hacia la mujer que le acababa de dar aquella inesperada oportunidad de agrandar la distancia que le separaba de lo anodino así que, al terminar, se lo quiso demostrar con arrumacos sudorosos y caricias paternales.
Raquel encendió entonces la luz de la mesita, le dedicó una fugaz sonrisa y le pidió que se marchara. No es nada personal. Le dijo. Pero es que mañana madrugo y sería incómodo despertarme y encontrarte en mi cama.”

“Nada personal” (Elefantiasis).

Sigo con las letras, con un mensaje de Cristina Monteoliva (de la que os hablé la semana pasada) y de su nuevo proyecto:

“Queridos amigos, 
después de cinco años de duro trabajo, hace unas semanas cerré definitivamente LA BIBLIOTECA IMAGINARIA. La web sigue operativa todavía (aunque haya caducado el dominio) y las reseñas seguirán siempre colgadas en www.vampirizandolibros.blogspot.com, pero ya no publicaremos nada nuevo. 

 
¿Quiere decir esto que vaya a dejar de reseñar libros? ¡En absoluto! 
 
Os informo de que desde ayer está ya en marcha mi nuevo proyecto literario, LA ORILLA DE LAS LETRAS, www.laorilladelasletras.com, un espacio en el que camino sola pero, además de hablar de libros publicados (reseñas) y entrevistar autores, reflexiono sobre diversos temas literarios, ofrezco textos propios (no os perdáis el folletín veraniego) y trato de hablar de la literatura desde todos los puntos de vista posibles. “

*-*-*-*-*-*-*

Una vez “movidas” las neuronas, os hablo de una excelente iniciativa, Cash Mob Granada. Un día, una hora, un comercio local. Y todos a comprar en él.  Apoyando las tiendas granadinas, tan necesitadas de ventas en estos tiempos. La última vez se reunieron y compraron en la Espartería San José, un establecimiento de “toda la vida” de Granada, ¿te apuntas a la próxima? Juntos se puede cambiar el rumbo de una pyme, de un autónomo, de un emprendedor granadino; así lo explican en su blog:

http://www.cashmobgranada.com/quinto-cash-mob-granada-esparteria-san-jose/ .

969694_185626321599928_746721090_n      Y no de toda la vida, si no de muy reciente creación, es “Grx Coaching“. Sé por experiencia lo difícil que resulta posicionarse en el mercado, crearse una cartera de clientes, hacerse un nombre. Y es por eso que os invito (aunque ellos no me lo han pedido, y les he venido a conocer por mera casualidad), a que visitéis la página de Grx Coaching y si, os resultan necesarios, consultar sus servicios:

Servicios de Coaching y PNL (Programación neurolingüística): – Coaching personal – Coaching grupal, de equipos, ejecutivo… – Consigue tus metas con PNL y elimina tus límites – Motivación, counselling… … – Gestión eficaz del tiempo – Gestión eficaz del estrés – Talleres personalizados para grupos o empresas – Fobias fuera! – Eliminación de pesadillas recurrentes – Transforma tus problemas – Cambios de conducta – Cambio de hábitos: Pierde peso, deja de fumar, concéntrate en tus estudios, aprernde un idioma facilmente, objetivo ventas…etc…
Sesiones presenciales, telefónicas y mediante Skype o Google+ (nacional e internacional)
Más noticiables de Social Media:
untitled (2)  Interesante artículo de Miguel Pujante en su blog, sobre “Marketing de Sensaciones“:
176993_101844613314417_877956363_o   Antes de la medianoche de hoy lunes, se conocerá el ganador de la campaña que promoví en Latino Suits, para votar al mejor #LookLatino: http://latinosuits.wordpress.com
untitledEsta mañana, reportaje fotográfico a las tres tiendas de las boutiques de moda Alexandre Granada; da gusto realizar este tipo de trabajos en empresas que aman lo que hacen. En este caso, Alexandre Granada lleva cuarenta años ofreciendo las mejores líneas de moda femenina al público granadino. Todo un logro que hay que apoyar! http://alexandregranada.wordpress.com
Cierro el capítulo 2.0, con una interesante iniciativa de la Diputación de Jaén, para a dar a conocer a los creativos de la provincia. Un escaparate donde poder ser visible … ¡enhorabuena! http://www.dipujaen.es/_area-de-actualidad/detalles.html?uid=6705171f-dcc9-11e2-a4df-79fb06ed8546
*-*-*-*-*-*-*
Os actualizo la agenda cultural para el próximo viernes, una cita en La Expositiva:
1044899_10201475972840407_1343741269_n
Y un festival, #SalvajementeAmateur, que al fin tiene fecha. Un fin de semana cargado de música y buen ambiente:
1003646_10200773131642432_1620381578_n
Lo dejo por hoy … mañana más ;-).
Sed felices,
besos mil,
Valeria.


Deja un comentario

#TATGranada 2: “No me sigas, vente conmigo”.

1005405_259674447508819_1190427677_n     Y es que todo se acaba … y ayer viernes terminó el intenso evento de #TATGranada.

Talking About Twitter” = Baterías de móviles fundidas de tanto tuitear, grandes ponentes, música, mágicas actuaciones …

Muy, muy satisfecha de haber participado y deseando que exista un #TATGranada2014 y que Granada siga siendo Trending Topic nacional, mundial y lo que se tercie. Os dejo un nuevo reportaje fotográfico, de los momentos “estelares” de ayer.

Que lo disfrutéis. Y que disfrutéis también del fin de semana. Y que tuiteemos mucho, que es una forma de informarse, de interactuar, de acercarse …

Sed felices,

besos mil,

Valeria.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Twitter y la política. Mesa con el periodista Fernando Jáuregui y los políticos Patxi López y González Pons.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA     Con Fernando Jáuregui, para mí el mejor de los tres :).

OLYMPUS DIGITAL CAMERA   Con la escritora y periodista Raquel Martos, autora de “Los besos no se gastan“, novela que tuvimos el placer de leer el año pasado en el Club de Lectura Pasapágina, ¿lo recordáis?. Raquel es de una elegante sencillez, simpática y que nos dejó el jueves algunas frases para el recuerdo como ésta: “Twitter=conexión de sensibilidades” o mi preferida: “No me sigas, vente conmigo“.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Cocina tuitera: Pablo Amate y Chicote, Mister Pesadilla en la cocina … (Y yo al ver las guitarras, pues en modo “curioso”…).

OLYMPUS DIGITAL CAMERA           OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Muy mediáticos: Juan López Uralde de EQUO y José Antonio Rodríguez, súperalcalde de Jun y uno de los artífices de #TATGranada, Talking About Twitter  … Y cuando se nos desvela el significado del binomio de la bandera de Jun, qué queréis que os diga … ;-).

OLYMPUS DIGITAL CAMERA    Nuestra granadina Rosa López, a punto de comenzar actuación (que me perdí, cosas de ser mami … ), cercana, simpática y estilizadísima !!! http://www.youtube.com/watch?v=M5ti0BHGixQ&feature=youtu.be&a .

 OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Ejemplo de éxito rotundo en Twitter: @2010MisterChip. De cómo le cambia a uno la vida en un pis pas.

 OLYMPUS DIGITAL CAMERA   Un trabajo arduo … Llevar las redes sociales de la Policía. ¡Qué seguros estábamos!

OLYMPUS DIGITAL CAMERA   Magia granadina con arte al 100%: nuestro Mago Migue, “estoy o no pá comerme?”.

Lo estás y además  tuiteó acertando las cartas, ¡no se puede pedir más!

OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA

@laura: la primera mujer latinoamericana en registrarse en Twitter, una mejicana valiente a la que nada intimida y que nos dejó sus palabras: “Twitter quería crear conexiones”, “Twitter es un triunfo de la humanidad, no de la tecnología” o “Es un orgullo mirar a Twitter y pensar *esto lo hemos hecho nosotros*”. También nos dejó un vídeo salsero, dedicado a ella: “Sígueme, que yo te sigo” (si hablamos de la red social del “pajarito“,  ¡qué mejor título!) http://www.youtube.com/watch?v=Gu-VXMOJGw8

 Ahora, aún siendo propietaria de una pequeña parte de Twitter, @laura tiene en proyecto una nueva red social. Habrá que prestarle atención.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA              OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA         OLYMPUS DIGITAL CAMERA

El gran broche de oro de unas jornadas muy interesantes.

El primer “tuitconcierto” de la historia:

la actuación de la gaditana Merche.  Toda voz, toda emoción. Aquí su actuación en directo, su “Soledad“, dedicados para todos los que alguna vez se han sentido solos (eso nos suena a todos, ehhh?)  http://www.youtube.com/watch?v=P9UB0KnDG44 . Aquí con su regalo “Si te marchas“, acompañada por la guitarra del periodista Iñaki Cano, que por cierto, hay que darle la enhorabuena por su buena labor durante estas dos jornadas, ¡perfecto” http://t.co/OIKYzGoBXf

OLYMPUS DIGITAL CAMERA  (Se nota que me gustan las fotos … ¿cierto?)

Esto es todo. El año que viene (espero), más.

Os dejo otra canción de Merche, “Luna” : que si te caes te tienes que volver a levantar. Pues eso :).

http://www.youtube.com/watch?v=Ci1eI5364Vw


6 comentarios

TG7

¡Muy buenos días!

Ya tenemos el enlace para que podáis descargaros el reportaje que TG7 nos hizo la semana pasada y que se emitió el martes por la noche. Todos los integrantes del Club de Lectura Pasapágina, especialmente Carmen Córdoba y yo, damos las gracias a la cadena por la emisión, a Daniel Rodríguez Moya por la entrevista y a Manuel M. Mateo por la grabación del programa en dvd y regalármelo. Sin ellos, no habría sido posible: http://www.youtube.com/watch?v=gDncdl5pdDw

****

Más cositas. Nuestro ángel gaditano (querida, mil abrazos), me ha hecho llegar una serie de microrrelatos que han sido publicados en una agenda del Ministerio de Medio Ambiente. Nombres muy conocidos los publicados allí. Os los dejo para que los disfrutéis:

ESPEJISMO de Ángel Olgoso

El sol dora delicadamente olivos y cedros, acebuches y alfóncigos, pinos negrales y carrascos, enebros y espinosas, la brisa marina se cuela gozosa entre frutos silvestres, bajo plantas aromáticas y medicinales, las chicharras cantan a la sombra, ajenos todos por completo a la ausencia inequívoca de vegetación, de brisa, de sombra, de agua, en este desierto calcinado y pavoroso.

PARAD(H)OJAS de Juan Jacinto Muñoz Rengel

 Cuando un árbol cae en el bosque y no hay nadie alrededor, no sólo suena, sino que libera una complejísima fórmula de crujientes códigos acústicos, espirales de músicas refractantes y atronadores secretos cifrados, que ningún hombre de este mundo podrá oír jamás. O eso dicen.

 AVE ROC de Angeles Prieto Barba

Aunque aseguren los científicos que se extinguió hace un millón de años, el Ave Roc que descubrió Simbad aún pervive, antiguo y mágico. Cada año lo contemplo cuando emigra fascinado, buscando calor y belleza, desde la Serranía de Ronda hasta las estepas siberianas, siguiendo el rastro fabuloso de los hermosos pinsapos azulados, supervivientes como él del Terciario. 

TRABAJOS Y DÍAS de Antonio Serrano Cueto

 Principiaba junio en los bosques cuando llegaron al alba con palos largos, hachas y perros catadores. Se aplicaron a la faena bajo el estridor ardiente de las chicharras. Cumplida la jornada, abrieron los zurrones y repartieron pan y queso. Con el sol poniente regando las altas copas, esperaron a que los alcornoques descorchados destilaran el rojo vino.

 ****

Os recuerdo que hoy tenemos cita con la poesía en el Hotel Hospes Palacio de los Patos. Leerá sus poemas Eduardo García y presentará nuestra amiga Silvia Gallego. A las 20.30h, ¡no faltéis!

 ****

Desde la revista Culturamas, nos informan de un taller de novela impartida por el escritor Carlos Salem. Por si os pica el gusanillo de escribir, nada mejor que seguir los consejos de alguien que ya ha sabido publicar: http://www.culturamas.es/blog/2011/01/19/taller-de-novela-de-carlos-salem/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+Culturamas+%28Culturamas%29

****

      Ya podeís leer el cuento de la semana en El Heraldo del Henares. En esta ocasión toca la escritora Elena Casero y su relato “Y dieron las diez” y que comienza así:

“Y dieron las diez, y las once, las doce la una las dos y las tres y Víktor no apareció.
    
    Irena desconocía la letra de esta canción pero, de haberla conocido, no la hubiera cantado. Desde las once, sentada cerca del reloj, miraba y contaba los minutos que pasaban lentamente sin tener noticia alguna de su marido. La mesa estaba puesta y la cena enfriándose en el plato. En su mano el móvil y el corazón en ese mismo puño. Su intuición le decía que a Víktor le había ocurrido algo malo.”

(para seguir leyendo, para saber si a Víktor le había ocurrido algo o no, sólo hay que hacer click aquí: http://www.elheraldodelhenares.es/pag/noticia.php?cual=7583 )

 ****

¿Influye el nombre en la personalidad de un individuo? Puede que sí, puede que no … pero el protagonista de “Mariposas en el registro” de Víctor Lorenzo Cinca, parece tener cierta preocupación al respecto: http://realidadesparalelos.blogspot.com/ .

****
3 versiones, 3, sobre un Buscador de perlas de Gemma Pellicer, basado en una preciosa obra de Lola Valls. A un click, éste: http://megasoyyo.blogspot.com/2011/01/el-buscador-de-perlas.html

****

Hace unos días, Norberto Luis Romero publicó nuevo relato en su bitácora Hansel en Baviera: “Devoción por el mercurio” y comienza así:

“De niño tenía debilidad por quebrar los termómetros buscado esa lágrima de plata esquiva, que se escurre entre los dedos, se fragmen­ta en numerosas y minúsculas esferas igualmente inasibles, y vuelven a fusionarse con un espasmo. Lentamente, con el paso de los días, la lágrima va desgastándose, haciéndose cada vez más exigua hasta desaparecer. ” (la continuación, aquí: http://wwwnorbertoluisromero.blogspot.com/2011/01/devocion-por-el-mercurio.html )

****

Me despido con dos cosillas, bueno tres:

-Una nueva obra del premiado David Vela> “Mujer: nubosidad variable” (Ramón)

-Última actualización de La Biblioteca Imaginaria (http://www.labibliotecaimaginaria.es/ )

  El silencio del bosque, de Tara French,  reseña escrita por Sergio Torrijos Martínez.
  Y las siguientes reseñas escritas por Cristina Monteoliva:
           – Jesús me quiere, de David Safier
           – Los caminantes. Necrópolis, de Carlos Sisi
           – Cuento, pinto y empiezo otra vez / Cuenta y pinta con Mickey.

-Una cancioncilla (porque tengo sueñoooo) y mis miles de besos para todos. Que tengáis un buen día. Que no os olvideís de sonreír. Que disfrutéis de este tremendo regalo que es la vida.  http://www.youtube.com/watch?v=HcNKi4GBOC0


5 comentarios

¡¡ FELIZ NAVIDAD !!

       Queridos, queridas…

El Club de lectura Pasapágina, la revista En Sentido Figurado  y yo misma os deseamos unas estupendas Navidades. Que la magia de estas fechas nos envuelva; que podamos regresar a la ilusión de la infancia, que lo regular se vuelva bueno y lo bueno aún mejor.

   

¿Y qué es una Navidad sin esta cancioncilla? http://www.youtube.com/watch?v=F1zWafQF1hc

¿Y cómo sería posible una Navidad sin su cuento correspondiente?

CUENTO DE NAVIDAD (Vladimir Nabokov)

 Se hizo el silencio. La luz de la lámpara iluminaba despiadadamente el rostro mofletudo del joven Anton Golïy, vestido con la tradicional blusa rusa campesina abotonada a un lado bajo su chaqueta negra, quien, nervioso y sin mirar a nadie, se disponía a recoger del suelo las páginas de su manuscrito que había desperdigado aquí y allá mientras leía. Su mentor, el crítico de Realidad Roja, miraba el suelo mientras se palpaba los bolsillos buscando una cerilla. También el escritor Novodvortsev guardaba silencio, pero el suyo era un silencio distinto, venerable. Con sus quevedos prominentes, su frente excepcionalmente grande y dos mechones ralos colocados de través sobre la calva tratando de ocultarla, estaba sentado con los ojos cerrados como si todavía siguiera escuchando, con las piernas cruzadas sobre una mano embutida entre la rodilla y una de las lorzas de su muslo. No era la primera vez que se veía sometido a este tipo de sesiones con sedicentes novelistas rústicos, ansiosos y tristes. Y tampoco era la primera vez que había detectado en sus inmaduras narrativas, ecos -que habían pasado inadvertidos para los críticos- de sus veinticinco años de escritura, porque la historia de Golïy era un torpe refrito de uno de sus propios temas, el de El Filo, una novela corta que había compuesto lleno de esperanza y de entusiasmo, y cuya publicación el pasado año no había logrado en absoluto acrecentar su segura aunque pálida reputación. 

El crítico encendió un cigarrillo. Golïy, sin alzar la vista, guardó el manuscrito en su cartera. Pero su anfitrión se mantenía en silencio, no porque no supiera cómo enjuiciar el relato, sino porque esperaba, dócil y también aburrido, que el crítico finalmente se decidiera a pronunciar las frases que él, Novodvortsev, no se atrevía ni siquiera a insinuar: que el argumento era un tema de Novodvortsev, que también procedía de Novodvortsev la imagen aquella del personaje principal, un tipo taciturno, dedicado en cuerpo y alma a su padre, un hombre trabajador, que logra una victoria psicológica sobre su adversario, el despreciable intelectual, no tanto en razón de su educación, sino gracias a una especie de serena fuerza interior. Pero el crítico encorvado en el sillón de cuero como un gran pájaro melancólico se empecinaba desesperadamente en su silencio.

 Cuando Novodvortsev se dio cuenta de que una vez más no iba a oír las palabras esperadas, mientras trataba de concentrar su pensamiento en el hecho de que, después de todo, el aspirante a escritor había ido hasta él, y no hasta Neverov, para solicitar su opinión, cambió de postura, volvió a cruzar las piernas metiendo la mano entre las mismas, y dijo con toda seriedad: “Veamos”, pero al observar la vena que se hinchaba en la frente de Golïy, cambió de tono y siguió hablando con voz tranquila y controlada. Dijo que la historia estaba sólidamente construida, que el poder de lo colectivo se advertía en el episodio en el que los campesinos empiezan a construir una escuela con sus propios medios; que, en la descripción del amor que Pyotr siente por Anyuta, había ciertas imperfecciones de estilo que no lograban acallar sin embargo el reclamo poderoso de la primavera y la urgencia del deseo y, mientras hablaba, no dejaba de recordar por alguna razón que había escrito a aquel crítico recientemente, para recordarle que su vigésimo quinto aniversario como escritor era en enero, pero que le rogaba categóricamente que no se organizara ninguna conmemoración, teniendo en cuenta que sus años de dedicación al sindicato todavía no habían acabado…

El crítico seguía sin decir nada. Era un hombre pelirrojo, enjuto y decrépito, del que se decía que estaba tuberculoso, pero que probablemente era más fuerte que un toro. Le había contestado, también por carta, que aprobaba la decisión de Novodvortsev, y allí se había acabado el asunto. Debía de haber traído a Golïy como compensación secreta… Novodvortsev se sintió de improviso tan triste -no herido, sólo triste- que dejó de hablar de pronto y empezó a limpiar las gafas con el pañuelo, dejando al descubierto unos ojos muy bondadosos.

El crítico se puso en pie.

– ¿Adónde vas? Todavía es temprano -dijo Novodvorstsev, levantándose a su vez. Anton Goïly se aclaró la garganta y apretó su cartera contra el costado.

– Será un escritor, no hay duda alguna -dijo el crítico con indiferencia, vagando por el cuarto y apuñalando el aire con su cigarrillo ya acabado. Canturreaba entre dientes, con cierto tono de asperidad, se inclinó sobre la mesa de trabajo y luego se quedó un rato mirando una estantería donde una edición respetable de Das Kapital ocupaba su lugar entre un volumen gastado de Leonid Andreyev y un tomo anónimo sin encuadernar; finalmente, con el mismo paso cansino, se acercó a la ventana y abrió la cortina azul.

– Venga a verme alguna vez -decía mientras tanto Novodvortsev a Anton Golïy, que primero se inclinó a saludarle con torpeza para después erguirse como con altanería-. Cuando escriba algo nuevo, tráigamelo.

– Una buena nevada -dijo el crítico, dejando caer la cortina-. Por cierto, hoy es Nochebuena.

Y se puso a buscar distraído su sombrero y su abrigo.

– En los viejos tiempos, al llegar estas fechas tú y tus colegas hubierais estado produciendo a marchas forzadas manuscritos navideños…

– Yo no -dijo Novodvortsev.

El crítico se rió entre dientes.

– Es una lástima. Deberías escribir un cuento de Navidad. En el nuevo estilo.

Anton Golïy tosió en su pañuelo.

– En otro tiempo lo hicimos… -empezó con voz ronca, gutural, pero luego carraspeó.

– Lo digo en serio -siguió el crítico, embutiéndose en el abrigo-. Se puede inventar algo inteligente… Gracias, pero ya son…

– En otro tiempo -dijo Anton Golïy-. Lo hicimos. Un maestro. Un maestro que… Se le metió en la cabeza hacer un árbol de Navidad para los niños. En la cima. Colocó una estrella roja.

– No, eso no sirve -dijo el crítico-. Es más bien severo para un cuento. Tienes que darle un perfil más sutil. La lucha entre dos mundos diferentes. Todo ello contra un fondo nevado.

– Hay que tener cuidado con los símbolos, en términos generales -dijo sombrío Novodvortsev-. Tengo un vecino, un hombre muy recto, miembro del partido, militante activo, y sin embargo utiliza expresiones como “el Gólgota del Proletariado”…

Cuando sus huéspedes se hubieron ido se sentó en su mesa y apoyó la cabeza en su gran mano blanca. Junto al tintero había algo que parecía un vaso sencillo y cuadrado con tres plumas hincadas en una especie de caviar de bolas azules. El objeto tenía unos diez o quince años: había sobrevivido todos los tumultos, mundos enteros habían caído despedazados en torno de él, pero ni una de aquellas bolas de cristal se había roto. Eligió una pluma, dispuso una hoja de papel convenientemente, metió unas cuantas hojas más debajo de la primera para escribir sobre una superficie más blanda…

– ¿Pero sobre qué? -dijo Novodvortsev en voz alta, y a continuación con el muslo hizo a un lado la silla y se puso a caminar por la habitación. En su oído izquierdo sentía un zumbido insoportable.

El canalla aquel lo dijo con toda la intención, pensó, y como si quisiera seguir los pasos del crítico fue hasta la ventana.

Tiene la pretensión de aconsejarme y de avisarme… Y ese tono de mofa… Probablemente piensa que ya he perdido toda originalidad… Pues haré un cuento de Navidad… Y entonces, él escribirá: “Estaba yo en su casa una noche y, entre una cosa y otra, se me ocurrió sugerirle: Dmitri Dmitrievich, deberías describir la lucha entre el viejo y el nuevo orden en el entorno de un nevado cuento de Navidad. Podrías llevar hasta sus últimas consecuencias el tema que apuntabas de forma tan extraordinaria en El Filo, ¿recuerdas el sueño de Tumanov? Ese es el tema al que me refiero … Y precisamente aquella noche nació la obra que …”

La ventana daba a un patio. No se veía la luna… No, pensándolo bien, sí que hay una especie de brillo que sale de detrás de aquella chimenea. La leña estaba apilada en el patio, cubierta con una alfombra reluciente de nieve. En una ventana resplandecía la cúpula verde de una lámpara, alguien trabajaba en su mesa, y el ábaco relucía como si sus cuentas estuvieran hechas de cristal de colores. De repente, en el más absoluto silencio, unos copos de nieve cayeron del alero del tejado. Luego, de nuevo, un torpor absoluto.

Sintió el cosquilleo de vacío que siempre presagiaba el deseo y la urgencia de escribir. En este vacío algo estaba adquiriendo forma, algo crecía. Una especie de nuevo cuento de Navidad… La misma nieve de siempre, un conflicto totalmente nuevo…

Oyó unos pasos cautelosos al otro lado de la pared. Era su vecino que volvía a casa, un tipo discreto y educado, comunista hasta la médula. En una suerte de arrebato más o menos abstracto, con una deliciosa sensación de confianza, Novodvortsev se volvió a sentar a la mesa. El tono, la coloratura de la obra ya empezaban a tomar cuerpo. Sólo tenía que crear el esqueleto, el tema. Un árbol de Navidad: ése era el comienzo. Se imaginó ciertas familias, gente que en los viejos tiempos había sido importante, gente que estaba aterrorizada, de mal humor, condenada (se los imaginaba con tanta nitidez …), gente que con toda seguridad estaba ahora mismo colocando adornos de papel en un abeto que habían cortado a hurtadillas en el bosque. En estos tiempos ya no había dónde comprar aquellos adornos y oropeles, ya no se apilaban los abetos a la sombra de San Isaac…

Alguien llamó a la puerta, un golpe amortiguado, como si se hubiera cubierto los nudillos con un trozo de tela. La puerta se abrió unos centímetros. Delicadamente, sin apenas meter la cabeza, el vecino le dijo: “¿Le importaría prestarme una pluma? Si tiene alguna con la punta un poco roma, se lo agradeceré”.

Novodvortsev se la dio.

– Muchísimas gracias -dijo el vecino, cerrando la puerta silenciosamente.

Aquella interrupción insignificante rompió en cierta manera la imagen que estaba madurando en su mente. Se acordó que en El Filo Tumanov sentía cierta nostalgia por la pompa de las antiguas fiestas. Pero no buscaba ni quería una mera repetición. Y en aquel momento pasó por su mente otro recuerdo inoportuno. Recientemente, en una fiesta, había oído cómo una joven le decía a su marido: “Te pareces mucho a Tumanov en varios aspectos”. Durante unos días se sintió feliz. Pero luego conoció personalmente a la citada señora y el tal Tumanov resultó ser el novio de su hermana. Y tampoco ésa había sido su primera desilusión. Un crítico le había dicho que iba a escribir un artículo sobre tumanovismo. Había algo que le adulaba infinitamente en ese ismo y también en la t con la que la palabra comenzaba en ruso. El crítico, sin embargo, se había ido al Cáucaso a estudiar a los poetas georgianos. Y, a pesar de todo, no podía negar que Tumanov le había proporcionado ciertos momentos agradables. Por ejemplo, una lista como la siguiente: “Gorky, Novodvortserv, Chirikov…”

En una autobiografía que acompañaba sus obras completas (seis volúmenes con retrato del autor incluido) había contado cómo él, hijo de padres humildes, se había abierto camino en el mundo. Su juventud, en realidad, había sido feliz. Un vigor saludable, fe, éxito. Habían transcurrido veinticinco años desde que una aburrida revista literaria publicara su primer relato.

A Korolenko le había gustado su obra. Había sido arrestado un par de veces. Habían cerrado un periódico por su culpa. Ahora sus aspiraciones cívicas se habían visto cumplidas. Se sentía libre y cómodo entre los escritores jóvenes que empezaban. Su nueva vida le satisfacía al máximo. Seis volúmenes. Su nombre era conocido. Y sin embargo su fama era pálida, pálida…

Saltó de nuevo mentalmente hasta la imagen del árbol de Navidad y, bruscamente y sin aparente razón, se acordó del cuarto de estar de la casa de unos comerciantes, de un gran volumen de artículos y poemas con páginas de cantos dorados (una edición benéfica para los pobres) que de alguna forma estaba relacionado con aquella casa, recordó también el árbol de Navidad del cuarto de estar, la mujer que él amaba en aquel tiempo, y las luces del árbol reflejándose como un temblor de cristal en sus ojos abiertos al coger una mandarina de una de las ramas más altas. Habían transcurrido veinte años o quizá más, cómo se fijaban en la memoria algunos detalles…

Disgustado, abandonó este recuerdo y se imaginó una vez más esos viejos abetos más bien ralos que, en ese mismo momento, con toda seguridad, se veían engalanados y decorados con adornos… Pero ahí no había ningún relato, aunque siempre se le podía dar un ángulo sutil… Exiliados que lloran en torno de un árbol de Navidad, engalanados con sus uniformes impregnados de polilla, mirando al árbol sin dejar de llorar. En algún lugar de París. Un viejo general rememora al recortar un ángel de cartón dorado cómo solía abofetear a sus soldados… Pensó entonces en un general que había conocido personalmente y que ahora estaba en el extranjero, y no había forma de imaginárselo llorando arrodillado ante un árbol de Navidad…

“Pero, con todo, ahora voy por buen camino.” Dijo Novodvortsev en voz alta, persiguiendo impaciente un pensamiento que se le había escapado. Y entonces algo nuevo e inesperado empezó a tomar forma en su imaginación -una ciudad europea, un pueblo bien alimentado, cubierto de pieles. Un escaparate completamente iluminado. Tras él, un enorme árbol de Navidad de cuyas ramas cuelgan frutas carísimas y en cuya base se amontonan muchos jamones. Símbolo de bienestar. Y delante del escaparate, en la acera helada…

Todo nervioso, pero nervioso con la excitación del triunfo, sintiendo que había encontrado la clave única y necesaria, que iba a componer algo exquisito, que iba a describir como nadie lo había hecho antes la colisión de dos clases, de dos mundos, empezó a escribir. Escribió acerca del árbol opulento en el escaparate descaradamente iluminado y del trabajador hambriento, víctima del paro, mirando aquel árbol con mirada severa y sombría.

“El insolente árbol de Navidad -escribió Novodyortsev- ardía con todos y cada uno de los colores del arco iris.”

****

Sed felices. Miles de besos, Valeria.


5 comentarios

¡Arriba!

Muy buenos días :).

Raro comenzar este post con una sonrisa, cuando ayer se nos fue un grande, el poeta del flamenco. Una gran pérdida para Granada, para su gente, para el arte en general. Pero hay que seguir sonriendo, porque cuando lo haces, el universo te la devuelve con creces. Hoy, en el periódico Ideal, publican un soneto que Sabina le dedicó a Enrique Morente hace unos años.

A Enrique Morente (Joaquín Sabina)

Esa voz que se juega la vida
esos ojos llenando el vacío
esos dedos hurgando en la herida
esa liturgia del escalofrío

Ese orgullo que pide disculpas
ese sentarse para estar erguido
ese añejo sabor de la pulpa
visceral del limón del olvido

Esa revolución de la amargura
ese inventario de la mala suerte
ese tratado de la desmesura

Ese como, ese que, ese hasta cuando
ese pulso ganado a la muerte
ese Enrique Morente cantando

En el blog de Jorge Fernández Bustos, “Volandovengo“, hay otro homenaje, profundo, sincero, sentío… no dejéis de leerlo: http://volandovengo.blogia.com/2010/121301-enrique-morente.php

Descanse en paz.

****

Hay otras formas de morir. Menos dramáticas en la forma, aunque puede que más honda o más duradera  en las consecuencias de quien la padece.

Palabras de Carmen Amoraga en “El tiempo mientras tanto“, página 179:

“Nadie se dio cuenta de que se había muerto un poco, que es como se muere cuando se muere por dentro y por fuera se sigue viviendo como si no hubiera ocurrido nada”.

                                               

De este libro hablaremos mañana en nuestra cita quincenal del Club de Lectura Pasapágina. Ya sabeís, a las 20.00h., todos en Valtí Viajes (C/Ángel nº 4, tlf 958993770).

****

Más palabras subrayadas. Éstas de Andrés Barba en “La recta intención” (página 63):

“Se alejaba. Se alejaba ahora de la estupidez momentánea de aquel hombre viejo como de su propio dolor, lo miraba con el desagrado comprensible del erotismo o la debilidad ajena, y al mismo tiempo sentía la posibilidad de perdonarle como una grandeza no correspondida que alguien le estaba poniendo en bandeja”.

****

Otras frases, éstas publicadas en Culturamas. Se trata del relato de “El castigo” de Marina Carretero y comienza así:

“Lo peor no es el castigo ni el dolor ni la muerte siquiera. Lo peor es la espera. Pasan las horas, pasan los días y las noches se mecen en la espera infinita de un castigo que ha de llegar, pero no llega. Y la culpa se hace cada vez más espesa, más áspera, más pesada, creciendo dentro, en el lugar donde el niño ya no lo hará.
Pero un día sucede, y el corazón siente miedo antes que alivio, pena antes que resignación, ganas, sólo ganas, de que la espera llegue a su fin.”

Aquí podeís leer el relato completo: http://www.culturamas.es/blog/2010/12/14/el-castigo-marina-carretero/ .

****

     Norberto Luis Romero parece estar de acuerdo conmigo en algo: “no hay más ciego que el que no quiere ver”. Pero el post habla también de que nunca es tarde si la dicha es buena. Enhorabuena, Norberto, ¡te lo mereces!: http://wwwnorbertoluisromero.blogspot.com/

Y la que está de acuerdo con alguien ahora soy yo. Con las palabras de Menéndez Salmón, más concretamente:

“Poderes de la ficción” ha sido el título de una charla en la que el también licenciado en Filosofía por la Universidad de Oviedo ha elogiado la literatura en unos tiempos en los que en su opinión “no ocupa el papel tan preponderante que en otros tiempos históricos jugó“.

El artículo completo, aquí mismo: http://es.noticias.yahoo.com/9/20101213/ten-menendez-salmon-lamenta-que-el-intel-bbad18b.html

****

MEMORIA HISTÓRICA

Llega la Navidad y te embarga irremediablemente la nostalgia. Quizá por eso ayer me di una vuelta por IoSonoValeria. Regresé a un diciembre, al del año 2007 y allí me encontré con:

Miguel Ángel Zapata en “Más allá del colchón“: https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/29/perlas-literarias-32-miguel-angel-zapata/

Ángel Olgoso y “Todas hieren“: https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/26/perlas-literarias-31-angel-olgoso/

Beatriz Pérez Moreno y “Toda una vida“: https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/23/perlas-literarias-30-beatriz-perez-moreno/

Carmen Córdoba y “Dime que me quieres” (qué bueno, hija…): https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/16/perlas-literarias-28-carmen-cordoba/

Miguel Ángel Cáliz y “Aquel tipo” (!): https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/14/perlas-literarias-26-miguel-angel-caliz/

José Bru y su “Escena conyugal” (sonrío): https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/13/perlas-literarias-24-jose-bru/

-El amigo Pep y su “Te quiero“: https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/13/un-post-muy-muy-especial/

Cristina Monteoliva y la “Mala suerte“: https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/12/perlas-literarias-23-cristina-monteoliva/

José Cruz Cabrerizo y “Bares, qué lugares“: https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/11/perlas-literarias-23-jose-cruz-cabrerizo/

Cristina García Morales y sus “Dilemas urbanos“: https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/08/perlas-literarias-22-cristina-garcia-morales/

Nina Melero pensando en “Más fácil de lo que pensaba“: https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/07/perlas-literarias-21-nina-melero/

Víctor García Antón y “Amor del bueno” (que gran libro…): https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/02/perlas-literarias-20-victor-garcia-anton/ .

En ese agradable y meláncolico recorrido me reencontré también con muchassss fotos;  bellos encuentros y montones de canciones. Qué romántica andaba yo, ¿no?. Menudo historial:  Bon Jovi, Dire Straits, pasando por Jennifer López, Vanessa Paradis, Hombres G, Maná… qué batiburrillo (como yo, anda que no, jajaja)

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/01/%c2%a1%c2%a1muy-buenos-dias/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/02/buenos-dias-y-feliz-domingo/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/08/y-otra-mas/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/07/buenos-dias-6/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/06/buenos-dias-5/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/11/buenos-dias-8/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/10/quedan-14-dias/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/09/buenos-dias-y-%c2%a1fin-del-puente/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/08/buenos-dias-7/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/13/buenos-dias-si-si-ya-es-jueves/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/12/buenos-dias-9/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/17/buenos-dias-lunes-de-cielos-despejados-aqui-por-el-sur/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/15/buenos-dias-feliz-sabado/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/14/buenos-dias%c2%a1viernes/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/20/buenos-dias-ya-es-jueves/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/20/besos/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/19/buenos-dias-10/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/18/%c2%a1muy-buenos-dias/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/24/buenos-dias-un-lunes-especial/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/23/buenos-dias-y-feliz-domingo-2/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/22/muy-buenos-dias/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/21/%c2%a1%c2%a1-buenos-dias-ya-llego-el-viernes/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/31/ultimo-buenos-dias-del-ano/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/30/muy-buenos-dias-2/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/28/buenos-dias-ya-llego-el-viernes/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/27/%c2%a1%c2%a1-muy-buenos-dias/

https://valeriatittarelli.wordpress.com/2007/12/26/buenos-dias-buongiorno-good-morning-bonjour/

****

En fin, chic@s, que el tiempo pasa y seguimos adelante. Sonriendo, siempre.

Que tengáis un buen día. Sed felices.

Miles de besos, Valeria.

PD: ¡Lavín que post más largo!


2 comentarios

Menú de martes

      ¡Muy buenos días!

¿Qué nos deparará este martes fresquito?

A mí se me ocurre, así como para comenzar el día calentando motores, sugeriros como entremés un relato de Ignacio Cid, publicado en Literarte (en la antología del certamen Karma Sensual) y ganador del relato del mes de abril en la web Ociocero. (Nadie dijo que los aperitivos deben ser insulsos, ¿no? :)).

REGISTRO DE HABITACIONES

 El enfado de Bertrand no estaba exento de razón, pero aún así, como casi siempre, resultaba excesivo y enfermizo, como si nadie en este mundo tuviera derecho a hacer las cosas mal o a equivocarse. Sophie prácticamente se veía arrastrada por el ímpetu de su marido, que avanzaba a grandes zancadas hacia la puerta del hotel. La llevaba agarrada por el codo y Sophie, que no se atrevía a decirle nada en tales circunstancias, intuía que más tarde encontraría un feo moretón en su brazo. Sea como fuere, Sophie se sujetó el sombrerito de plumas y se dejó llevar por aquel hombre demasiado enredado en sus asuntos de persona importante como para prestar atención a una joven y hermosa mujer como ella. Cuando entraron en la recepción, precediendo a un par de botones que cargaban con las maletas, el vocerío de Bertrand provocó que las pocas miradas que allí quedaban se levantaran a su encuentro, con rostros que iban desde la sorpresa hasta la simple curiosidad. No obstante, a excepción del recepcionista que descansaba tras el mostrador, sólo había dos hombres más sentados en los sillones violáceos. Eran más de las doce de la noche, y aquella era una ciudad que se levantaba temprano.

— ¡Es inadmisible!, ¡una tropelía contra mi persona!, ¡esos desgraciados de la compañía Ferroviaria se van a enterar de quién soy yo!, ¡rodarán cabezas, Sophie, rodarán cabezas! — gritaba aquel hombre de facciones angulosas sin dirigirse a nadie en realidad. Acto seguido, el hombre que hasta entonces había permanecido recostado en una silla contra la pared de detrás del mostrador, volvió a su posición normal y se aclaró la garganta antes de dirigirse con todo el cuidado que fue capaz hacia el señor Bertrand.

— Buenas noches, señor Russel, es un orgullo para el ‘Hotel Leconte’ tenerle aquí esta noche con nosotros — dijo el recepcionista, adulador, con una falsa sonrisa columpiándose de sus labios.

— ¿¡Qué buenas noches ni qué niño muerto!? esos cabrones ya me han quitado las ganas de dormir esta noche, ahora tendré que llamarles a sus oficinas y esperar que haya alguien despierto a estas horas…

       Acto seguido, el honorable Bertrand Russel, director de la Compañía Aseguradora Nuevo Siglo, se dirigió hacia el mostrador sin molestarse en bajar el tono de su voz. Acalorado por su enfado, intentó explicarle atropelladamente al recepcionista que los de la Compañía Ferroviaria le habían perdido una maleta y le habían rajado otra en su trayecto desde Wisconsin. Mientras tanto, Sophie pudo zafarse de su férrea sujeción y se dejó caer cuan larga era sobre uno de los sillones forrados de aquel chabacano terciopelo de color violeta, que formaban un círculo en torno a una mesita de cristal que hacía las veces de salita de espera. En ese momento, uno de los dos hombres que estaban allí se levantó de su asiento, inclinó el ala de su sombrero al pasar por delante de Sophie y después entregó un papel al recepcionista y se marchó escaleras arriba. El otro hombre, sentado justo en el sofá de enfrente, levantó la mirada de la papeleta del registro que estaba rellenando y permaneció un instante observando a Sophie. La dulce Sophie, con sus piernas de alabastro y esos ojos verdes ocultos tras las enredaderas de sus pestañas. Con esos labios ahogados en carmín rojo y ese lunar apurando la comisura de su boca. Ella le dirigió una mirada astuta e insinuante, y después hizo desaparecer sus ojos tras el ala de su sombrero. El hombre carraspeó, nervioso ante la subyugante presencia de aquella mujer, y después continuó escribiendo. En ese momento, Bertrand se acercó a la mesa y, hablando todavía con el recepcionista por encima del hombro, le entregó una papeleta y una pluma de empuñadura de marfil a su mujer. Después le dio un leve puntapié a la maleta rajada que había dejado el botones en mitad del pasillo y se dirigió hacia el teléfono que le tendían servicialmente desde el mostrador. Sophie cogió la tosca y pesada pluma y se la llevó a la boca mientras su marido se alejaba. La deslizó por debajo de su labio inferior hasta rodear con ella su lunar, volviendo a dirigir una mirada de curiosidad hacia aquel interesante hombre de mediana edad y pelo canoso que vestía un elegante traje gris. Este volvió a toparse con los ojos color océano de Sophie y pareció titubear un instante en su ejercicio de escritura. Sophie, sintiéndose juguetona — o quizás un tanto despechada — deslizó una de sus largas manos coronadas por bellas uñas esmaltadas en rojo hasta alcanzar el volante de la falda de su vestido. Después, sin desviar los ojos de su compañero de mesa, fue levantando la vaporosa tela mientras separaba sus finas rodillas de manera casi imperceptible. Cuando llegó a un punto, aún sin apartar su mirada de los ojos también grises de aquel hombre, dejó volver a caer la tela de su vestido, ocultando su mano en el interior. Unos segundos después, mientras se mordía levemente el labio y el hombre dejaba caer su pluma sobre la mesa, Sophie se sacaba las braguitas sin apenas disimulo. Mostrando su encaje durante un instante, pasó a ocultarlas después en el interior de su pequeño bolsito de mano. Negándole tregua para digerir ese extraño y erótico comportamiento, Sophie, consciente del poder de su cuerpo y su mirada, introdujo lentamente la basta pluma por debajo de su vestido. Avanzaba despacio pero decidida, escondiendo todo su brazo hasta el codo por debajo de la tela con estampado veraniego de flores. En ese momento, el hombre del traje y los ojos grises levantó, nervioso, la cabeza, buscando al marido de aquella bella ninfa. Comprobó que este seguía hablando y gesticulando, pegado al teléfono, por lo que se tranquilizó un poco y retornó su mirada al regazo de la mujer, que movía su mano a través del vestido en ligeros movimientos acompasados, con los ojos cerrados y la boca entreabierta, dejando escapar un suspiro de desahogo. Acto seguido, Sophie volvió a sacar la pluma del interior de su falda y la sostuvo ante sus ojos antes de comenzar a escribir su nombre en el registro de la habitación. Desde su posición, el hombre podía ver los húmedos destellos que la lámpara del techo le arrancaba al capuchón del útil de escritura. Fue entonces cuando Bertrand regresó malhumorado y casi le arrancó la pluma a Sophie de las manos, se agachó sobre la mesa y comenzó a garabatear su nombre en una de esas papeletas. Cuando acabó, el hombre del traje gris, con voz profunda y masculina, dijo:

— Disculpe, ¿le importaría prestarme su pluma?… la mía ha dejado de escribir.

      Bertrand, agachado como estaba, le miró un instante con el ceño fruncido, y después le contestó:

— Sí… claro… ¿cómo no?

      Y le tendió distraídamente la pluma, que aún conservaba aquella excitante humedad en su superficie. El hombre volvió a mirar a Sophie, que sonreía libidinosamente. Bertrand retomó sus amargas quejas justo cuando el hombre del traje gris se agachaba sobre su papel y comenzaba a escribir, chupando distraídamente el capuchón de la pluma de marfil.

(Ignacio Cid, Junio de 2009)

****

Segundo aperitivo, más suave, bajando líbido que no son horas. Un paseo por “Previsiones meteorólogicas de un cangrejo” (de verdad, qué creatividad a la hora de nombrar blogs). Allí os encontraréis con la semblanza de Víctor Lorenzo Cinca (le hemos publicado en En Sentido Figurado, aquí mismo y tiene su propia bitácora Realidades para Lelos , -inciso memoratum-) y un micro estupendo de este autor, “Mimo“. 

****

Plato principal: un señor que en lugar de jubilarse decide quitarse el estrés acumulado en sus años de publicista escribiendo una novela  policíaca. En su primera incursión literaria, va y vende 90.000 ejemplares. Aquí le publica Roca Editorial. Allá ha firmado con Random House una trilogía de la que ya ha entregado manuscrito (¿porqué la moda de las trilogías? ¿no podrían ser duologías? ¿cuatrologías?…).

Hablo de John Verdon y su “Sé lo que estás pensando“, un thriller psicológico  que, según el autor, ha tenido tanto éxito por que cree que los lectores han simpatizado con los personajes y he intentado que éstos sean interesantes, reales y complejos. En este género abundan las novelas con personajes planos que no consiguen enganchar al espectador, he intentado hacer todo lo contrario.

Artículo completo, aquí mismo: http://www.ideal.es/granada/v/20101019/cultura/john-verdon-metido-nuevo-20101019.html

****

Como postre, dos eventos que tendrán hoy lugar en Granada -la Garnata de Hadim, uno de los protagonistas de “La luna sobre la Sabika“, nueva novela de Carolina Molina-.

A eso de las 19:00 horas, en el Museo Casa de los Tiros y en el ciclo “Los Martes de la Cuadra Dorada”, se presentará el libro: “Peces en la tierra. Antología de mujeres poetas en torno a la generación del 27”.  La autora es Pepa Merlo (antologada últimamente en Pequeñas Resistencias 5) y el libro está editado por la Fundación Lara. El acto está organizado por el Centro Andaluz de las Letras.

A paso rápido, para que las calorías no se nos agreguen al cuerpo, habrá que trasladarse a la Facultad de Interpretación:

El poeta, novelista y crítico literario Manuel Rico participa en el ciclo ‘Presencias literarias’ que organiza la Cátedra ‘Federico García Lorca’ del Secretariado de Extensión Universitaria de la UGR.

El acto tendrá lugar en el Salón de Grados de la Facultad de Interpretación y Documentación (C/ Buen Suceso, 11), el martes, 19 de octubre de 2010, a las 20 horas.

Manuel Rico (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Es poeta, narrador y crítico literario. Ha colaborado en diversos diarios y revistas y en la actualidad ejerce la crítica de poesía en el suplemento Babelia, del diario El País. Es autor, entre otras obras, de los libros de poemas Papeles inciertos (1991), El muro transparente (1992) y La densidad de los espejos (Premio Juan Ramón Jiménez 1997), y de las novelas El lento adiós de los tranvías (1992), Una mirada oblicua (1995) y La mujer muerta (2000). Como ensayista, ha publicado un estudio sobre la poesía de Manuel Vázquez Montalbán titulado La memoria, el deseo y la compasión (2001).

****

Creo que ha llegado el momento de hacer la digestión. ¿Qué tal bailando? http://www.youtube.com/watch?v=FoyUYfJUyR8&feature=related

Que tengáis un buen día, queridos. Miles de besos, Valeria.


6 comentarios

Bonjour!

Muy buenos días, navegantes… ¿Cómo ha ido el fin de semana? Espero genial…

Hoy voy a dedicar el post a las buenas nuevas de nuestros amigos escritores, comenzando por:

a)  Un completísimo artículo de Puerto Gómez Corredero sobre la poesía de Emilia Oliva. Ha sido publicado en La Náusea e incluye una serie de poemas de Emilia que no os dejarán indiferentes: http://lanausea2000.blogspot.com/ .

…y:

b) Víctor Lorenzo Cinca ha visto como su “El Naúfrago” , un logradísimo microrrelato sobre la ironía de la integridad llevada a su extremo, ha sido elegido finalista en el VIII Certamen Internacional de Microcuento Fantástico MiNatura 2010.  En breve será publicado en el dossier especial que la revista MiNatura (http://www.servercronos.net/bloglgc/index.php/minatura/) está editando con la ganadora y los finalistas del concurso. Aquí está la obra:

     EL NÁUFRAGO (Víctor Lorenzo Cinca)

Como cada mañana, desde hace ya más de tres años, escribe un mensaje en una hoja de papel, lo enrolla con mucho cuidado y lo mete en una botella vacía. La sella con un tapón de corcho y se dirige a la playa para lanzar al mar su dosis diaria de esperanza. Ha pasado todo este tiempo solo, sin poder hablar con nadie, aislado del mundo, pero hace ya unos meses que le acompañan en la isla un par de amigos imaginarios, fruto del delirio de su soledad, con los que puede compartir sus preocupaciones. Al principio no se caían muy bien, pero poco a poco, prestándose ayuda mutua en los momentos difíciles, han ido fraguando una buena relación de amistad, se han ido haciendo inseparables.

Se acerca a la orilla con la botella en la mano y ve aproximarse una pequeña embarcación a remo, botada de un barco anclado a lo lejos, con cinco tripulantes que gritan como locos y agitan los brazos en alto. La botella le resbala de la mano y cae a sus pies. Ya en la arena, se abrazan los seis y el náufrago rompe a llorar, les da las gracias, besa sus manos, se arrodilla ante ellos y, finalmente, les advierte que no subirá a la embarcación sin sus dos compañeros de isla. La tripulación, sorprendida, emprende la búsqueda y pese a rastrear durante horas el lugar, no consigue encontrar a nadie. Aconsejan al náufrago, sospechando ya de su locura, que los acompañe al barco y se olvide de sus compañeros imaginarios pero él, con firmeza, insiste en que no son imaginarios, y que de ningún modo subirá sin ellos.

Tras una larga discusión, los cinco tripulantes suben indignados a la embarcación y se dirigen de nuevo al barco, dejando al náufrago en la orilla, orgulloso de su lealtad y su compañerismo, con una sonrisa en los labios que sólo se le borra cuando distingue, en la popa del barco que empieza ya a alejarse, a sus dos amigos imaginarios agitando unos pañuelos en señal de despedida.

(Mi más sincera enhorabuena a Víctor; os recuerdo su blog, Realidades Para Lelos, donde podréis leer más sobre su escritura: http://realidadesparalelos.blogspot.com/ ).

****

Os dejo un relato de Manuel Mejia G., leído en facebook. Menuda (estupenda) forma de comenzar un cuento:

Manuel Mejia G      JUSTICIA MATERNA  (Manuel Mejia G.)

Esta vez la bofetada fue tan espectacular que hasta la sintió el lector, unos taparon sus ojos para no saber más y otras cerraron el libro para no ver recuerdos. Fue fuerte, sí, tanto que todo el cuerpo de Diana se echó de pa´atrás, perdió el equilibrio y fue a golpearse la cabeza con la esquina de la mesa que soporta con elegancia la foto de matrimonio, ambos bellos y de blanco, inocentes, aunque mentimos al decir bofetón, ya que fue un golpe con los nudillos, hacia adentro, logrando dejar un diente bailando. Le dolió la cabeza por el golpe con la mesa, más la boca, sentía el diente suspenderse, aunque lo peor fue la quijada, el epicentro de todo. Fernando en forma inmediata fue en su ayuda, a levantarla, socorrerla, que perdóname, amor, que tu sabes que me voy, que no controlo, y en efecto se había comenzado a ir cuando vio a Diana llegar de la calle, que la cogió a gritos, que pareces una puta, una puta, una fulana de la calle, a empujarla con vehemencia, a darle irónicos golpecitos con los dedos sobre sus cachetes, puta, que eres puta, que se te ven todas las tetas, que mira como sales a la calle, provocando, ¡pero qué dirá todo el mundo!, claro, que la hueva del tercero b tienes unos cachos que le llegan hasta el cielo, que se te ven las tetas, Diana, ¿o no te das cuenta?, y solo fue que Diana dijo que mira Fernando que no es para tanto, que tengo todo cerrado y solo se ve una esquinita del sostén, que no es nada, y ahí él comenzó a calentarse y se fue de más a más y acabó como se ha relatado. Ella salió de su casa, sin mirar, tomando el primer abrigo que sus manos tocaron, como cuando uno introduce una mano en la bolsa del mago para extraer quién sabe qué. La última vez había ido al parque de enfrente, a hablar con su conciencia y con dios. Ambos habían perdonado, la conciencia porque también el tiene su puntico de razón y dios con todo ese cuento de ofrecer la mejilla, o algo así. Ahora fue donde su madre a buscar mejor consuelo. Consuelo, su madre, la recibió con un cariño inimaginable, le colocó toallitas húmedas en la quijada, que dolía, en el chichón de la cabeza, el diente ya estaba casi caído y después de media hora de remilgos y carantoñas le aconsejó volver con su marido, ¿tú qué vas a hacer a estas alturas de la vida, cariño?, y que si lo miras bien él hace todo esto porque te quiere, que te ama, que quiere que seas suya, sólo suya, mi amor, no te quiere compartir, y no estás sola en esto, ¿sabes? O, ¿tú no crees que tu padre también tuvo sus momentos?, que no todos los hombres son ángeles de dios, créeme. Diana volvió a su casa a eso de las nueve de la noche, sin un diente, y dijo decidida sin saber si la oían: Fer, tenemos que hablar. 

(Manuel tendrá muy pronto nuevo libro de relatos en las librerías: RELATOS Y DEMENCIAS, avisados estáis :)).

****

LEÍDO AQUÍ Y ALLÁ

1.-Una reflexión para comenzar la semana. Palabras de Martin Amis en la entrevista publicada en el periódico Ideal: “El futuro pasa por que las muejres tengan más poder”.  ¿Estamos de acuerdo? Podéis leer el artículo completo aquí: http://www.ideal.es/granada/v/20100927/cultura/futuro-pasa-mujeres-tengan-20100927.html.

2.-El escritor Antonio Gómez Rufo afirma en Hay Festival Segovia: Los autores deben estar en facebook. ¿Opinamos lo mismo?

http://es.noticias.yahoo.com/9/20100924/ten-antonio-gomez-rufo-cree-que-los-escr-bbad18b.html

****

Os deseo una jornada estupenda. Hoy, con Dean Martin y su Sophia: http://www.youtube.com/watch?v=U104gqTGReA .

****

Encontrados en el baúl de los recuerdos virtuales. Mis artículos del 2007 en YoMujer.com siguen activos, jajjaa. Me gustó releer, mi “Teoría del círculo”, “Amistades rotas” y “Alguien interesante”. Qué perspectivas :).  (http://www.yomujer.com/category/general/relaciones/pareja/page/2/


7 comentarios

Revolución de las letras

        ¡Muy buenos días y feliz viernes!

Ayer más o menos a esta hora, quizás un pelín más tarde, se hizo pública la lista de los libros finalistas del suculento premio Setenil

De entrada, haber llegado hasta aquí, es decir, ser elegido uno de los diez entre 82 publicaciones enviadas, es todo un logro. Pero es que además, éste año hay tanto nombre conocido, tanto buen libro, que creo que el jurado lo va a tener muy, muy difícil.  No he leído a todos los finalistas (faltan Pilar Adón, Berta Marsé y Javier Moreno) y me comprometo a hacerlo;  a ver si acierto en la quiniela que ya se está gestando por ahí.

Mando pues mi más sincera enhorabuena a todos los que han alcalzado esta primera meta, deseándoles suerte en la recta final. Mi cariño en especial a Ginés S. Cutillas, a Miguel Ángel Arcas (su editor de Castillo del Vigía) y a Patricia Esteban Erlés (que repite por segundo año como finalista en este premio), pero como antes escrito, les deseo a todos “buona fortuna“. Así mismo, me gustaría mandar un abrazo a los no seleccionados; todos sabemos el esfuerzo que supone escribir un libro; aún más conseguir que se edite y que se lea.  Lo de los concursos es otra cosa :).

La mayoría de literatos sabéis los nombres, pero mucho de los visitantes de IoSonoValeria, no. Así que aquí están:

Los hábitos del azar
Francisco López Serrano
Renacimiento

Teoría de todo
Paula Lapido
Tropo

Un koala en el armario
Ginés S. Cutillas
Cuadernos del Vigía

Atractores extraños
Javier Moreno
InÉditor

Fantasías animadas
Berta Marsé
Anagrama

El menor espectáculo del mundo
Félix J. Palma
Páginas de Espuma

Azul ruso
Patricia Esteban Erlés
Páginas de Espuma

De mecánica y alquimia
Juan Jacinto Muñoz Rengel
Salto de Página

Bajo el influjo del cometa
Jon Bilbao
Salto de Página

El mes más cruel
Pilar Adón
Impedimenta

++++++++++

         Ayer se inauguró el nuevo curso de Poesía en el Palacio en el Hotel Palacio de los Patos de Granada.  Fue un placer escuchar de la voz del mismo Rafael Guillén el sonido de sus poemas (salvo un problema de megafonía, no imputable a los organizadores). Tras el acto, un poco de vida social con la literata Carmen Córdoba, el poeta calabrés Daniel Cundari, el editor y escritor Miguel Ángel Cáliz, el profesor latin-lover (porque enseña latín, no me seáis mal pensados…) Iñaki y … José María Pérez Zúñiga, al que no conocía personalmente, pero sí que había leído una novela suya hace unos años, “Rompecabezas“.

Bueno pues … lo admito:  intenté sobornar a José María para que me diera una beca gratis para ese estupendo Máster de Escritura Creativa, que él organiza con ESCO. No lo conseguí, claro, jajjaa, pero sí que me habló de unas facilidades de pago para todo el que esté interesado. Ya os dejé el enlace del programa, pero vuelvo a hacerlo por si os animáis. (Sigo buscando mecenas, no es necesario repetirlo, ¿cierto?) : http://campusesco-esna.es/wp-content/uploads/ESCO-ESNA-master-ESCRITURA-CREATIVA_10-1.pdf

DE LA MATERIA DE LOS TAXIS

 De nuevo te esperé en el desconsuelo

 de la esquina. Por el bullicio oscuro

 iban, venían rojos autobuses,

 acharolados taxis que, ocupados,

 se detenían un segundo antes

 del desencanto. La farola daba

 entintado de comic a la espera.

Los taxis están hechos con materia

de soledad, de presurosos besos,

de palabras sin terminar, de rápidos

adioses, de cabezas que se vuelven

como pidiendo auxilio. Cada taxi

va tejiendo y tejiendo su capullo

de seda por las calles, va encerrando

su mariposa entre los hilos tensos

de la ciudad que gime y que lo envuelve.

¿Por qué querer es esperar?. La lluvia

tenaz parpadeaba en el cambiante

neón de Piccadilly y los neumáticos

por el asfalto húmedo sonaban

como el desuello de una piel inmensa.

 Todo el desecho de la prisa iba

acumulado en los asientos turbios

de los taxis. Su tántalo destino

 era llegar para volver de nuevo.

Los taxis se alimentan de colillas,

de tersos portafolios, de monturas

de gafas, de coronas funerarias,

de perfumados guantes, de pañuelos

inmundos, de paraguas olvidados.

El horizonte de los taxis nace

a espaldas de la luz, está poblado

de sanatorios y consultas, linda

con discos y semáforos, discurre

por negocios y apremios y legajos.

 ¿A dónde va el amor cuando no acude

a nuestra cita?. Una lenta hilera

de gotas resbalaban por el borde

de la farola anochecida. Un golpe

de tos quebrada restalló muy cerca

 de mi bufanda. El viento me azuzaba

los mastines del frío. Y otros taxis

pasaban sin parar, como otras noches,

como todas las noches de mi vida.

Cuando al amanecer se quedan solos

los taxis, se acarician la gastada

tapicería, que conserva algunas

viejas huellas de semen o de lágrimas.

****

En este enlace podéis conocer algo más la obra de Don Rafael Guillén: http://www.rafael-guillen.com/ .

Y en este otro, podréis leer un interesante artículo sobre cabareteras, sufragistas y literatas de Ángeles Prieto Barba, publicado ayer en El Heraldo del Henares: http://www.elheraldodelhenares.es/pag/noticia.php?cual=6315

Creo que por ahora es todo, amigos. Os deseo un fin de semana estupendo y … ¿por qué no?, muy cañero. Para abrir boca nada como un desmelene con Black Sabbath (Paranoid):  http://www.youtube.com/watch?v=_aIhh9nFYv4&sns=em .